-la gente protesta, protesta con fuerza, con voluntad, con energía, con rabia, humor y alegría, con tristeza y contra el miedo.

-la gente habla, conversa, en cualquier parte, con quien sea. A diferencia de antes, este pueblo santiaguino tan callado en público y tan expansivo en privado, ha desatado su parte pública y habla, opina, critica, analiza con quien sea y donde sea. Y sus análisis van por rieles muy distintos a los que la elite trasmite por la tele.

Santiago (y Chile) no es uno solo y la represión muestra su construcción clasista: los sectores y territorios más afectados son los pobres. Los problemas de transporte y de abastecimiento son más grandes para quienes viven en esos territorios.

-los milicos hacen relaciones públicas, lavado de imagen, un trabajo bipolar: matan y torturan por la noche y de día juegan a la pelota, se sacan selfies con quienes protestan, bailan cueca, arengan a la gente diciendo lo bueno que son. Por la noche matan a lxs pobres, desatan su sevicia, hacen lo que les enseñaron a hacer. Esos milicos buena onda, son los mismos asesinos de otras horas. Es muy peligroso este trabajo de relaciones públicas de la banda de criminales, con el aplauso de un lado logran impunidad para sus crímenes.

-A los pobres el gobierno (y parte de la oposición) les culpa del desabastecimiento y de los problemas de transporte que generan las protestas. Hay comunas sin supermercados producto de los saqueos dicen, y eso genera desabastecimiento (entonces, dicen, no los hubieran saqueado, sufran malditos). Lo que no nos dicen, lo que niegan es que el sistema de transporte público urbano está hecho para abastecer de explotadxs al centro y las comunas ricas. Es una red, pero de telaraña, y todos los hilos llevan al centro dónde te comen.  Las poblaciones y barrios pobres y marginales solo tienen un hilo de esa red, cada una, para sacar y devolver a lxs explotadxs a tiempo. El transporte urbano es jerárquico, clasista y centrado en explotar, pauperizar e incomodar a lxs pobres: Entonces que en un barrio pobre se queme un bus del transporte público (negocio privado) se afecta a toda la comunidad porque no hay más. Justamente se quema el problema! La gente quema lo que le hace mal! Porque nada de lo que era el transantiago está hecho pensando en la gente pobre, de las periferias. Se quema o se destruye una estación de metro y se culpa a la gente, de los barrios de haber destruido a su medio de transporte, pero ocultan que ese Metro hace rato no es nuestro. La distancia entre estaciones en los barrios pobres y marginales es el triple de la distancia de las estaciones en barrios céntricos y ricos. La telaraña de esta red está hecha contra lxs pobres, para alimentarse de lxs pobres.

-hay distintos tipos de protestas, independientes, descoordinadas, autogestionadas y al mismo tiempo complementarias, desde protestas que son fiestas, hasta barricadas combativas desde una perspectiva violenta, la gente puede pasar de unas a otras según las circunstancias. No hay mejores o peores para la gente, hay distintas y dependen también del trato represivo: habrá fiesta si no hay represión, habrá resistencia con fuego si hay represión. En las manifestaciones, dependiendo del contexto, la gente habla, canta, salta, bebe cerveza o lo que haya, fuma yerba para aguantar las largas jornadas de protesta, porque son largas y  hay incluso una cierta rotación de gente: a una hora llegan lxs más jóvenes a otra quienes salen del trabajo.

La marcha del millón y medio…

-la ciudad está hecha para favorecer a los ricos e incomodar a las pobres. Y con la ciudad semiparalizada todo tiene un costo mayor (en tiempo, energías, desgaste, precio) para las pobres y ningún costo para los ricos: abastecidos, movilizados autónomamente, informados, protegidos por policías y militares. La ciudad, como está hecha, es uno de los problemas a resolver.

-Se reprime a las pobres, por ser pobres. Se les reprime policialmente, militarmente, moralmente (culpándoles de los efectos de su protesta), mediáticamente (sus protestas no son trasmitidas salvo cuando se reprimen, sus opiniones son omitidas, sus demandas silenciadas), culturalmente (se les estudiará, se les analizará, se les investigará pero la academia seguirá están lejos de ella y como los cuicos también salieron a protestar serán investigadas en segundo o tercer lugar), políticamente (porque todos los sectores construyen el consenso neoliberal con una parchesitos sociales 2.0 que nos regirá adelante y planteando temas que forman parte de la agenda histórica del progresismo pero que para nada son de interés de lxs pobres, como la asamblea constituyente).

-todo mundo evade, lo que logró Piñera es que todo mundo no pague. Es una situación de crisis, no van a pagar por algo que no eligieron.

-interesante que ahora se abren las demandas sectoriales, abriendo otro frente de protestas, como el tema del tag, como las demandas de lxs chilenxs emigrantes.

-Prensa, gobierno, directivos de las policías y de las fiscalías pasan, minimizan, dudan, critican las denuncias de violaciones de derechos humanos, intentando quitarle piso y espacio, diciendo que son hechos aislados. Lo dicen y lo hacen en bloque, todos juntos, protegiéndose mutuamente.

“allí entre los cerros tuve amigos, que entre bombas de humo eran hermanos…”

-Nos quieren convencer de que hay un piso firme del neoliberismo en Chile, que los cuestionamientos de fondo tienen que ver con el costo de las cosas, con lo poco que pagan, con el tiempo de trabajo, con el dinero que tendrás cuando seas viejas, con el monto de las deudas. Nos quieren convencer de que si pagamos menos y cobramos más, que si para viejas nos aseguran un monto suficiente todo estará bien. Que nos conformemos con lo que hay, pero un poco mejor. Y no, la gente está harta, aburrida de una existencia condenada a la medida del dinero. Y eso no quiere verlo la élite porque perderían el negocio

Por: Pelao Carvallo

25/10/2019 en un Santiago de Chile en lucha