Category Archives: Chabelo Colaborador

Defendamos el estadio, digamos no al negocio

Defendamos el estadio, digamos no al negocio

Al parecer, al PRI ya no le importa ganar las elecciones del 2021, o más bien en sus cálculos ya vieron que difícilmente repetirán en la gubernatura del estado de Sonora, por eso pretenden hacer “negocios” con el patrimonio de los sonorenses.

La fórmula es sencilla: presentan un proyecto “innovador”, se difunde a través de los medios locales, las cámaras de comercio aplauden la iniciativa y finalmente el gobierno se ve en la “necesidad” de impulsar el “progreso” traspasando los bienes públicos a entidades privadas. Sencillo sí, pero el Pueblo se cansa de tanta pinche transa, como lo dijera recientemente el presidente de la República.

Como el progreso prometido nunca llega, el sonorense es cada vez más escéptico respecto a las “bondades” que ofrece el gobierno cuando trata de desprenderse de los bienes públicos vía la venta de los mismos. Cuando se destruyó el Parque de Villa de Seris, los únicos realmente  beneficiados fueron los “empresarios” que instalaron sus locales comerciales en lo que se conoció como Proyecto Galerías.

Musas, antes Parque Villa de Seris

Hoy, el otrora Parque aporta cajones de estacionamiento para un Casino que se instaló enseguida del Musas, un recinto cultural que es considerado un verdadero elefante blanco. De aquella promoción que se le daría a los talentos locales del gremio cultural mejor ni hablamos, para no hacer corajes y recordar el triste papel que jugó el famoso actor de Ures, Jesús el “Choby” Ochoa, avalando en los hechos la destrucción del Parque.

Que decir de La Sauceda que después de privatizarla resultó ser un mal negocio y hoy se pretende buscar otro comprador para instalar, si se puede, el Centro de Convenciones Internacional que originalmente debiera estar en lo que son hoy las instalaciones del Héctor Espino, en caso de que el presidente de la República mantenga su oposición a la venta de los estadios de béisbol. Pareciera que están dispuestos a enfrentar al gobierno federal, si es preciso, tal y como lo hicieron al modificar la constitución local para arrebatarle a los diputados de la coalición “Juntos Haremos Historia” el control del Congreso Estatal.

Tampoco les importó, con la complicidad de los panistas, entregarle grandes extensiones de terreno del vaso de la presa Abelardo L. Rodríguez a los Coppel para que desarrollen su proyecto inmobiliario. Nada los detuvo, privaron de la libertad a posesionarios  de esos predios, e incluso le dispararon con un rifle de postas a uno de ellos.

Han sido abusivos en el uso del poder político y no se ve que sea distinto su comportamiento en relación a la venta ya “acordada”, dicen, con ese ente charril llamado Consejo Sindical Permanente. Por eso en un medio local se dice que el pasado 29 de enero el Isssteson confirmó la venta de bienes transferidos del Gobierno del Estado para restituir más de 2 mil millones de pesos que se adeudan; entre ellos estarían los estadios de béisbol Héctor Espino, en Hermosillo y Tomás Oroz Gaytán, en Cd. Obregón. Aunque el mismo medio menciona que a la fecha no se ha presentado ninguna empresa interesada o inmobiliaria en adquirir el Estadio Héctor Espino, ya dan por hecho que se venderán los estadios a pesar de las declaraciones del presidente de la República en el sentido de no recurrir a la venta de los mismos.

Hasta ahora, la movilización ciudadana en contra de la venta del patrimonio de los sonorenses apenas está en ciernes. Quizá esa fue la causa por la que se atrevió el grupo Impulsor, financiado con bienes públicos, a dar a conocer su proyecto de Centro de Convenciones Internacional, mostrando un interés por las áreas verdes del mismo. En lo personal, creo que sobran lugares para ese proyecto pero la obsesión por apropiarse de los terrenos del Héctor Espino les puede hacer perder la cabeza.

La semana que inicia será crucial y un posible retroceso en la venta de los estadios estará necesariamente ligada a la movilización social que logre generarse. Si se muestra músculo ciudadano, algunos actores políticos ligados a Morena tendrán necesariamente fijar una posición al respecto. La presidente municipal Célida López y el super-delegado Jorge L. Taddei Bringas se verían obligados a decirnos de que parte están.

Por: Isabel Dorado Auz.

¿Estadio Héctor Espino, hacia dónde?

¿Estadio Héctor Espino, hacia dónde?

En una nota publicada en el Imparcial el 18 de noviembre de 2012, el vicepresidente de Impulsor, David Tinajero Aguirre, declaró que “El estadio de beisbol Héctor Espino González no será demolido, sino modificado para realizar alguno de los tres proyectos que se tienen destinados para dicho espacio”, esto es, una unidad deportiva, una villa paralímpica o una casa del estudiante sonorense.

Al parecer, el gobierno de Guillermo Padrés, en complicidad con quienes usufructuaron el inmueble, la familia Mazón, propietaria del equipo de beisbol Naranjeros de Hermosillo, decidió darle otro uso a esos terrenos y por ello se anunció desde la semana pasada la desmantelación del estadio. Dicen que las butacas y la pantalla gigante serían removidas al estadio Héroes de Nacozari, para impulsar el proyecto del equipo de futbol Cimarrones de Sonora.

Lo anterior, coincide con una nota informativa que asegura que la Villa Paralímpica se construirá por rumbos de la Colosio final y, es obvio, que no es creíble que quieran construir una casa del estudiante sonorense, precisamente donde se tiene, ya, una unidad deportiva que alberga no solo al estadio de beisbol, sino canchas de tenis, de básquetbol, frontón, alberca y que sirve también para el sano esparcimiento cuando se promueven eventos musicales aprovechando el espacio del estacionamiento .

Desde este espacio, quiero hacer un llamado para que unamos esfuerzos y evitemos que los políticos sigan haciendo negocios con el patrimonio del pueblo, ya que el Estadio Héctor Espino se hizo con fondos que aportó el gobierno en turno, producto de los impuestos generados por el pueblo sonorense. Aún más, debemos luchar no solo por conservar esa unidad deportiva, sino también por crear en ella un área verde para promover los ejercicios matutinos y vespertinos que normalmente vemos por rumbos de “la milla” en los terrenos de la Universidad de Sonora.

Estadio Héctor Espino. Foto: mexicalisport.com

Como ellos, los políticos, solo piensan en el negocio, no se les ocurrió aprovechar el estadio para desarrollar en su interior el reciente campeonato nacional de Futbol de Primera Fuerza, evento en el que Sonora logró el bicampeonato. No es lo mismo, por supuesto, desarrollar ese encuentro en los campos de la Sauceda que en un inmueble tan importante como el estadio Héctor Espino, lo cual hubiera propiciado un gran impulso a este evento y lograr en un futuro más cercano volverlo a traer a esta ciudad, y no esperarnos, otra vez, más de 30 años para poderlo realizar.

Me queda claro que los “gobernantes” abusan hasta donde el pueblo se los permite. Ya en el 2008, Eduardo Bours sacó adelante su negocio del “Proyecto Galerías” destruyendo el Parque de Villa de Seris; sin embargo, gracias a la oposición del pueblo hermosillense se evitó que Javier Gándara hiciera un lago artificial en el Parque Madero; ahora la pregunta es: ¿vamos a permitir que Guillermo Padrés desaparezca el estadio Héctor Espino?

Basta ya de comercializar lo que no es de ellos, digámosle no a la venta de los terrenos del Héctor Espino y hagamos realidad la propuesta de convertirlo en una verdadera unidad deportiva, inyectándole recursos, a ese importante espacio. De nosotros depende que no perdamos un espacio más dedicado al fomento del deporte.


Isabel Dorado Auz
Publicado el 23 de Septiembre de 2013

Foto Principal: https://www.flickr.com/photos/tadeomoreno7/8140822198

La organización desde abajo

La organización desde abajo

Hay muchos esperanzados en que el nuevo gobierno federal habrá de resolver las complejas problemáticas sociales que enfrentamos cotidianamente, pero déjenme decirles que están totalmente equivocados.

Las soluciones que requerimos tendrán que venir de la organización comunitaria en diversos escenarios. En Hermosillo, por ejemplo, desde antes de que asumiera Célida López la alcaldía, un grupo de ciudadanos se integró en una Red Ambiental, que lo mismo ha plantado árboles que lleva a cabo campañas de limpieza. Otras organizaciones han desarrollado también actividades comunitarias como las Amigas y amigos del Parque Madero que han defendido ese bosque urbano de cualquier tipo de intervención. Surgieron también agrupaciones como la Comunidad Animalera Trabajando y Pata de Perro que se han dedicado al rescate de animales en situación de calle y, además, han asumido un papel protagónico en defensa de los animales en general.

Antes, el Dr. Mireles y otros líderes michoacanos convocaron a la integración de autodefensas para enfrentar los males provocados por el crimen organizado. Lo que dejó de hacer el gobierno federal en relación con el tema de seguridad, tuvieron que asumirlo esas autodefensas. Mucho antes, el EZLN logró instalar un sistema de autogobierno en algunas comunidades indígenas chiapanecas.

Hoy en día, con el nuevo gobierno federal, se abre la posibilidad de que surjan verdaderos liderazgos sindicales y se acabe con esa cultura del charrismo fomentado principalmente por las centrales sindicales priistas. Es un tema bastante difícil de enfrentar, pero si no se empieza hoy, entonces se perderá una oportunidad valiosa de darle nuevos aires a la representación sindical. En Sonora, por ejemplo, sindicatos que fueron ejemplo de lucha, terminaron por adherirse a una especie de mafia sindical denominada Consejo Sindical Permanente. El sindicato mas numeroso del país, el SNTE, podría experimentar un aire renovador, mismo donde no cabe el regreso de Elba Esther Gordillo.

Aunque todo empezaría a cambiar radicalmente si se hace realidad la principal propuesta de Andrés Manuel López Obrador de acabar con la corrupción. Para ello, tendrían que empezar, necesariamente, a surgir nuevos liderazgos políticos, ya que chango viejo no hace maromas nuevas. Esto es, se necesita desplazar a la vieja clase política corrupta y renovarla por completo. Algo parecido a lo que se quiere hacer con las fuerzas policiacas, las cuales están invadidas por el crimen organizado según se ha denunciado desde hace años. Así, el posible surgimiento de la Guardia Nacional, integrada con personas íntegras, sería la solución al grave problema de la inseguridad. Para lograrlo, se requiere el ejemplo de políticos íntegros que aporten lo mejor de si mismos para sacar adelante a nuestro querido México.

Solo con una organización de abajo hacia arriba se hará realidad la frase utilizada por el nuevo presidente de nuestra República en el sentido de “Mandar obedeciendo”. Será posible, entonces, empezar una nueva era donde la Política sirva efectivamente para darle un rumbo seguro a nuestra nación.

Por Isabel Dorado Auz.

Fb: /isabel.doradoauz

Los de mero arriba

Los de mero arriba

Una de las grandes promesas del presidente electo, próximo a ocupar la máxima distinción política en nuestro país, fue la Reconciliación Nacional. Es entendible, pues, que recurra a la amnistía para favorecer ese proceso. Sin embargo, como hacer compatible este deseo con el reclamo permanente del Pueblo mexicano de que se actúe en contra de los corruptos.

El Peje ha dado señales que parecen claras, cuando dice que no meterá a la cárcel a chivos expiatorios; en todo caso, si debe de actuar en contra de los corruptos tendría que empezar con los que están al mero arriba. Por eso, aunque sea molesto, coincido con AMLO en que Rosario Robles efectivamente es un chivo expiatorio, solo hacía lo que le mandaban, y el verdadero culpable está realmente más arriba. Digamos que la clase política “gobernante” solo ha sido el puente que han utilizado los grandes corruptores para  sacar ventaja de las “decisiones políticas” y obtener grandes ganancias. Por tal motivo, las últimas elecciones en nuestro país, se podría hablar de al menos tres sexenios, se han convertido en un verdadero “negocio” para los “empresarios” que le apostaron a tal o cual candidato.

¿Punto final?

Si observamos con detenimiento, tanto Vicente Fox como Felipe Calderón han pasado de ser los “grandes políticos” a verdaderas caricaturas de la Política. Algo similar ocurrirá con Enrique Peña Nieto a partir del 1 de diciembre si es que decide permanecer activo como sus antecesores. En los tres casos, sería de gran impacto mediático llevar a la cárcel a cualquiera de ellos, tal y como lo ha planteado Andrés Manuel, aunque no pasaría de ser solo un espectáculo como el que logró Salinas de Gortari cunado mandó a la cárcel a la Quina, en un afán de legitimarse después del Fraude electoral de 1998.

Aunque el Peje no requiere legitimarse, dado el aplastante triunfo electoral, si necesita dar un golpe de timón para acallar al beligerante ejército mediático de la derecha, que cada día asume un papel muy semejante al de los medios venezolanos y colombianos que tratan de contrarrestar y derrocar al gobierno de Maduro. El próximo presidente de México tendría que actuar, entonces, en contra de los titiriteros antes de hacerlo en contra de los títeres. Por ejemplo, el poderoso Grupo México, que ha sido responsable de tantas tragedias humanas, combinadas con tragedias ambientales. De hecho, se tendría que hacer una evaluación del verdadero impacto que ha tenido la actividad minera en nuestro país y hacer un diagnóstico de los beneficios y perjuicios que nos ha ocasionado.

Se debe clarificar, también, el verdadero papel que ha jugado el grupo Televisa así como las cadenas emergentes con el fin de establecer un verdadero régimen de comunicación social. Esto es, que los medios, aparte de hacer negocios, garanticen la libertad de expresión sin importar la ideología que profese quien tiene algún cuestionamiento o alguna propuesta sobre algún tema de interés político. En estos casos, los empleados como Andrea Legarreta, también serían chivos expiatorios, dado que los verdaderos responsables son los dueños de los medios informativos. En tal sentido, López Dóriga, Ciro Gómez Leyva, Pepe Cárdenas, entre otros, solo son “comunicadores” a sueldo de los intereses de los dueños del poder mediático.

Actuar en contra de los de mero arriba, si le daría a López Obrador la oportunidad de iniciar la verdadera Cuarta Transformación y propiciaría que otros niveles de gobierno, como el de Hermosillo o Nogales, dejaran de ser gobiernos de derecha disfrazados de izquierda. Claro está, eso conlleva un riesgo muy grande, tal y como el que están enfrentando Nicolás Maduro y Evo Morales en Sudamérica y que llevó a la cárcel a Lula en Brasil. Requeriría entonces, el Peje, de un gran apoyo popular, como el recibido por Lázaro Cárdenas cuando expropió la industria petrolera.

Si de algo sirve, hay que recordar que ganó con más de 30 millones de votos y que muchos de los que votamos por él no le estábamos dando un cheque en blanco. Sin embargo, si la Cuarta Transformación empieza a tomar forma, que no lo dude, estaremos de su lado por si requiere de nuestro apoyo para darle un nuevo rumbo a nuestro país. Por lo pronto, estaremos al pendiente del inicio del nuevo gobierno a partir del 1 de Diciembre.

Por: Isabel Dorado Auz

Participación ciudadana

Participación ciudadana

Tomando como base un artículo que escribió Azucena Serrano Rodríguez, en la revista SciELO, cuando era estudiante de noveno semestre de la Licenciatura de Ciencia Política y Administración Pública de la UNAM, me voy a permitir hablar del tema de la participación ciudadana.

Dice la autora de este artículo que la democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. Sin embargo, para que el pueblo ejerza verdaderamente este poder que se le ha otorgado, es necesario que los ciudadanos tomen parte en las cuestiones públicas.

No importa, dice, que sea una democracia directa, representativa, deliberativa o participativa. Cualquiera que sea el tipo de democracia necesita de la participación de la gente. En efecto, en la primera, para tomar decisiones y llegar a acuerdos; en la segunda, para formar los órganos de gobierno y elegir a nuestros representantes; en la democracia deliberativa, porque es la forma en que los ciudadanos se hacen escuchar en la toma de decisiones públicas; y en la última, para concurrir con el gobierno en la elaboración y evaluación de políticas públicas. Esta última, desde mi punto de vista, debiéramos desarrollarla a mayor escala, dado que la participación de los ciudadanos podría moderar y controlar el poder de los políticos si la sociedad se hace escuchar en la toma de decisiones.

Me queda claro que la participación ciudadana no debe limitarse al voto como muchas personas piensan, y mientras no se apliquen los mecanismos de democracia directa (iniciativa de ley, referéndum, plebiscito y consultas ciudadanas), debemos luchar porque se supere esa etapa de violación de las garantías individuales por parte de las autoridades, como una práctica regular en los sistemas políticos autoritarios. Hasta hace muy poco tiempo, ha sido un lugar común que todas aquellas personas que se oponían al régimen o que manifestaban su inconformidad en contra de las decisiones políticas tomadas por los dirigentes, sufrían maltrato físico, invasión a su propiedad, torturas psicológicas, o simplemente se les asesinaba. Por eso, para que la ciudadanía pueda tener injerencia sobre el Estado, el gobierno debe de respetar las garantías individuales, como son: la libertad, la seguridad, la igualdad y la propiedad y la estabilidad laboral. Pues si esta condición no se cumple y las autoridades violan los derechos fundamentales del ser humano, entonces lo que prevalece es miedo, lo que provoca que la sociedad se abstenga de interferir en los asuntos públicos.

La información, entendida como transparencia y rendición de cuentas, también es un elemento fundamental porque conocemos los programas de gobierno, y la sociedad ejerce sus derechos de escrutinio y evaluación del desempeño de los servicios públicos y sus resultados. Da la pauta para evaluar si tal o cual política pública es viable o no.

Si logramos superar la práctica del linchamiento mediático en contra de quienes fijan posturas políticas contrarias a los funcionarios públicos y, en lugar de ello, se establecen canales de comunicación entre las partes en conflicto será posible encontrar soluciones consensuadas o, en un extremo indeseable, dentro del contexto de la libre expresión de las ideas, quedarán evidenciados aquellos que no tuvieron un buen nivel de argumentación.

Podemos y debemos soñar con una participación ciudadana más activa en las funciones públicas y para ello no se requiere pertenecer a un partido político. Solo se necesita que quien gobierna tenga el tacto y la sensibilidad de atender la inconformidad social.

Isabel Dorado Auz

auz3@correom.uson.mx

 

Cambios en el gabinete estatal

Cambios en el gabinete estatal

Después de los desastrosos resultados electorales de los priistas en el estado de Sonora, Claudia Pavlovich anunció que hará cambios en su gabinete de gobierno y se augura que será en el mes de agosto cuando se darán a conocer tales cambios.

Parece razonable que se asuma una nueva actitud ante el nuevo panorama político; sin embargo, queda la duda de si se tomará una buena decisión. Hasta ahora, lo que se denominan gobierno estatal se ha caracterizado por una especie de nula autocrítica y pareciera que los funcionarios de gobierno, junto con su gobernadora, viven en un estado muy distinto al del resto de los sonorenses.

Lista que circuló por WhatsApp.

Ellos dicen, por ejemplo, que a casi tres años de Gobierno, Claudia Pavlovich Arellano ha cumplido con 67 de 100 compromisos, establecidos durante su campaña electoral. Si es así, por qué hacer cambios si se lleva un buen ritmo. No hace mucho tiempo, en plena campaña electoral, Natalia Rivera declaró que se había avanzado 9 lugares en términos de percepción ciudadana. Luego entonces, cómo explicar el tsunami López Obrador que les arrebató 20 diputaciones locales y 80 % de población que será gobernada por alcaldes de la coalición Juntos Haremos Historia.

La principal falla del equipo de gobierno es que se alimentan de las mentiras de su propio ejército mediático y prefieren poner atención a las zalamerías de sus incondicionales comentócratas en lugar de atender los justos reclamos de los sonorenses. No sé si en forma de burla, pero empiezan a circular listas de los nombres de las personas que se integrarían al nuevo gabinete estatal. La mayoría de los mencionados son los candidatos perdedores en la pasada contienda electoral y sobresalen, por supuestos, los nombres del Pato Lucas y el Mal Oro Acosta, quienes perdieron precisamente por haber sido malos funcionarios públicos. Parece un exceso que se llegue a mencionar que el Mal Oro estaría al frente de la Comisión de Bienes y Concesiones, dependencia que ha sido señalada reiteradamente como uno de los orígenes de los famosos moches.

Hay otra lista, que hicieron circular María Elena Carrera y Sheila Hernández, a la que hacen llamar el gabinete Plural que se nutre con gente muy identificada con el Partido Movimiento Ciudadano y personajes académicos de la localidad. La mayoría de los propuestos no cuentan con experiencia previa en funciones de gobierno, aunque es notorio que han sido parte de la comunidad académica que ha mostrado interés por los conflictos sociales, lo cual podría ayudar a tener un gobierno con mayor sensibilidad social. Obviamente, es una especie de buenos deseos, ya que tengo la impresión de que quien gobierna el estado de Sonora no es precisamente Claudia Pavlovich razón por la cual no descartaría la primera lista, aunque sería como darse un balazo en el pie.

La lista propuesta por María Elena Carrera y Sheila Hernández Alcaraz.

Si la política priista no estuviese tan contaminada, podría esperarse una reflexión profunda y, sobre todo, que se buscara incorporar al gabinete a personajes que garanticen una relación tersa con el nuevo gobierno federal que tomará protesta el próximo 1 de diciembre.

Sería bueno, en consecuencia, ir avanzando en la solución de algunos conflictos sociales. Por ejemplo, la reinstalación de los profesores cesados a causa de la mal llamada Reforma Educativa; clarificar ese asunto del tío incómodo que trae en conflicto a un grupo de ejidatarios por rumbos de Pitiquito; retomar el problema de la contaminación del Río Sonora y darle viabilidad económica a los municipios aledaños al cauce del río; cancelar el desarrollo inmobiliario de los Coppel en el vaso de la presa Abelardo L. Rodriguez; entre otros.

Definir un nuevo rumbo para el estado de Sonora fue el mensaje que envió el electorado sonorense. Fue claro y contundente, pero aun así estoy convencido de que todo se facilita si se buscan puntos de confluencia entre los diversos actores políticos y la Reconciliación Nacional que promueve Andrés Manuel puede ser el punto de partida para que lleguen mejores tiempos a Sonora y al país entero.

Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

Liga de Interés: http://www.elimparcial.com/Columnas/DetalleColumnas/1198012-Espacio-Publico-Juan-Carlos-Zuniga.html

Foto principal tomada de hermosillolife.com

La reconciliación nacional

La reconciliación nacional

Ese será, sin duda, el mayor reto que enfrentará el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador y solo después podrá hacer un combate efectivo a la corrupción y, por ende, acabar con la impunidad. No resultará nada sencillo, pero si quiere realmente pasar a la historia como un buen presidente tendrá que poner todo su empeño para conciliar intereses y darle rumbo a este hermoso y rico país.

Se requiere también que sus adversarios políticos, tanto los que participaron en la contienda electoral como aquellos que decidieron hacerse a un lado, puedan llevar a cabo una profunda reflexión y vean los puntos de confluencia para no regatearle al candidato electo todo ese apoyo popular que obtuvo en esta histórica jornada electoral.

Cómo lograr, por ejemplo, que pueda darse reversa a la “Reforma Educativa” y hacer partícipes de la nueva propuesta a esos actores que enfrentaron al movimiento magisterial con tanta rudeza. Para empezar, se debe reintegrar a los profesores cesados con todos sus derechos laborales a salvo, antes de iniciar el proceso de reconstrucción del tejido educativo. Que efectivamente se deje de ver al profesor como el culpable y se le convoque a que sea parte de la construcción del nuevo modelo educativo.

Cómo lograr que se haga Justicia a los deudos de la tragedia en la guardería ABC, donde paguen sus faltas quienes se vieron involucrados por acción o por omisión, sin que se resquebraje la buena intención de aportar todos juntos a la solución de la problemática social.

Más difícil será el lograr combatir la desigualdad social, lo cual conllevaría el compromiso de los empresarios mexicanos de ofrecer mejores salarios a sus trabajadores y que no les escamoteen el reparto de utilidades a que tienen derecho cada año. Que se respete el derecho de asociación sindical y que dejen de proliferar los sindicatos blancos que abundan en muchas empresas. Si bien es cierto que los programas de ayuda que se han establecido, como el apoyo económico a los adultos mayores, son actos de gobierno que le hacen justicia a los beneficiados, no logran, por sí solos, un combate efectivo a la desigualdad social. Como lo dijo Andrés Manuel, el Pueblo mexicano es muy trabajador y, digo yo, no requiere de programas asistencialistas, sino de ofertas de trabajo que sean bien remuneradas

Ahora, si se piensa en modificar la actual política de seguridad interior, se debe pensar muy seriamente en la legalización de algunos tipos de droga, tal y como lo están haciendo nuestros vecinos del norte, específicamente en el caso de la mariguana. La legalización podría hacer realidad la frase del candidato de “becarios no sicarios”. Esto es, al convertir en legal el negocio no habría necesidad de que nuestros jóvenes arriesgaran sus vidas y si, en cambio, podría abrírseles una esperanza de superación si el hoy presidente electo abre las puertas de las universidades públicas a todos los miles de rechazados que se presentan cada año. Claro está, se requiere de un gran liderazgo presidencial para fomentar un debate profundo sobre ese tema y que sea el Pueblo el que decida, en un proceso electoral, si es factible dar ese gran paso.

Parece hasta un contrasentido, pero si se establece un verdadero sistema de justicia podrían desaparecer las actuales Comisiones de Derechos Humanos, que solo han servido, en la mayoría de los casos, como tapaderas de las corruptelas tanto locales como federales.

Una verdadera Reconciliación Nacional nos haría iguales a Todos a pesar de nuestras diferencias. Sería transitar del uso abusivo de los medios de comunicación para imponer visiones políticas a un uso utilitario de los mismos donde las diversas fuerzas políticas puedan expresar libremente sus puntos de vista sin que reciban denostaciones de las plumas al servicio del poder político en turno.

Pareciera un sueño, pero la Reconciliación Nacional, que podría ir acompañada de la Amnistía, podría cambiar radicalmente la forma de gobernar al país entero. De ser así, Todos deberíamos aportar nuestro granito de arena, sin renunciar jamás a dejar de ser críticos de lo que no nos parece incorrecto.

Bien que mal, este 1 de Julio, los mexicanos nos dimos la oportunidad de soñar, de Nosotros depende que ese sueño no se vuelva una pesadilla.

Por: Isabel Dorado Auz

auz3@correom.uson.mx

Cuando gobernar no es lo importante

Cuando gobernar no es lo importante

Tenemos, al menos, dos administraciones municipales, la primera panista y la de hoy priista, que no han tenido oficio gobernante y, por lo mismo, eso se ve reflejado en el estado de abandono en que se encuentra inmersa la ciudad capital del estado, Hermosillo.

A tal grado hemos llegado que la otrora eficiente labor de los tirabichis se ha visto mermada por los ataques constantes, desde la administración municipal teniendo como aliado a un ejército mediático, para denostar al sindicato que dirige Salvador Díaz Holguín. Consecuencia, la ciudadanía hermosillense se ha visto afectada por la carencia del servicio en varias ocasiones. Hay quienes afirman que el grado de abandono es la primera etapa que requiere el proceso de privatización del servicio, que dejaría muy buenos moches para quienes estén al frente del municipio y se espera, obviamente, que gane el Pato Lucas la alcaldía para que sea el mismo grupo político, al cual se ha adherido López Caballero, el beneficiario directo.

“Nunca habíamos tenido un gobierno tan jodido”: Salvador Díaz.

Por otro lado, podemos decir que la ciudadanía hermosillense se ha visto expuesta a constantes robos a casas habitación, pero la novedad es que ahora se ha vuelto repetitivo el robo de las cuatro llantas, rines incluidos, de carros estacionados en la vía pública. De hecho, se presentó un caso más en el interior de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad de Sonora, donde se supone que hay un cuerpo de seguridad interna que garantizaría un mejor resguardo. Ante esto, el secretario del Ayuntamiento, lejos de anunciar medidas efectivas prefirió echarles la culpa a otros y asumir que tales robos tienen tintes políticos.

También es novedad lo que acaba de ocurrir en la tienda departamental Liverpool, donde parece evidente un asalto coordinado por un grupo del crimen organizado, donde se presume la participación de al menos 6 maleantes, que no necesitaron disparar un solo tiro para robar joyas y otros enseres de dicho establecimiento.

López Caballero. Por el estilo.

Además, regresaron los homicidios e intentos de asesinatos. Tal es el caso de un joven asesinado en una plaza comercial de la colonia Libertad, al norte de Hermosillo y también el intento de asesinato en la colonia Misión, donde otro joven recibió tres impactos de bala. Se nos vienen a la mente aquellos episodios ocurridos detrás del Hospital privado San José y los asesinatos ocurridos en Walmart Quiroga y otros tantos que pusieron en el mapa delictivo a Hermosillo junto con Nogales y Ciudad Obregón.

Según se ve, para los “políticos” quien viva y quien muera no tiene mayor importancia, ya que eso no reditúa económicamente, al menos que la situación se salga de control. Lo que no saben o no quieren entender es que más temprano que tarde llegaremos a esa situación y el mazazo llegará en el momento menos esperado para ellos que han demostrado vivir en un mundo distinto al de sus representados.

Ya vamos a dejar de preocuparnos, a eso parecieran pretender llevarnos, por el incremento escandaloso a las tarifas del servicio agua potable y de transporte, del riesgo que se corre de que en un futuro cercano el ayuntamiento se deslinde de hacerse cargo de cualquier servicio público que se oferte en la ciudad. Ya tenemos concesionado el transporte, el servicio de alumbrado público y se espera que pronto se pueda concesionar el servicio de agua potable y el de recolección de basura.

Esto es, quien llegue a la alcaldía no tendrá que preocuparse por gobernar, habrá otros encargados de hacer esa chamba. Los “políticos” se dedicarán a incrementar multas e impuestos para mantener sus jugosos sueldos y hacer negocio con las licitaciones que lleve a cabo eventualmente la autoridad municipal. Y a ese paso, la policía municipal se transformará en una agencia de seguridad privada que brindará el servicio al ayuntamiento.

Solo si pierden el poder, los “políticos” que actualmente están al frente del poder público, notarán la diferencia entre ser autoridad o padecerla y de eso pueden dar nota los indiciados panistas que hoy reciben como pago la cárcel después de haber sido comparsas de los priistas que hoy les pagan con esa moneda.

Por: Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

 

La candidatura inexistente

La candidatura inexistente

Llegó el tiempo de las candidaturas locales y se percibe claramente que no llegó la candidatura que necesita la capital del estado. Esto es, ninguna de las candidaturas que se nos están ofertando reúne los requisitos mínimos que debiera tener la persona que cubra el puesto de Alcalde o Alcaldesa de Hermosillo.

De los cinco candidatos, sólo Guadalupe Curiel ha ejercido como alcalde, pero del municipio de Navojoa que presenta características muy distintas a la capital sonorense. Además, es el candidato con menor intención del voto, según las encuestas publicadas, cuchareadas o no. Norberto Barraza, el Independiente, fue funcionario municipal, pero tiene el perfil del personaje que sabe hacer muy bien las cosas que le mandan hacer, pero en toda su carrera política no ha figurado como el líder que propone y que confronta ideas con sus contrapartes políticas. A Mirna Rea se le identifica como parte de un equipo panista de larga tradición en el municipio, pero no se le conocen liderazgos de tipo político en su ir y venir a la arena política. Célida López tiene un poco más de enjundia, pero en los momentos claves ha demostrado ser una buena defensora de causas no muy nobles que digamos. No solo es la defensa a ultranza que hacía de Guillermo Padrés, sino también el no saber acomodarse de parte del Pueblo Hermosillense cuando se llevó al Congreso del Estado la Privatización, disfrazada de Concesión, del Servicio de Alumbrado Público. El Pato Lucas, el rey en las encuestas (no lo puedo creer) ha dado muestras sobradas de su incapacidad como político, desde que fue Secretario de Seguridad Pública, con Eduardo Bours, hasta su paso por Pro México y recientemente en su nefasto papel como Secretario de Educación y Cultura en el actual gobierno estatal.

Podríamos decir que de Todos no se hace uno; sin embargo, esas son las ofertas que tenemos, a menos que quiéranos recurrir, nuevamente, al Voto Nulo. Siendo autocríticos, volvimos a fallar como sociedad civil y mostramos, también, nuestras propias incapacidades al no lograr lanzar una candidatura con otro perfil que fuese garantía de un verdadero cambio.

Esa candidatura inexistente estaría hoy poniendo el dedo sobre la llaga. Cuestionaría, por ejemplo, la demagogia de varios de los candidatos que prometen cosas que no fueron capaces de cumplir cuándo ejercieron alguna función pública. Pero sobre todo, podría delinearnos un verdadero plan de gobierno que abarcaría necesariamente los siguientes puntos:

  1. Una revisión del saqueo que pretenden continuar los Coppel con los terrenos de la presa Abelardo L. Rodríguez.
  2. Una revisión del “negocio”, disfrazado de retenes de antialcohol, que han implementado las últimas administraciones y que ha propiciado la generación de un verdadero grupo mafioso que involucra a Autoridades policiacas, médicos legistas, jueces calificadores y, por supuesto, al titular de la alcaldía. Lo digo con conocimiento de causa a raíz del conflicto que permanece vigente entre el Ayuntamiento y un servidor, a pesar de que hay una Recomendación de la CNDH emitida en Mayo de 2016, razón por la cual esa mafia pretende cobrarme mi osadía reteniendo en prenda mi carro.
  3. Una revisión de todo tipo de contratos que resultaría, seguramente, en la detección de los moches que tanto se han denunciado. Podríamos saber, por ejemplo, cuanto ganó el Mal Oro Acosta por la Privatización del Alumbrado Público, quiénes son los beneficiarios de los contratos de bacheo que se multiplican cada vez que llueve en la ciudad capital.
  4. Una revisión de ese programa implementado, que podría llamarse “Primero matas después viriguas”, para combatir a los macheteros, o cualquier individuo que porte un arma blanca y tenga un enfrentamiento con la policía local.
  5. Una revisión del grado de contaminación que ha alcanzado el municipio a raíz de esa cultura permanente de acabar con nuestras áreas verdes.

Si toman nota, Ustedes que se toman la molestia de leerme, se fijarán que usé la expresión “Una revisión” y no marqué propuestas concretas que debieran tener el candidato o candidata que no se presentó a esta contienda electoral. La razón es muy sencilla, cualquier líder para ser coherente con sus propuestas debe tener información precisa del quehacer político, pero eso de la transparencia es algo que no se les da a quienes reciben actualmente el mote de políticos.

Así es que, si decido votar, buscaré en las opciones que se me presentan, algo de coherencia entre el decir y su pasado político. Veré, sobre todo, la capacidad para tomar sus propias decisiones y no sean títeres de los grupos económicos locales o nacionales.

Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

Cambiar para que todo siga igual

Cambiar para que todo siga igual

Conozco a muchos amigos que tienen una Fe exacerbada en que se transformará radicalmente el país con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México. Yo, contrario a ello, pienso que tal cambio de timón representa solo una oportunidad para que el actual sistema de partidos políticos sobreviva tal y como lo conocemos hoy en día.

Obviamente, no comparto la visión de algunos columnistas de derecha que ven en AMLO a un Hugo Chávez, dado que el venezolano tenía formación militar e intentó, primeramente, un golpe de estado para hacerse del poder político, antes de ser electo presidente de ese país sudamericano. Andrés Manuel, por su parte, siempre ha sido institucional, aunque en su discurso haya mandado al diablo a las instituciones. De no haber sido institucional, otro hubiese sido el camino por seguir después de las elecciones fraudulentas de 2006, pero al igual que Cárdenas, en 1988, decidió dar la lucha pacífica dentro del marco legal vigente en nuestro país.

Durante el mandato de AMLO como Jefe de Gobierno, del entonces Distrito Federal, dio muestras de que sabe acoplarse al sistema vigente, aunque impulsó algunas iniciativas que llevaban como objetivo una mayor justicia social. Podría decirse, en palabras de Noam Chomsky, que no implementó el “capitalismo gansteril” que nos ha recetado el prianismo en los últimos años, por órdenes del FMI, y que lo sufren varios pueblos de América Latina. Esto es, a pesar de que negoció con los hombres más ricos del país para que se invirtiera a gran escala en la Ciudad de México, también logró impulsar programas sociales para beneficiar a los adultos mayores y creó la Universidad Autónoma de la Ciudad de México para abrirles espacios a los miles de estudiantes rechazados por la UNAM y el IPN, solo por mencionar dos ejemplos muy representativos.

Digamos, pues, que en el mejor de los casos, Andrés Manuel representa a la vieja corriente priista del Nacionalismo Revolucionario y pretende retomar precisamente esa ideología que dejó atrás el PRI cuando ese partido tomó como suyas las políticas de derecha de su contraparte panista. En tal sentido, no es tan irresponsable decir que hay una vuelta al pasado, pero no al extremo de compararlo con Echeverría como mañosamente lo recomienda Jorge Castañeda a su pupilo Anaya.

Muy lejos está, pues, el Peje, de una ideología socialista. Aunque, sus detractores, asocian al socialismo a personajes admirados por él como Morelos, Juárez, Zapata y Cárdenas del Río. Lo cierto es que tales personajes surgieron desde las raíces del Pueblo Mexicano y actuaron acorde a los tiempos que les tocó vivir.

Diré, finalmente, que el Peje representa un cambio que permitirá a los Partidos Políticos mantener sus privilegios. Eso es de notarse cuando parece ser que cualquiera puede cambiar de bando y ser aceptado en las filas de Morena. Ese es el mejor indicio de que la Política seguirá siendo igual. Por esa razón a los políticos mexicanos, de cualquier signo partidista, les conviene el triunfo de AMLO, ya que es la única posibilidad de que permanezca quieto, al menos por un tiempo, ese Tigre llamado descontento social.

Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

Foto principal: politico.mx