Category Archives: Jorge Tadeo

Derecho al agua, ríos libres, cuencas vivas

Derecho al agua, ríos libres, cuencas vivas

#DíasdelFuturoPasado No. 40

El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, día en que muchas comunidades, movimientos, organizaciones, activistas entre muchos otros organizan actividades para recordar que más que un derecho humano, el acceso al agua es un derecho de la naturaleza; que los ríos, los mares, las cuencas deben correr libres para el uso de todos los seres vivos.

Planta Constellation Brands en Mexicali. Foto: El Sol de Tijuana.

A pesar de la falta de actividades este año por estar insertos en la pandemia/paranoia provocada por el CONVD-19 pudimos celebrar que con todo en contra, la consulta pública para la construcción de la planta cervecera de la empresa Constellation Brands que se quería construir en la ciudad de Mexicali, Baja California ganó el NO, ganó la comunidad que ha mantenido una resistencia ejemplar por defender el agua y aunque queda mucho por hacer, esta victoria es un respiro para las compas de #MexicaliResiste y plantea una disyuntiva en un gobierno que se dice cercano a la gente y un secretario de medio ambiente que ha sido muy criticado por su postura tibia y cómplice. En este momento la COPARMEX ya le ha declarado la guerra al movimiento, por lo que lo que habrá que estar atentos.

Esta es una noticia que hay que celebrar, pero sin olvidar que estamos muy lejos de que el agua sea un bien común, tampoco podemos caer en el falso optimismo, este es un caso nada más. La realidad es que la mayoría de las cuencas en el país están contaminadas y sobreexplotadas, los servicios de agua municipal están siendo privatizadas, la industria donde incluimos a la industria agropecuaria, usa más del 93 por ciento del agua, acaparando y destruyendo ríos y ecosistemas en su proceso. Una victoria es importante pero seguimos resistiendo, seguimos denunciando a pesar de la criminalización, de la violencia, de los discursos vacíos de los cómplices del gobierno que solo intentan legitimar acciones de despojo.

Aún queda mucho por hacer y es donde las resistencias comunitarias estan dando la batalla en todos los frentes, por lo que espero que esto se traduzca finalmente en una ley de aguas ciudadana, con base a lo que hace años viene trabajando la Alianza Agua para Todxs.

Movimiento #MexicaliResiste contra la privatización del agua. Ganó el NO en la Consulta. Foto: mexicowebcast.

El 24 de marzo, se conmemora otra fecha importante en la defensa de los ríos que es la lucha contra las presas. Una lucha global que al menos en México tiene más de 15 años, con miles de desplazamientos forzados, cientos de ríos afectados y aunque se presume de que la energía que producen las hidroeléctricas, es energía limpia y renovable, se sabe que estas contribuyen a más el 18 por ciento de los Gases de Efecto Invernadero de todos los que produce la matriz energética actual, es decir que las presas hidroeléctricas son parte de las causas de la crisis climática actual. Además de contribuir a la perdida de ecosistemas complejos como son las cuencas hidrográficas y toda la dinámica del flujo del agua. También contribuyen a la perdida de zonas de cultivo con lo que cientos de miles de agricultores son obligados a migrar a otras ciudades y convertirse en parias. También contribuyen a la desaparición de especies de flora y fauna. El impacto de las presas es incalculable.

El Movimiento Mexicano de Afectadxs por las Presas y en Defensa de los Ríos ha luchado por más de una década contra esta mala práctica. Casos emblemáticos como La Parota en Guerrero, o Temacapulin han sido noticias internacionales. Sin embargo a pesar de las evidencias científicas irrefutables, las hidroeléctricas se mantienen dentro de las políticas energéticas de la 4T.

Presa La Angostura, en la sierra de Sonora. Foto: Internet.

En estos días, cuando vivimos incertidumbre de qué hacer, cómo actuar, cuando la sobresaturación de información no nos permite analizar para saber que es falso y que es real; en días en que los medios de comunicación se convierten en monotemáticos al servicio de quienes tienen el poder económico y/o político, es importante no olvidar que más allá de una fecha, que más allá de un día de acción, nos toca no olvidar que ante la pérdida de derechos,  de territorios, ante el jaque que viven los ecosistemas vía el modelo de producción-consumo, no queda más que el apoyo mutuo, la solidaridad, la cooperación entre nosotras, pues de lo contrario ellos ganaran y seguiremos a su merced.

Desde la rebelión contra la extinción

Marzo, 2020

Jorge Tadeo Vargas

Activista, escritor, anarquista, biólogo, panadero casero, coordinador de LIDECS

La 4arta transformación: sin rumbo y sin idea

La 4arta transformación: sin rumbo y sin idea

#DíasdelFuturoPasado volumen 39

Por: Jorge Tadeo Vargas*

A un poco más de un año de que la 4T tomara el control del gobierno federal, así como de algunos gobiernos estatales y municipales, esto bajo la algarabía y la felicidad de millones de personas que hartas de los gobiernos anteriores decidieron votar por un cambio, uno que para muchas significaba algo bueno, para otras solo el beneficio de la duda a un nuevo gobierno que aparentaba tener cierta sensibilidad social.

A poco más de un año, el descontento se siente fuerte entre la población, pues las políticas de la llamada cuarta transformación no han ido por el rumbo prometido, sino que caminan por lo que hicieron los gobiernos anteriores. A lo mucho hay un cambio de actores en los panoramas políticos y económicos del país, un cambio que no ha servido para el beneficio del todas pero que se a dado. Hasta ahí. No hay más.

Encuentro en Ures en diciembre. No ha pasado nada.

Por mucho que el presidente y sus allegados decreten cada que les es posible el fin del neoliberalismo y traten de poner una marca donde termina este y comienza el nuevo gobierno. Este supuesto fin es solo en el discurso pues en la práctica diaria sigue vigente, sigue operando ahora con mayor impunidad que en los gobiernos anteriores, pues el gobierno actual está aprovechando al máximo la coyuntura tanto nacional como global para reforzar este sistema de clases. Las respuestas del gobierno a las crisis que se viven es culpabilizar a la población, tratar de convencer que son ellos, las comunidades en resistencia y no el sistema de clases las que están equivocadas haciéndole el juego a una supuesta derecha. Insultando, denigrando, violentando a cualquier movimiento critico a este gobierno.

En materia ambiental este nuevo gobierno que en palabras de ellos mismos se definen como posneoliberal, pero aun capitalistas tienen una falta de rumbo muy visible y cuando digo falta de rumbo me refiero a que no son capaces ni siquiera de simular una preocupación por tener una agenda ambiental definida, mucho menos tienen un rumbo por el colapso socio-ambiental que se viene encima. No se ve una diferencia entre el cambio de secretario de SEMARNAT de Josefa González Blanco a Víctor Toledo, quien en un primer momento aparentaba ser la mejor opción para el cargo; ahora es muy claro que fue un cambio de relumbrón. Toledo esta más interesado en aparecer en los medios de comunicación dando declaraciones absurdas, sin sentido, contrarias a lo que su puesto exige, en muchas ocasiones avalando proyectos que van en contra de los intereses de las propias comunidades y peor aún que ponen en riesgo ecosistemas enteros. Toledo y toda su gente alrededor son un claro ejemplo de la falta de idea y de rumbo que tiene esta supuesta cuarta transformación.

Si esto se da en terrenos del gobierno federal, donde algunos puestos son ofrecidos directamente por el presidente, el cual es mas que sabido que no tiene de que es una agenda ambiental, en las bancadas de MORENA tanto en el Congreso, como en las Cámaras tanto federal como local no saben por donde ir, quedado a manos del cabildeo de las empresas y las corporaciones para que sirvan a sus intereses. A lo mucho ven la naturaleza como mercancía que se puede administrar desde su lógica y desde su percepción errónea de lo que es sustentabilidad, la cual muchas veces la confunden con el concepto de desarrollo sustentable, es decir poniendo un precio a los ecosistemas, bajo la idea de que así se protegen. Para MORENA y sus aliados, la naturaleza es un recurso más, una mercancía a ofertar y por más discursos y supuestos planes de restauración que estratégicamente son escogidos por el gobierno con ayuda de sus cómplices, traidores de las resistencias que dicen apoyar y sin entrar a detalle -ya lo he hecho en otras columnas- a revisar las políticas y agendas de la 4T en materia de protección al ambiente, agricultura, pesca, energía, entre otras que deben de ir de la mano, es claro que no hay un rumbo definido, no tienen nada de intersectorial en sus programas, parece que lo que quieren es privatizar todo lo que se pueda, poner en manos de la iniciativa privada los ecosistemas, la naturaleza, las comunidades, así como deshacerse de todo aquello que les estorbe en sus planes. La 4T tiene la mayor cantidad de activistas en defensa del territorio asesinados en un año. Tal parece que, si los gobiernos anteriores nos llevaban de la mano hacia el abismo, el actual lo hace a empujones mientras nos culpa por defendernos.

Ante la falta de una agenda ambiental, la estratégica inoperatividad de Víctor Toledo en SEMARNAT, la complicidad de senadores y diputados de MORENA y partidos aliados, debemos de sumar las declaraciones del presidente que esta más preocupado por su imagen, por culpar a los movimientos en resistencia que por reconocer  la necesidad urgente de una verdadera agenda ambiental apegada a la crisis socio-ambiental global, de la mano de las necesidades de las propias comunidades con un enfoque ecosistémico.

Desde la rebelión contra el sistema de clases           

Febrero 2020

*Activista, escritor, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs .

El mito de la emergencia climática

El mito de la emergencia climática

#DíasdelFuturoPasado volumen 38

El nueve de febrero se venció el plazo para que los países firmantes del Acuerdo de París presentaran sus nuevos compromisos NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional por sus siglas en inglés) para sus mecanismos de mitigación de Gases de Efecto Invernadero (GEI), todo esto en la lucha contra cambio climático. Solo tres países los presentaron. Islas Marshall, Surinam y Noruega son los tres países que lo hicieron, pero la suma de lo que ellos contribuyen a la crisis climática nos arroja la irrisible suma del 0.1 por ciento del total de las emisiones de GEI a nivel global. Es decir, nada. Los demás países, incluido México no han dicho esta boca es mía. Eso sí, todo el año pasado hubo una suerte de presión por algunos movimientos sociales que mantuvieron -al menos teóricamente- el tema muy bien cubierto por los medios.  

Estos movimientos que aportaron al debate mediático, se quedó solo en eso. El fracaso de la COP 25 organizada por Chile con sede en Madrid, es la peor de los 25 años de fracaso de las COPS, no solo por lo que pasó adentro, sino por lo que pasó afuera de la reunión con los grupos de la sociedad civil, lo que esto signifique. Los dos movimientos fuertes que la representaron no fueron capaces de ir más allá y entre muchas críticas su concepto de emergencia climática no fue más que un espejismo. Me explico.

Greta saluda al príncipe Carlos en Davos.

La aparición de los Fridays for Future y los Extintion/Rebellion logró que el año pasado el tema del cambio climático se posicionara de nuevo en los medios masivos de comunicación, estos movimientos se convirtieron en fenómenos globales, de los cuales el primero tuvo más reflectores no solo por ser un movimiento que se constituía en su mayoría por jóvenes, sino porque cumplía con todas las características para convertirse en un fenómeno mediático. Eran jóvenes, blancas, clase media, con cierta “conciencia ambiental” pero sin una posición política real, es decir fáciles de vender y digerir como el verdadero rostro de la lucha contra el cambio climático, incluso tienen una líder carismática capaz de plantarse ante los “líderes del mundo” a decirles sus verdades. El segundo, los Extintion/Rebellion en un primer momento parecían ser más radicales, sus acciones directas no-violentas eran bastante interesante, imaginativas, el movimiento parecía estar conformado por viejos activistas -como yo- de finales del siglo XX, inicios del XXI cuando tomar las calles era de lo más normal. Parecía que los altermundistas salimos de nuestro letargo a plantarle cara al colapso. Al final se han ido suavizando, no se porque, pero en este momento parecen ser un movimiento más reformista que uno que apuesta por la rebelión antes de la extinción.

Los dos intentaron construir una agenda bajo el concepto/hashtag -porque las redes sociales son lo de hoy y sin ellas nadie nos escucha- de emergencia climática; que en el papel parece ser una estupenda idea, pedirles a las corporaciones transnacionales, pero principalmente a los gobiernos que hagan una declaratoria de emergencia climática y partiendo desde ahí hacer acciones para salir de ella. Es decir, invitaban a los principales culpables y sus cómplices a dejar el modelo extractivo y buscar otras formas. ¿Ilusos? ¿Ingenuos? Vaya a usted a saber. Lo que sabemos es que esta fue una estrategia por parte de los involucrados -gobiernos-corporaciones, no sé los movimientos- para meter al capitalismo verde de lleno en la agenda climática convirtiéndolo en la única esperanza -dicen ellos- contra la extinción de toda vida en la tierra. Esto se puede leer incluso en el ultimo libro de Naomi Klein donde el Green New Deal pareciera ser nuestra única esperanza.

Incendios forestales en Australia. Un síntoma.

En estos momentos este concepto se ha convertido en un mito, en una oportunidad para posicionar aún más este sistema de clases desde el ecofascismo y todo lo que esto implica. Esto se vio reflejado en el Foro de la Davos Club a inicios de año donde uno de los puntos fuertes a discutir fue precisamente la emergencia climática y como contrarrestarla desde una visión de negocios.  Los temas más fuertes fueron las mal llamadas energías limpias y/o renovables, un tema que a muchas empresas de Estados Unidos les interesa y son el punto fuerte para conseguir la victoria demócrata en las próximas elecciones, además de la geoingeniería y todos los riesgos que esta conlleva, que incluso tiene una moratoria por parte de las Naciones Unidas al no ser una salida segura para la crisis climática. El carbón azul y la agricultura verde fueron dos temas que se trataron dentro de la supuesta emergencia climática.

Empresas como Microsoft, Alphabet, Amazon, fueron de las que se presentaron como punta de lanza de estas falsas soluciones. Cabe mencionar que los Fridays for Future tuvieron una participación en este foro donde las corporaciones transnacionales deciden el futuro del mundo. Por segunda ocasión en forma consecutiva Greta Thunberg estuvo dando un discurso/regaño a estas empresas que ahora buscan entrarle al capitalismo verde. Las corporaciones y el movimiento han negado que sean aliados, tal vez sea verdad, lo que si parece es que tanto los unos como los otros tienen una agenda similar y es mantener el modelo de producción-consumo extractivista y el sistema de clases, aunque este mute hacia ese neofeudalismo del que tanto hablamos en esta columna. Habrá que tenerlo en cuenta.

Nos guste o no la emergencia climática nace como un negocio y así se mantiene. Los movimientos consiguen fondos para hacer su trabajo de difusión sin llegar al fondo del problema y las transnacionales lo usan para posicionar al capitalismo verde. Este concepto les da más poder mientras nosotras nos vamos yendo peligrosamente hacia el abismo, que no significa más que encaminarnos hacia un nuevo sistema de clases mucho más agresivo que el actual. Por lo tanto, o reconocemos a quienes son nuestros enemigos y sus aliados más cercanos -incluso aquellos que parecen alejados del sistema- o seguimos justificando el colapso socio-ambiental desde reformas que no solo no solucionan nada, sino que ponen el piso para lo que se viene. Para ese nuevo sistema de clases más allá del neoliberalismo y desde donde a las afectadas nos tocas sobrevivir.

Jorge Tadeo Vargas*

Tw: @primaindie

*Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs .

De la NFL a la América Profunda. Una revisión de Southern Bastards

De la NFL a la América Profunda. Una revisión de Southern Bastards

#CronicasdeWormwood

“No olvidaran que maté a un hombre porque están asustados, lo harán

Porque les da vergüenza y no son mejores que yo, ni uno solo de esos malditos”

Entrenador Euless Boss, Southern Bastards

Existen dos características que definen de forma muy clara lo que significa ser “americano” para un nativo estadunidense. Estas dos características van más allá de lo que los medios de comunicación nos venden como la cultura norteamericana, aunque tampoco se aleja tanto. Las dos parten desde la América Profunda, desde ese territorio que puso a Trump como presidente y que mantienen en el poder a los republicanos más racistas, fascistas.

La primera de ellas es el ejército, el “support the troops”, el “I want you”, todo ese patriotismo que nace desde el más puro nacionalismo que raya directamente en el fascismo, donde la América Profunda aporta mucho. No es raro ver en las casas de estas ciudades la bandera de Estados Unidos hondeando a todo lo que da, muchas veces compartiendo espacio con la bandera confederada. ¿Recuerdan los Dukes de Hazard y el General Lee? ¿Recuerdan en qué Estado vivían?

La segunda es mucha más profunda, mas enraizada en la cultura de estas regiones. Es su obsesión con el Futbol Americano. Obsesión que va mucho más allá de la NFL, el Superbowl y todo el espectáculo mediático. Es parte de su forma de vida. Aquí también tienen mucho que decir y desde ahí es que Jason Aaron y Jason Latour muestran esa realidad sin tapujos, sin suavizarla, sin convertirla en una estúpida comedia de Adam Sandler. En su novela gráfica “Southern Bastards” dejan ver la violencia, el racismo, la discriminación, los cotos de poder, el machismo, todos esos vicios que sostienen este sistema de clases y que se va reproduciendo desde las clases más bajas hasta el capital que mantiene el modelo de producción-consumo. Este es el escenario perfecto para que Aaron visibilice este orgullo gringo que los medios intentan ocultar, suavizar pero que no siempre lo logran. El imperio necesita disfrazarse de tolerante, inclusivo, democrático y el Sur Profundo, esa América olvidada esta para recordárselo.

Con un estupendo dibujo de Jason Latour, que tiene en su curriculum haber dibujado a Wolverine, Winter Soldier entre muchos otros y que en esta novela deja claro que es su trabajo más personal, más íntimo, muestra a base de rojos y azules oscuros un excelente escenario para lo que Aaron intenta impregnar en su historia llena de violencia y prejuicios donde de forma simbólica enfrenta a los dos mayores orgullos “americanos”: el ejército y el futbol. Con esto ejemplifica todo lo que significa vivir en el Sur. Esa región que contribuye con la mayor carne de cañón para las guerras de los ricos por mantener el poder. Tanto las armadas con las que controlan la política exterior, como las que se dan en un campo de futbol para el control de la política interior.

La historia es sencilla, -sin spoilers para que luego vayan a comprarla o robarla a su Panini más cercano- trata de un ex-marine, veterano de guerra que regresa a su casa paterna en la América Profunda para visitar la tumba de su padre, solo para darse cuenta que el viejo entrenador del equipo de futbol mantiene su poder en el pueblo. Ellos dos ya tienen una historia que deciden por muchos motivos continuar, enfrentándolos a muerte. Un ex-alumno, que abandonó todo para irse de su pueblo y un entrenador que es casi un semi-dios al que todos en el pueblo idolatran, temen. Con todos los recuerdos explotando en la cabeza del marine inicia una lucha muerte contra el entrenador y el pueblo que lo defiende incluso con su vida. Una lucha con un par de vueltas de tuercas donde parecía que todo se mantendría igual, pero esto cambia por circunstancias ajenas a los dos rivales. La leyenda del entrenador comienza a caer por su propio pie.

El mayor merito de “Southern Bastards” radica en la capacidad de Aaron de reflejar esta parte que los gringos suavizan en la mayoría de su arte. Aquí no se disfraza, ni se suaviza nada. No hay personajes entrañables con los cuales sentirse hipócritamente identificados, aquí solo hay violencia sistémica, racismo hipócrita que los “White Trash” aplican con los afroamericanos: son tolerables siempre y cuando sean buenos para el futbol o el basquetbol. Aquí el sexismo, la violencia machista están a la orden del día, el sentido de justicia, la nobleza no existe o si las hay estas son reprimidas de la peor forma. Además, que con el dibujo de Latour donde muestra toda su capacidad y talento, con unos trazos merecedores de un Eisner. Crea el prefecto escenario de una región llena de oscuridad, de violencia.

El domingo pasado (dos de febrero) se celebro el Superbowl, el cual ya ha dejado de ser un evento para los gringos y se ha convertido en un fenómeno global, donde las críticas son la máxima expresión de todo lo que lo rodea. Donde los millones que se gastan en el evento ya no importan, ya no reflejan lo que importa para la América Profunda, son los el espejismo de un país que oculta su violencia con trivialidades como el medio tiempo, que a su vez deja ver lo que el sur sabe desde hace tiempo. El futbol es un entretenimiento donde dejan salir de las jaulas a sus esclavos para divertir a los blancos mientras estos se regodean de su violencia, su machismo, su sexismo, su fascismo.

Febrero 2020.

Por: Jorge Tadeo Vargas*

Tw: @primaindie

*Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs

Ciudades Neo-Feudales, Racismo Ambiental y Zonas de Sacrificio

Ciudades Neo-Feudales, Racismo Ambiental y Zonas de Sacrificio

#DíasdelFuturoPasado #37

“Las sirenas piden a gritos atención injustificada.
Momento de tener cuidado y cambiar de rumbo.
Momento de contar los bienes y cometer olvidos”

Evacuation, Pearl Jam

Circula por las redes sociales un video donde Yayo Herrero, entre muchas cosas, menciona que si Madrid fuera sitiada en este momento no sobrevivirá más de quince días, pues no solo no produce nada de lo que consume, sino que no tiene una forma sustentable de disponer sus residuos -sean estos aguas residuales o sólidos urbanos-. Sumado a esto la ciudad ha ido construyendo a su alrededor una serie de zonas de sacrificio que son quienes permiten que funcione sin colapsar.

Sao Pablo, Brasil.

Si a estas declaraciones solo le cambiamos el nombre de Madrid por cualquier otra gran ciudad en el mundo, de esas ciudades que son las capitales políticas y/o financieras de cualquier país, tenemos una situación muy similar a la capital española. Las ciudades que concentran todo el poder político y económico no aportan nada en términos socio-ambientales. Son ciudades construidas en un modelo neoliberal, desarrollista que solo tienen como objetivo mantener el control sobre la población, tanto la que vive dentro de sus fronteras geopolíticas como sobre aquella que ejerce cierto tipo de control, hablando del formato de país con Estados adheridos, que es el formato de gobierno desde hace bastantes años.

Este tipo de ciudades y su forma de sobrevivir cobra mayor importancia en este momento cuando el colapso civilizatorio comienza a ser una realidad innegable, que ya es parte del discurso de algunos mandatarios en las reuniones internacionales y al cual nos enfrentamos todos los días. El modelo de producción-consumo está en un punto de inflexión donde el capitalismo parece ir mutando hacia un nuevo feudalismo, con características muy marcadas de hacia donde nos dirigimos. Este nuevo sistema de clases tendría como base el desarrollo económico para una élite cada vez más pequeña -como referencia leer el nuevo reporte de Oxfam que habla de como cada vez la riqueza se concentra en menos manos- o estará mejor definida que la actual y donde las regiones de sacrificio basadas en un racismo ambiental apuntalen un tipo de fascismo que ya estábamos viviendo día a día.

Buenos Aires, Argentina

Me explico: en estos días se viene dando una especia de ecofascismo basado en la falsa premisa del cuidado o la defensa de la naturaleza, pero sin hablar de extractivismo o de derechos de la propia naturaleza y/o de los territorios. Esta supuesta defensa se basa en modificar productos de consumo hacia una cultura ecofriendly aspiracionista donde aquellos que no participan, casi siempre la clase trabajadora que vive al día y no puede darse ese lujo, es segregada, señalada, culpada por las crisis ecológicas que están personas detectan o creen detectar, sin ver que el problema es mucho más complejo. Por lo cual sus soluciones no tienen fuerza más allá de ir creando barreras entre las personas desde una lógica de un nuevo tipo de fascismo.

A la par de esto las zonas de sacrificio y de extractivismo van creciendo, dejando ecosistemas devastados con lo que la salud de las comunidades que viven en estas zonas se va deteriorando, sin poder hacer mucho. Estas zonas se instalan en lugares donde viven poblaciones vulneradas desde hace años, por lo que existe un racismo ambiental fuerte desde el propio sistema. Aunque existen resistencias contra estas acciones, siempre son criminalizadas, violentadas, con lo que los costos a pagar aumentan. Tener que resistir ante un modelo que no solo no te permite vivir, sino que te aísla, te segrega, es parte del día a día de las poblaciones más vulneradas y golpeadas, no solo en el Sur Global, también se presenta en el Norte, donde los refugiados ambientales, los desplazados, las minorías, la clase trabajadora es quien convive con ellas y todos los daños.

Este racismo ambiental también va delineando un muro imaginario entre las personas que viven en las zonas de sacrificio y las que de una manera u otra se beneficia de ellas mediante su consumo, lo cual permite una mayor segregación y violencia. Es común ver en los medios masivos de comunicación como a los que defienden su territorio los atacan, los criminalizan, los condenan.

Barcelona, España

Estas ciudades neoliberales no aportan mucho o podríamos decir que nada, pero si consumen la mayor parte de los bienes naturales tanto en la extracción como en la producción, distribución y consumo, son ellas quienes se benefician de las zonas de sacrificio, son ellas quienes de poco a poco se están convirtiendo en ciudades neofeudales en este colapso civilizatorio.

Mientras nos acercamos al abismo, el sistema de clases se prepara para una nueva mutación y mantener su hegemonía, nos queda a nosotras, las afectadas, las que en verdad vivimos los impactos de este modelo de producción-consumo tomar una decisión: la extinción o la rebelión.

Enero veinte-20

Jorge Tadeo Vargas*

Tw: @primaindie

*Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs

No es el cambio climático, es el modelo: Australia en llamas y el sistema de pie

No es el cambio climático, es el modelo: Australia en llamas y el sistema de pie

#DíasDelFuturoPasado Vol. 36

Los incendios que están ocurriendo en Australia desde hace ya varias semanas ha regresado el debate sobre el cambio climático, mismo que se había perdido después del fracaso de la COP25 en Madrid. No es para menos, millones de animales y plantas, árboles han sido asesinados por el fuego, ecosistemas enteros destruidos y tendrán que pasar muchos años antes de que se puedan recuperar en su más mínimo funcionamiento, el CO2 y otros Gases de Efecto Invernadero que estos incendios arrojan a la atmósfera se contabilizan por toneladas, aumentando con esto la crisis climática que ya se esta en su punto más dramático y el punto de no retorno hacia el colapso se comienza acortar más y más.

Estos incendios comienzan a días después de que finalizara la COP25, la cual pasara a la historia como la peor Conferencia de las Parte sobre Cambio Climático, misma que terminó mucho antes de que comenzara acabando con cualquier esperanza de que los gobiernos llegaran acuerdos mínimos, vinculantes, necesarios para hacerle frente a la crisis climática que tenemos enfrente. No obtuvieron ni siquiera la declaratoria de emergencia climática que tanto buscaban algunas organizaciones patrocinadas por las corporaciones transnacionales. De los pactos verdes mejor ni hablar, al parecer estos se verán de forma individual con lo que la Unión Europea y los Estados Unidos mantendrán el control de lo que se decida sin ponerlo a debate con otros países. Aquí es bueno hacer un paréntesis y mencionar que el gobierno australiano que se ha dedicado desde hace algunos COPs a boicotear cualquier intento de acuerdos vinculantes en lo referente al modelo extractivo, hizo lo propio en la realizada en Madrid con presidencia en Chile frenando todo lo que tuviera que ver con regular un poco la minería, el fracking, entre otras formas de extractivismo que SI están ligadas a los incendios que ocurren en este país.

Proyectos devastadores que son la causa de la deforestación, la sequía que está matando ecosistemas enteros, es la causa real y no como muchos medios de comunicación nos lo quieren vender diciendo que es el cambio climático, así en abstracto dejando fuera que este fenómeno antropocéntrico en su mayor parte es una causa/consecuencia de todo el modelo de producción-consumo. Esta confusión saca de la ecuación la causa más importante de la crisis socio-ambiental que es el extractivismo, la privatización de los territorios, es decir el sistema de clases que sostiene al modelo de producción-consumo, culpable directo de todos los impactos negativos a la naturaleza. Mantener al cambio climático como el culpable solo ayuda a que las corporaciones trasnacionales y los gobiernos cómplices busquen como pintar de verde -con sus nuevos pactos económicos ecofriendly- el camino hacia el abismo al que nos acercamos peligrosamente. El colapso civilizatorio va más allá de declaratorias de emergencia climáticas que solo sirve para perpetuar un sistema de clases. Australia es el mejor ejemplo de esto al pretender culpar un fenómeno causado por el modelo, sin culpar a nadie en concreto.

Los incendios en Australia, como los ocurridos en menor medida, pero no por eso deben ser menos importantes en Chile; los incendios en la Amazonia brasileña de hace algunos meses atrás, junto con los ocurridos en África, California, México y muchos otros países, son el indicador perfecto de que la devastación a la que hemos sometido a la naturaleza nos tiene en una especie de jaque mate donde no se logra ver una salida con justicia para la naturaleza, incluidos los seres humanos, al contrario todo indica que continuaremos con esta devastación hasta que el neofeudalismo sea el sistema de clases hegemónico. Aquí el cambio climático se antoja como el menor de los problemas, no porque no sea una crisis, sino que de no cambiar el modelo de producción-consumo más comunitario, local, cooperativo, comunal la crisis climática no podrá ser no digamos detenida sino tratada con justicia. No se trata de declarar emergencias climáticas, se trata de poner en marcha la justicia climática para sobrevivir. Esto lo podemos lograr con una visión ecosistémica de nuestro andar, recuperar la biodiversidad local para tener repercusiones positivas globales, reducir a cero los gases y residuos contaminantes recuperando las dinámicas ecosistémicas que traen como resultado una recuperación del tejido social.

El cambio climático, presentado como un ente ajeno a todo lo que hace el modelo de producción-consumo es el nuevo monstruo a quien culpar y aunque habrá quien me diga que no es así, que si existe un cuestionamiento a la forma de consumir, claro es una forma de legitimarse del propio sistema pero mientras no se busque darle vuelta al extractivismo y la privatización de la naturaleza cualquier discurso es mera retórica -incluso esta columna lo es- debemos de dejar de repetir el discurso mediático de no culpar a nadie culpando un problema ocasionado por el propio modelo y comenzar a señalar a los verdaderos culpables. La deforestación masiva para el monocultivo, la agroindustria y el uso de los venenos agrotóxicos, el mega turismo de sol y playa que se esta extendiendo ahora hacia los bosques, selvas disfrazado de turismo ecológico, la ganadería y pesca industrial, en fin, todo aquello que está dentro del modelo extractivo.

Ante el inminente colapso, tener claro quienes y en donde están los culpables es el primer paso para la organización comunitaria que nos permita no solo sobrevivir, sino hacerlo desde la justicia socio-ambiental que tanto nos niega el propio sistema.

Desde el colapso hacia la rebelión

Enero, veinte20

Jorge Tadeo Vargas

Tw: @primaindie

Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs

La realidad ficticia de George Romero

La realidad ficticia de George Romero

#CrónicasdeWormwood

“When there’s no more room in hell, the dead will walk the earth.”

George Romero

Soy de la generación del video, del cine en VHS, donde ir al video club como si fuera ir a una biblioteca y buscar entre cientos de títulos –si es que tenías suerte y el video club de tu barrio era lo suficientemente grande- la película que querías ver. Estas se acomodaban de la siguiente forma:  en primer lugar, los estrenos que estaban justo frente a la entrada para que los vieras en cuanto entrabas al lugar, muchos de estos no se estrenaban en el pequeño cine de tu ciudad, incluso algunos ni en los cines de las grandes ciudades. Las demás películas se acomodaban a criterio del empleado del lugar: acción, comedia, drama, cine europeo –si el negocio lo tenía- y al menos en lo que yo conocía hasta el final, en el espacio más escondido, muchas veces junto a la puerta con la cortina que separaba el  porno de los otros géneros custodiado por los thrillers estaba el cine de terror con todas sus variantes donde no había una clasificación para ellas, bien te podías encontrar un slasher a un lado de una película de fantasmas, al menos que corrieras con suerte y algún empleado fuera fan de este género, entonces si había una clasificación meticulosa.

El proceso de rentar por 24 horas una película era todo un ritual, al menos lo era para mí. Entraba a la tienda pasaba horas buscando, escogiendo, leyendo el resumen de la película en la parte trasera de la caja para darme una idea clara, muchas veces ya sabía que quería e iba directo por ella esperando que estuviera disponible. En un espacio de este tipo en un video club, no en las salas de cine fue donde inició mi “adicción” a las películas. El poco que llegaba a las salas entre la década de los ochentas y noventas del siglo pasado era casi siempre malo, blockbuster, sin ofrecer algo más, pero en los videos club, podías conseguir hasta lo inimaginable. Así pude ver Halloween de John Carpenter, Hellraiser de Clive Barker, Alien de Ridley Scott, Braindead y Bad Taste de Peter Jackson, las tres de Evil Dead de Sam Raimi y una que me impacto mucho más que las mencionadas arriba, convirtiendo el género de zombis en mi favorito. Dawn of the Living Dead de George Romero.

Me gusta el cine de terror en general, aún recuerdo no haber dormido en días después de ver Nigthmare on Elm Street, la sensación de asco, miedo y risa involuntaria con la saga de Evil Dead, esta última con su tercera parte es una influencia clara en muchas series de televisión de dragones y caballeros aunque no se diga abiertamente, pero los zombis tienen un encanto particular para mi desde que con doce años vi Dawn of the Dead llevándome a buscar en el video club cerca de mi casa y después en otros más lejanos todo lo que hubiera de este subgénero y a pesar de la genialidad de Fulci, de D’ Amato, incluso del propio Peter Jackson, George Romero fue y sigue siendo mi favorito; su estilo de filmar, lento, a medias, sin prisas dan a sus películas la desesperación suficiente para saber en todo momento que los humanos tienen perdida la batalla contra los No Muertos, alienados, solo buscando sobrevivir desde su propia e inerte realidad.

Con el paso del tiempo llegue a ver las primeras películas de este subgénero como White Zombi (Calperini, 1932), The Plague of zombis (John Gilling, 1966) el inminente apocalipsis que introdujo Romero con The Nigth of the Living Dead y que fue puliendo con sus sucesoras hasta llegar a su última película Diary of the Rose, creando con esto el escenario perfecto que aún a la fecha se mantiene.

Mentiría categóricamente si dijera que con las primeras películas de Romero que vi, entendí a las primeras su crítica social que está implícita en toda su obra, esto lo supe al volver a verlas, al menos las que vi en la década de los ochenta e inicios de los noventa. Lo entendí en mi adolescencia ya con más información en mi cabeza, entonces me quedo claro que la realidad que se planteaba en sus películas muy contrario a lo que hoy en día significa ser zombi, donde lo han convertido en una moda con sus días del zombi, sus desfiles, con las series de televisión popularizándolas en el mal sentido, tenemos zombis que evolucionan, que se organizan, que se comunican, que hablan. Para Romero un No Muerto era un ser alienado, que camina intentando sobrevivir, sin la capacidad de cuestionar, los humanos son los supervivientes, los marginados, los que rechazan ser como la manada y están dispuestos hacer lo que sea para no convertirse; para mantener su individualidad, claro, esto siempre tiene un costo y queda claro en cada una de sus películas, los humanos tienen que luchar contra los No Muertos y contra la misma dinámica del poder, de la avaricia, del egoísmo.

Otra de las críticas de Romero son los culpables, cualquiera que sea el escenario, la crítica que hace con culpables muy específicos se observa desde el inicio, ya sea contra el racismo, la guerra, el consumismo, la individualidad egoísta, los fraccionamientos cerrados o los medios de comunicación, el común denominador es el sistema de clases, los gobiernos, las corporaciones transnacionales, la gente con poder económico. En cada una de las cinco películas que Romero filmo, evidenció que el sistema de clases fomenta un individualismo egoísta, la segregación, el miedo a lo diferente es el culpable de la inminente derrota de la humanidad contra los No Muertos. Muy similar a lo que vivimos en la realidad, donde a los diferentes se les ataca, donde se niega la diversidad, donde no podemos ponernos de acuerdo y ganan nuestros prejuicios.

La forma en que se ve a los zombis ha cambiado desde aquel 1968 que transformo por completo a los muertos vivientes. Ahora ya tenemos series de televisión muy exitosas con grandes presupuestos y producción, tenemos libros, comics, películas blockbuster, ya son parte de la cultura pop actual y como tal son un producto de consumo más. Muy lejos ha quedado aquel intento de crítica social que Romero inició tratando de hacer una analogía de la realidad con esta ficción en particular y aunque aún existen algunos intentos que se salvan como Z-Nation (Karl Schaefer y Craig Engler, 2014 -) Train to Busan (Yeon Sang-ho, 2016) The Girl with of Gifts (Colm McCarthy, 2016) incluso algunas utilizando la comedia como parte de esta crítica, como son Shaun of the Dead (Edgar Wright, 2004), Juan de los Muertos (Alejandro Brugués, 2011) o la más reciente de Jarmush, Dead Don’t Die (2019) la asimilación de los zombis en la cultura popular se llevó esa parte contestataria, convirtiendo al subgénero en un No Muerto que solo busca que asimilemos el sistema como la única salida posible.

George Romero 1940-2017

*Jorge Tadeo Vargas Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs

Los infiernos ambientales de la 4T

Los infiernos ambientales de la 4T

#DíasDelFuturoPasado Vol. 35

El pasado 30 de julio, el titular de la SEMARNAT, Víctor Toledo es su columna que mantiene en el periódico La Jornada desde sus años como investigador previos a convertirse en funcionario público escribía que 30 años de neoliberalismo han dejado en el país al menos seis infiernos ambientales, un término que aunque es muy gráfico en el mundo es desconocido pues las regiones que menciona son zonas de sacrificio, es decir regiones que el propio Estado ha decidido sacrificar para mantener el progreso y desarrollo del capitalismo, ya sea de Estado o neoliberal.

Tren maya y transítsmico. La locomotora.

Después de esta columna y aprovechando su puesto de funcionario público, Toledo ha comenzado a trabajar en planes de restauración -así los nombra él desde SEMARNAT- y en una declaratoria de “emergencia ambiental” para las seis regiones que identifica en su columna. En papel esta línea de trabajo propuesta se lee como algo fantástico. La 4T haciendo su trabajo contra el neoliberalismo y su herencia de devastación socio-ambiental.

Aquí me generan algunas dudas que no las comparto todas por cuestiones de espacio, pero si les dejo un par ¿Cómo hará Toledo y la secretaria a su cargo para parar las emisiones tóxicas de la refinería de Tula? Esto es prácticamente imposible a menos que la cierren. ¿Cómo va parar las emisiones tóxicas que arroja la industria cementera también en la región de Tula por la incineración de residuos? Debemos de tener en cuenta que la industria del cemento es de las más poderosas y que tiene un par de aliados muy fuertes cerca del propio presidente, Slim y Romo poniendo nombres a quien deben de llevarlo.

Al final lo que escribe Toledo el investigador no es retomado por el funcionario público más que para limpiarle un poco la cara a la 4T, pues por más que el discurso que mantiene este gobierno intente ser antineoliberal sus políticas extractivistas lo contradicen por completo. Al igual que el secretario de SEMARNAT.

Apaxco, en Tula, Hidalgo.

Pero más allá de la denuncia de las seis zonas de sacrificio -me niego a llamarlas infiernos ambientales y con esto quitar la responsabilidad que tiene el modelo de producción-consumo y el sistema de clases- que Toledo menciona en su texto de La Jornada, éste deja fuera los megaproyectos estratégicos de la 4T que convertirán en zonas de sacrificio nuevas regiones del país. Sin orden de importancia y por espacio mencionare algunas de ellas iniciando por la refinería de Dos Bocas, que no solo es contraria a cualquier intento de paliar un poco la crisis climática que tenemos encima, sino que como toda refinería causara serios daños socio-ambientales desde la construcción hasta la operación. No hay forma que la extracción de petróleo no sea devastadora. No existe en el mundo una zona de extracción o de refinería que no sea una región de sacrificio. No hay más.

El segundo a mencionar es el proyecto transístmico, un sueño neoliberal que con la 4T tiene muchas posibilidades de convertirse en realidad con todos los impactos que conlleva hacer un corredor que atraviese el país desde el pacifico al atlántico. El proyecto integral Morelos que si bien no es un proyecto de esta administración lo han apoyado por completo con todo lo que este implica en daños socio-ambientales. Para terminar con estos ejemplos tenemos el mal llamado tren maya que al igual que los otros proyectos arriba mencionados, es un proyecto que no cuenta con la aprobación de las comunidades afectadas, que se esta haciendo en base a mentiras y engaños, además de criminalización y amenazas a los activistas que resisten contra él. No Hay diferencia con el actuar de los gobiernos anteriores. El tren maya convertirá cientos de kilómetros, por usar las palabras del secretario de SEMARNAT, en un infierno ambiental toda una región.

Estas no son todas las regiones que están en riesgo de convertirse en zonas de sacrificio, hay muchas más pues la tendencia con este gobierno supuestamente antineoliberal, el extractivismo, la privatización de la naturaleza sigue siendo la forma de gobierno, igual que los anteriores. No hay un cambio ni de forma, mucho menos de fondo. Estas son las formas de accionar de este gobierno que intenta vendernos una cuarta transformación donde a pesar de lo que diga el líder supremo seguimos caminando hacia el abismo, directo al colapso.

22 de diciembre 2019
Desde la rebelión ante la extinción

Jorge Tadeo Vargas. @primaindie
Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs

Del Green New Deal a la cuarta revolución industrial

Del Green New Deal a la cuarta revolución industrial

#DíasdelFuturoPasado 34

A mediados de la década de los treinta F.D. Roosevelt, entonces presidente de los Estados Unidos implementó un plan para sacar a su país de la crisis económica en la que vivían en ese momento conocida como la Gran Depresión. En teoría, este plan llamado “New Deal” presentaba una serie de reformas que ayudaron a los Estados Unidos, sino a salir de la crisis, al menos a instalar un Estado de Bienestar. En la práctica, desde ahí comenzaron a poner los cimientos para la entrada del neoliberalismo de la mano de la Segunda Guerra Mundial que los ayudó no solo a salir del bache económico, sino que los convirtió en lo que son ahora.

Más allá de lo que los economistas pueden argumentar, el “New Deal” y su supuesto Estado de Bienestar es el responsable de esta cara amigable que maneja el libre mercado y que tanto daño ha causado en la naturaleza y en las poblaciones humanas vulneradas por el propio modelo de producción-consumo.

Bernie. Yes, we can.

Ahora en plena crisis socio-ecológica que nos esta llevando peligrosamente al fin del Antropoceno -afortunadamente- con muchos cambios civilizatorios que nos pondrán en jaque como civilización, incluso nuestra propia supervivencia está en riesgo, intelectuales, senadores, activistas y una serie de personajes como Bernie Sanders, Alexandria Ocasio Cortéz, Naomi Klein proponen un nuevo plan para salir de la emergencia ecológica que nos afecta. El nombre de este plan es: “Green New Deal” y tiene como base de acción la propuesta de Roosevelt, pero adaptada a los nuevos tiempos.

Según sus promotores este nuevo pacto verde nos ayudará a salir de la crisis socio-ecológica que vivimos y lo hará principalmente apostando por energías renovables mal llamadas limpias. Eso si sin cambiar un ápice del modelo de producción-consumo, ni cambiando el sistema de clases que mantiene el capitalismo, es decir su propuesta no va más allá mantener el maquillaje verde, esta vez bajo el argumento de crisis, emergencia y otros conceptos que ya están adoptando en su lenguaje seudo-socialista.

A pesar de mantener -según ellos- a la naturaleza como el centro del pacto, la verdad es que los cambios propuestos son pocos, mantienen el crecimiento económico y el PIB como principales indicadores del estado de bienestar y no hablan de la extracción y sus impactos a la naturaleza y las comunidades afectadas. Siguen con una lógica economicista que se contrapone a cualquier proyecto de defensa del territorio y la naturaleza. Es claro que este “Green New Deal se propone desde el Norte Global donde el Sur participa poco en las decisiones. Baja directamente desde el Imperio. No hay más que reconocer el histórico papel de extracción, violencia que Estados Unidos a propiciado desde mediados del siglo XX a la fecha en zonas estratégicas para el modelo de producción-consumo para entender que este pacto dista mucho de ser una alternativa.

Alexandria, la Casa Blanca detrás.

Este pacto promovido por la izquierda progresista, electoral, muy poco comunitaria ya habla de una cuarta revolución industrial ad-hoc a los tiempos que vivimos. Para esto buscan modificar la forma de producción de energía cambiando de energías fósiles a energías renovables. Aquí esta el primer error. No están buscando cambiar la matriz energética, ni la cantidad de energía que se consume actualmente, al contrario, se parte de una idea errónea que incluso con energía limpia podemos aumentar el consumo. Primero, el cambio de la matriz es fundamental para poder avanzar hacia medidas que permitan una transición justa y adecuada. Una matriz municipal, comunitaria es el camino correcto, no los grandes proyectos energéticos para los cuales se necesita mantener y aumentar la extracción de materia prima -utilizando sus conceptos economicistas- se necesitan cientos de miles de tonelada de metales y minerales para las granjas solares y sus paneles, para los parques eólicos, para su energía geo motriz.

Todos estos megaproyectos mantienen la extracción como el punto principal para que puedan funcionar. La naturaleza sigue estando al servicio del capital y los costos socio-ecológicos los pagan las poblaciones mas vulneradas por el sistema. Mantienen la lógica del crecimiento económico, pero esta vez lo pintan de verde y sustentable. El segundo error es creer que las energías renovables nos pueden proveer de la misma cantidad y eficiencia técnica que la que nos dan las energías producidas con combustibles fósiles. No hablar de reducción energético o no modificar la matriz energética es un error a pagar pronto si este pacto se mantiene, aunque lo más seguro es que ya tengan todo preparado para lo que se viene.

Existen tres factores a considerar dentro de las problemáticas a las que nos enfrentamos. Todos ellos relacionados con el modelo de producción-consumo y el sistema de clases que tenemos desde la revolución industrial a la fecha, pero perfeccionado con el “New Deal”. Estos son en orden de importancia. El consumo desmedido, que nos lleva directo al colapso civilizatorio y es el principal culpable de las extinciones masivas de seres vivos -flora y fauna- del Antropoceno. El modelo de producción lineal es el principal factor. Segundo es tecnológico. Nos han hecho creer que a mayor tecnología mejora nuestra calidad de vida. Para algunos antropólogos radicales como el colectivo editorial de la revista Fith Estate en los años ochenta, la tecnología llegó a su punto máximo para ofrecer comodidades en la década de los setenta del siglo pasado, lo demás ha sido para aumentar el control del sistema. El tercero que es el que mediáticamente recibe más golpeteo es la sobrepoblación humana. Este último a pesar de ser el mas satanizado no es el más importante, primero porque es relativamente fácil regular la sobrepoblación y hay una tendencia hacerlo; además que en este momento una buena distribución del territorio, de los alimentos, así como una reconstrucción de las ciudades y el campo podrían ser suficiente para mantener a toda la población actual. Tanto el consumo, como la tecnología no son contemplados para una modificación de raíz en este nuevo pacto ahora llamado verde. Intenta mantener un modelo lineal, insustentable e insostenible.

Make America Green again.

Este pacto es el último intento del capitalismo por detener la mutación hacia el neofeudalismo que con todo y sus beneficios será un cambio poco agradable. Tristemente es avalado por personajes con cierto respeto dentro de los movimientos sociales, tienen credibilidad entre muchos grupos que apuestan no por un cambio de raíz pero si un cambio mínimo, como son por mencionar un ejemplo necesario, tienen credibilidad para Greta Thunberg y su movimiento Fridays for Future, por lo que el “Green New Deal” se presenta como parte de las soluciones a la emergencia climática y por lo tanto en la COP25 será el emblema y la petición más fuerte por parte de los gobiernos. Reconocer la emergencia climática como el problema y el “Green New Deal” como la solución. Ya las instituciones financieras internacionales y las corporaciones se frotan las manos por lo que pueden hacer con esto.

Estamos ante el final del capitalismo tal como lo conocemos y no son buenas noticias. Esta es una realidad innegable. Nos toca a nosotras entender y prepararnos no con pactos que se firman desde arriba sin la participación de las comunidades. Es necesario comenzar a decrecer, trabajar en colectividad desde lo local. Recuperar viejas/nuevas formas de relacionarnos. Comunitarias, colectivas, de apoyo mutuo, de lo contrario, el sistema y sus pactos pintados de verdes nos mantendrán como lo que esperan que seamos. Esclavos de su modelo.

Piensa global, actual local.

*Jorge Tadeo Vargas

Activista, anarquista, biólogo, panadero artesanal y coordinador de lidecs.

Tw: @primaindie

Decrecimiento, ecofascismo y el avance de la derecha

Decrecimiento, ecofascismo y el avance de la derecha

#DíasDelFuturoPasado vol.33

“Parece que va explotar, pero nunca explota
Siguen poniendo parches y la maquina está rota”
Creen que saben que, Machete en Boca (La prima)”

Hace unas columnas atrás, use este mismo epígrafe, el cual con todas las revueltas populares que se vienen dando en las últimas semanas pienso que nunca mejor dicho lo que las Machete en Boca dicen en voz de la MC la Prima. El colapso ya se siente y el sistema sigue poniendo parches, tratando de detener lo inevitable. O tal vez no está intentando detener nada, tal vez solo busca ocultar la aceleración del proceso de despojo, desplazamiento, del aumento de las zonas de sacrificio y de los Elisyum en todo el mundo. Estas nuevas revueltas legitimas y de mucho descontento son una buena excusa para esconder este colapso y el cómo la derecha se prepara para enfrentarlo y sacar provecho de él.

Minas de estaño en Bolivia, las razones detrás del golpe.

Veamos: hace poco mas de 25 años, el Club de Roma advertía de los peligros del crecimiento ilimitado partiendo de la realidad de que vivimos en un planeta con límites muy bien definidos y regulados por las propias dinámicas ecosistémicas las cuales los seres humanos ignoramos, bueno, no los seres humanos, quienes las ignoran es el sistema de clases que se ha venido especializando en un modelo de producción-consumo que tiene en la revolución industrial su punto de partida y en el neoliberalismo su especialización con la apertura del libre mercado y todo lo que esto significo para el planeta en general y para los seres humanos en particular, pues con la entrada del libre comercio este modelo de producción-consumo se convirtió en el hegemónico, llevando las deudas ecológicas a un punto de no pagarse, sino de continuar avanzando en ellas por parte de las corporaciones transnacionales, las instituciones financieras internacionales y los gobiernos cómplices. En 25 años, partiendo de la declaración del Club de Roma y el informe Burtland los impactos a la naturaleza han ido en crecimiento con lo que las consecuencias ya se resienten en las poblaciones vulneradas por el sistema y en todos los ecosistemas del planeta.

El colapso, no es cómo, es cuándo.

El último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) dice que tenemos 12 años para mitigar los impactos del cambio climático en la naturaleza, ojo, no están hablando de detener el cambio climático, sino de que sus consecuencias no sean tan desastrosas como se prevé lo serán si no hacemos algo de forma inmediata. Las refugiadas climáticas, el aumento de los océanos, los huracanes y todo con lo que ya vivimos actualmente se mantendrá, solo que si hacemos algo no serán tan dramáticos y desastrosos como si mantenemos esta tendencia que llevamos actualmente. De igual forma la Agencia Internacional de Energía nos pone en sobre aviso de que para el 2025 será imposible cumplir con la demanda de petróleo de continuar con el gasto energético actual, lo que nos lleva a preguntarnos si realmente los gobiernos están buscando modificar su matriz energética o solo están preparándose para lo inevitable, buscando con las energías mal llamadas renovables mantener la tendencia energética actual, lo cual nos lleva a otro impacto. Las energías renovables necesitan minerales, necesitan de la naturaleza y la extracción para que funcionen a gran escala como las propuestas de los gobiernos y las empresas energéticas. No hay mucha diferencia entre los impactos del uso de los combustibles fósiles y estas energías. El impacto en la naturaleza y las poblaciones cercanas se mantiene. Es decir, las zonas de sacrificio aumentan en daños, impactos y tamaño. Si a esto le sumamos el decrecimiento económico obligado por la misma crisis donde muchas empresas están cerrando sus fábricas, donde hay menos empleo o estos son precarios dejando a una clase obrera en un estado de vulnerabilidad tanto social, económica como ecológica se entiende muy bien las revueltas que se vienen dando desde hace una década de manera sistemática, que responden al momento y es ahí cuando el sistema pone los parches a la máquina para que esta no explote y continúe con la explotación (sic) de la naturaleza y las poblaciones vulneradas.

Progreso

Mientras estos parches sirven solo para ocultar el colapso civilizatorio que se nos viene encima, en el mundo se esta dando un avance de la derecha más extrema que con un discurso fascista, xenófobo, machista, patriarcal, altamente violento contra las mal llamadas minorías, va permeando en una parte de la población que ante el fracaso y la desesperación lo adoptan como suyo. Esta derecha va más allá del neoliberalismo o del capitalismo de estado, busca instaurar una nueva -vieja- forma de gobierno basada en feudos, donde las corporaciones transnacionales hacen el papel que la iglesia tuvo en el feudalismo y estos nuevos gobiernos funcionan como señores feudales, con sus ciudades amuralladas -físicas e imaginarias diría Naomi Klein– con los esclavos fuera de ellas viviendo en zonas de sacrificio desde donde se extrae los recursos para que sus Elisyum funcionen. Esta es la tendencia a la que nos acercamos peligrosamente con el avance de la derecha fascista que tiene en su otra cara al ecofascismo que la de una justificación “sustentable” para mucho de lo que hace en su capitalismo verde. Se culpa a la clase obrera y su falta de conciencia ambiental de toda la problemática y el supuesto derecho al desarrollo solo se aplica para la clase dominante, la que tiene el poder político y económico. El resto debe de sobrevivir con las consecuencias de la crisis ecológica a la que nos ha llevado este modelo de producción-consumo.

El avance de la derecha fascista, el ecofascismo, el despojo, la violencia, el neo-extractivismo, el desplazamiento de poblaciones enteras se va ocultando, quedando solo a la vista aquello que ellos quieren evidenciar. La avanzada neo-feudal esta pisando el acelerador. Su cuarta revolución industrial es un ejemplo de ello. Su propuesta es tal como lo fue a inicios del siglo XX, usar al Sur Global para materia prima de su desarrollo.

¿Qué hacer ante este escenario y el inminente colapso civilizatorio donde los fascistas se preparan para mantener el poder? Miquel Amorós propone una tesis anti-desarrollista sin llegar a la propuesta anarco-primitivas de John Zerzan y todo el grupo editorial de la revista Fith Estate de los años ochenta, proponiendo una sociedad menos tecnológica y más técnica, digamos más artesanal usando lo que ya tenemos a la mano para avanzar hacia una sociedad menos dependiente del desarrollo capitalista, mas colectiva que competitiva. Carlos Taibo, no llega al punto anti-desarrollista de Amorós y propone una especie de decrecimiento con fuertes líneas anarquistas, alejándose un poco a la propuesta de Latouche sobre esta teoría, partiendo del entendimiento de que el planeta tiene límites, que es finito. La propuesta de Taibo se basa en decrecer a la par de que se construyen espacios más comunitarios, colectivos, antes de seguir pensando en que los gobiernos tendrán una política drecrecentista.

Para mi no existe una receta de como sobrevivir a este escenario que se presenta. Pensar en que existe una sola forma ya nos mete en una estructura homogénea que es parte de los vicios actuales que tenemos desde los gobiernos. No hay más que apostar por el apoyo mutuo, la comunalidad, la horizontalidad, la colectividad para ir avanzando hacia ese mundo más justo del que muchas hablamos. Cuestionar las estructuras actuales y como estas son las responsables del colapso es un buen inicio.

*Jorge Tadeo Vargas
En activista, anarquista, biólogo, panadero artesanal y coordinador de lidecs.
@primaindie