Author Archives: Jorge Tadeo Vargas

Los océanos agonizan y en respuesta establecemos un Día Mundial

Los océanos agonizan y en respuesta establecemos un Día Mundial

Lo primero que nos viene a la mente cuando hablamos o pensamos en los océanos o mares, son sus costas, las playas donde nos vamos a descansar, donde pasamos nuestras vacaciones y que a base de cierta domesticación mediática pensamos que son el lugar ideal para el descanso de la vida de la ciudad. Asociamos vacaciones con turismo de sol y playa. Estamos condicionados a ello. Lo segundo que se nos viene a la mente es la comida. Pescados, mariscos, son comida que también asociamos como comidas no solo de buen sabor, sino que nos da cierto estatus comerlas. Es un tema de clase.

¿Quién no disfruta de estos supuestos placeres que nos dan los océanos? ¿Quién no cree que sentarse a ver un atardecer en la playa es de las mejores experiencias que les puede pasar? Los océanos son importantes para nuestro hedonismo capitalista.

Sin embargo la realidad es otra, es mucho más oscura, deprimente y aunque visible preferimos ignorarla: los océanos están al borde del colapso ecológico. Están a punto de convertirse en espacios sin vida. ¿Cuál es la causa? Existen algunas, pero las más importantes son: la sobrepesca, principalmente la industrial, la contaminación, el turismo de sol y playa y el cambio climático. Estos cuatro factores están contribuyendo directamente con el colapso de los océanos.

Hablemos de la sobrepesca: más del 80 por ciento de las zonas pesqueras en el mundo está sobreexplotada, es decir que se está pescando más de lo que las especies capturadas por las redes de arrastre son capaces de reproducir en su tiempo y forma. Muchas de estas especies ya están dentro de la zona roja de peligro de extinción donde muchas de ellas ni siquiera son especies comerciales, sino que son arrastradas a los barcos-factorías para después ser rechazadas. La pesca industrial afecta severamente la biodiversidad marina y sus técnicas de pesca hacen complicado que se cumplan con ciertas regulaciones como lo es la pesca tradicional o familiar donde incluso los tiempos de veda es más fácil cumplir y vigilar que se cumplan. El modelo de extracción de especies comerciales por medio de los barcos-factorías no es compatible con los océanos y sus dinámicas de poblaciones. Este debe desaparecer.

Una de las principales fuentes de contaminación de los océanos es las fugas de pretróleo que se dan de manera permanente, principalmente en las zonas de extracción. Pero también las aguas residuales que llegan a las costas son muy dañinas, pues es en esas costas donde ocurren la mayor parte de los procesos de reproducción de mucha especies marinas, especialmente invertebrados bentónicos o algunas especies de peces. Las aguas residuales contienen altos grados de contaminación de distintos niveles como son la aguas negras residuales de las ciudades o las aguas industriales contaminadas con metales pesados o agrotóxicos.

A esto le tenemos que sumar que, en los últimos 50 años los océanos se han convertido en la disposición final de más de 10 toneladas métricas de plástico al año con lo que la muerte de cientos de miles de especies marinas se viene dando de manera sistemática. Los esfuerzos que se vienen haciendo para evitar que el plástico llegue a los océanos quedan en buenas intenciones pues no quedan más que en eso. La prohibición del plástico de un solo uso debe ser una política impulsada a nivel global donde se obligue a los productores de plástico a dejar de hacerlo. Esto no solo sería benéfico para los océanos sino en general, pues un buen porcentaje del petróleo que se extrae se usa para la producción de plástico tanto en el uso de energía como en el producto final. Si tenemos en cuenta que se proyectó según la industria del plástico para el 2050 duplicar la producción estamos ante un escenario nada favorable.

El turismo de sol y playa es la actividad turística que más realizan los seres humanos en todo el mundo. Esto ha llevado que ciertas zonas costeras con mayor demanda turística estén en riesgo de desaparecer. Las razones principales es que la construcción de grandes hoteles como los que necesita esta actividad generan perdida de líneas costeras con lo que se genera una erosión en la playa y la migración de ciertas especies. El aumento de la intensidad de los huracanes también está relacionado con esto, además de la perdida de vegetación principalmente de zonas de manglares que de forma natural son una barrera contra estos fenómenos naturales. No es casualidad que el impacto de los huracanes sea mayor en las zonas con mayor afluencia turística. Los huracanes están relacionados el deterioro ambiental en favor del turismo y la intensidad con la que llegan. Y si esta le sumamos que actividades como la pesca tradicional terminan por desaparecer para darle paso al turismo, el impacto incluso se siente en la economía local.

Por último, el cambio climático que no es sino la consecuencia de los impactos ecológicos de esto modelo de producción-consumo y donde los océanos no solo no se han salvado, sino que al ser ecosistemas donde se llevan a cabo gran parte de las dinámicas de control del clima, la afectación ha sido mucho mayor. Desde la acidificación de los océanos que no permite que ciertas especies se reproduzcan o lleven a cabo sus procesos, los cambios en las corrientes marinas, la perdida de especies relacionadas con la producción de CO2, son consecuencias directas del cambio climático y causas secundarias de los efectos en todo el mundo. Este calentamiento global tiene como cómplice a todos los otros factores de impactos que mencionamos en este texto, por lo que el cambio climático es una causa-consecuencia de un modelo de producción-consumo muy alejado de los procesos ecosistémicos que permiten un equilibrio en el planeta.

Celebrar el Día Mundial de los Océanos como nos invita la ONU de manera muy tibia, sin compromisos de ningún tipo es tan absurdo como celebrar el día mundial de la tierra o cualquier otro de estos días que se presentan como una oportunidad para el sistema se pinte la cara de verde, sin hacer una verdadera critica a este modelo que nos tiene a punto del colapso.

Por: Jorge Tadeo Vargas. @primaindie

Cuando reciclar no es suficiente: la lucha contra la industria del plástico

Cuando reciclar no es suficiente: la lucha contra la industria del plástico

Los avances tecnológicos en teoría son para proporcionar mayor bienestar a las sociedades humanas. Este ha sido le argumento que se mantiene desde la revolución industrial a la fecha.

Todo lo que hemos avanzado en tecnologia nos permite tener el confort y bienestar del que supuestamente gozamos los seres humanos. Los impactos socio-ambientales generados por este desarrollo pocas veces se toman en cuenta y cuando se hace se ven como daños colaterales, necesarios para el progreso de la civilización humana, aunque desde que el capitalismo se ha convertido en el sistema de gobierno hegemónico, estos impactos se ven como una oportunidad de hacer negocios.

No solo los impactos, en general el modelo de producción-consumo se basa en una economía sin limites (al menos eso dicen los economistas) donde se extraen bienes naturales finitos dejando una seria crisis socio-ambiental pagada por la naturaleza principalmente y por las poblaciones humanas más vulnerables, casi todas ellas  viviendo en el Sur Global lo cual ha generado una deuda ecológica enorme entre el Norte y el Sur.

Uno de los ejemplos más claros son los hidrocarburos y como estos revolucionaron por completo los últimos dos siglos. El uso de combustibles fósiles para la producción de energía cambio por completo la geopolítica del mundo trayendo consigo un nivel de modernidad inesperado. También trajo una crisis climática histórica que en los próximos 20 años cambiara por completo la geopolítica global.

Los hidrocarburos también nos trajeron el plástico el cual vino a modificar a todas las sociedades humanas así como nuestra relación con nuestro entorno ecológico inmediato y nuestro entorno global. La entrada de los plásticos a nuestra vida diaria nos trajo un cambio radical en el tipo de residuos que comenzamos a producir, un cambio en todo el modelo de producción-consumo el cual se vio ampliamente beneficiado con esto.

El cambio que se dio es profundo, sistemático. Un cambio que por más que haya traído beneficios los impactos negativos son aún mayores. Aquí unos datos del plástico en el mundo pues ahora que nos estamos ahogando en éste es cuando se comienzan a buscar alternativas:

Se calcula que desde mediados del siglo pasado a la fecha se han producido alrededor de 9,000 millones de toneladas de plásticos en el mundo. Menos del 10 por ciento ha sido producido con material reciclado, es decir que la mayor parte de estos tienen como materia prima a los hidrocarburos. La disposición final de mas del 90 por ciento de la producción termina en rellenos sanitarios (los menos), en tiraderos clandestinos, en cuencas hidrográficas (los más) y por último en los océanos ya sea por las corrientes de los ríos o directamente en las costas. Mas de diez toneladas métricas de plásticos al año terminan en las corrientes marinas o en la ingesta de las distintas especies que viven en los mares y las costas. Al año mueren un millón de aves costeras por la ingesta de plásticos. Esto sin contar otras especies como las tortugas marinas, algunos mamíferos, peces y si tomamos en cuenta la cadena trófica gran parte del plástico termina en nuestros estómagos al comer especies marinas contaminadas.

Algunos investigadores hablan de que para el 2050 habrá más plástico que peces en los océanos del mundo. Si tenemos en cuenta el papel tan importante que juegan estos en el mundo, tanto para regular el clima, en la captura de CO2, en la economía de muchos países, la situaciones se complica.

Ahora bien, los océanos se ha convertido de cierta manera en el foco de defensa de muchas organizaciones principalmente conservacionistas y/o trasnacionales que buscan generar un cambio en el uso del plástico en el mundo. Buscan medidas que aunque importantes no están poniendo en jaque al modelo de producción-consumo sino que de cierta manera se quedan – de nuevo – en lo que es políticamente posible proponiendo reformas que no quedarán sino en soluciones de final de tubería donde las corporaciones transnacionales serán las beneficiadas con ellas. Coca Cola, una de las mayores empresas consumidoras de plásticos, plantea (lo anunció en Davos, Suiza con bombo y platillo) que para el 2025 cambiará el total de sus envases de plástico. Una medida que se antoja muy poca y muy tarde.

El plástico nos trajo una cultura del “usar y tirar”, de la obsolescencia programada y de la obsolescencia percibida, nos reafirmó la idea de que todo es desechable, descartable, de que no importa donde termina lo que usamos después de usarlo. El plástico fortaleció el modelo de producción-consumo al grado de que la única razón para que el fracking se mantenga es por la industria del fracking que quiere petróleo más barato. La industria del plástico nos ha quitado la opción de no usarlo. Esta en todas partes. En todo lo que consumimos. Es absurdo pensar en medidas políticamente posibles, no, o se es radical o esta será otra batalla perdida.

Jorge Tadeo Vargas.

@primaindie

La Davos Class y nuestro futuro robado

La Davos Class y nuestro futuro robado

“Vota a Macron, vota a Le Pen. Capital A, o capital B.

Votas a Hillary o votas a Trump.

Vota a quién quieras, no tengo rival.

No me puedes votar pero tengo el poder”

Sons of Aguirre, Privilegiados

Desde hace más de diez años que Davos, Suiza se convirtió en la sede de una reunión a la que se dan cita, jefes de Estado, presidentes y miembros de sus gabinetes y el sector más importante de la clase empresarial. Esa clase que son quienes tienen más poder en el mundo.

En estas reuniones se decide el futuro de todo el planeta, incluida la raza humana, futuro que queda en manos de los que algunas activistas/investigadoras, incluida Naomi Klein han dado por llamar “La Davos Class” y son quienes justamente, digamos –por ser un poco oscuros- desde las sombras van tomando todas las decisiones en materia económica, social y ambiental que repercutirán en las decisiones políticas en todos los gobiernos del mundo, siendo el Sur Global donde más se resiente, pues estas van encaminadas a mantener la hegemonía del modelo de producción-consumo dominante en la actualidad.

La Davos Class sabe exactamente qué es lo que quieren y están mucho más unidos en su objetivo que nosotras, aplican esa máxima neozapatista pero a la inversa. Ellos tienen como lema: “para nosotros todo, para ellos nada” y hacen hasta lo imposible por conseguirlo; desde imponer (por cualquier medio) a presidentes y congresos hasta dictar agendas mediante el financiamiento a ONGs en el Sur Global, principalmente ONGs transnacionales, donde se pueden influir de manera más directa. La Davos Class es el lado oscuro de nuestra realidad. Desde la oscuridad mueven los hilos de todo el mundo. Crean los caminos que mejor les sirven a sus intereses y nos mantienen encerrados en una prisión dividida por fronteras, obsolescencias percibidas, redes sociales, entre muchas otras de sus formas de control.

Este año desde el 23 hasta el 26 de enero se reunieron bajo el lema: “Un futuro compartido: en un mundo fracturado” y es que ¿Qué es una reunión si no tiene un lema al más puro estilo de live coaching? Y la reunión se hace bajo cuatro ejes principales: 1.-violaciones a la seguridad cibernética, 2.-degradación ambiental, 3.-tensiones económicas, y 4.-tensiones geopolíticas. Es decir que en pocas palabras, esta reunión se puede resumir en que las nuevas políticas ambientales, geopolíticas, económicas y de seguridad en internet, se dictaron estos días de reunión y serán el eje para los próximos años. ¿Los temas le suenan familiares? Sí, no se equivoca, son los temas que han echado abajo muchos de los tratados de libre comercio en los últimos años, o al menos son la razón por las que están en pausa la mayoría de ellos. Esto claramente afecta a la Davos Class, por lo que no debe extrañarnos que este año muchos de estos acuerdos comerciales logren avanzar hacia la firma de los mismos; claro, beneficiando al libre comercio y a las corporaciones involucradas.

Susan George, activista/investigadora/escritora plantea que la Davos Class tiene algunos puntos débiles, entre los puntos que menciona esta la falta de ideas e imaginación de esta clase, y su argumento se basa en que básicamente el sistema que sustenta el modelo de producción-consumo actual, es decir el Neoliberalismo no ha cambiado nada desde que Adam Smith escribió “Las riquezas de las naciones” en 1776 y la razón principal es porque no tiene por qué hacerlo, ese futuro distópico que se ve en la película Elysium (Bloomkamp, 2013) donde la clase dominante tiene acceso a todo lo necesario para una vida digna: agua potable, comida sana, naturaleza con aire limpio; la clase trabajadora vive en literalmente zonas de sacrificio sin acceso a ningún bien que los dignifique. Esto ya es una realidad que comenzamos a vivir día a día, sino que le preguntan a la gente que vive en la Triple A de la muerte o en la zona de Irapuato-Silao, dos de las zonas más contaminadas en el mundo. Este futuro cercano nos dice que el fin del neoliberalismo o del capitalismo en todas sus fases no está cercano aún y que éste no es como el que nos imaginamos donde la victoria será de nosotros. Si se da un final será por el colapso civilizatorio al que nos acercamos (El día cero de Ciudad del Cabo es un recordatorio diario de eso) y donde es probable que nosotras paguemos el precio más alto. Lo que se espera dista mucho de ser un final feliz.

A finales de noviembre estuve participando en el foro alternativo que se dio al Foro de la OMC en Buenos Aires, Argentina, en una de las mesas un investigador decía que a pesar de lo que parece, no todo está perdido, pues está en manos de los gobiernos en detener los embates de las corporaciones y el libre mercado. Su tesis descansa en que la democracia electoral nos permite elegir a los gobernantes idóneos para detener al sistema capitalista en todas sus formas y por lo tanto darle la vuelta al modelo de producción-consumo. Mientras lo escuchaba yo solo podía pensar en una canción de ese maravilloso proyecto sarcástico y burlón que son los Sons of Aguirre y una frase que no me podía sacar de la cabeza: “querían pararnos con votos, que monos”.

En Davos las mesas a la hora de la comida se dividen en dos al más puro estilo de Downton Abbey. En una comen los jefes de estado y sus gabinetes y el resto, la Davos Class come en las mesa de gala en el salón principal. Los presidentes solo tienen que responder “sí, amo” a las indicaciones de quienes en verdad tienen el poder.

Por: Jorge Tadeo Vargas.

@primaindie

Matando por el modelo de producción-consumo

Matando por el modelo de producción-consumo

En el 2015 murieron alrededor de nueve millones de personas en el mundo, donde la causa es o está relacionada con alguna exposición toxica ya sea por agua, aire o tierra. Esta exposición puede ser por medio de la ingesta o por la sola presencia de contaminantes. El costo de estas muertes asciende a 4,6 billones de dólares; lo que equivale a 6, 2 por ciento de la economía global. Esto pone a la contaminación ambiental como la principal causa de muertes en el mundo, mucho más que pandemias virales o bacterianas, las guerras, el hambre, o cualquier acto de violencia.

Estos datos tan contundentes fueron revisados y publicados entre otros por el epidemiólogo Philip Landriga, director de salud global en la Escuela Icahn de Medicina en Mount Sinaí, Nueva York, en la revista médica The Lancet. Entre lo destacado del texto del Dr. Landriga es que el 92 por ciento de las muertes ocurren en países en vías de desarrollo, lo cual es una forma políticamente correcta de decir que ocurren en el Sur Global y estas son producidas por el modelo extractivo; aunque esto si lo menciona en el texto.

Asia y África son los países que más muertos ponen en este conteo con alrededor de cinco millones; el resto se reparte entre Latinoamérica y algunos países del Norte Global. Este estudio es el primero estudio que intenta recabar datos e información sobre enfermedades y  muertes por contaminación manejando dos factores: el conteo geográfico de estas consecuencias, así como los costos económicos de los mismos. Aseguran que una vez que se tengan nuevos métodos y marcos teóricos para la investigación los números pueden aumentar.

Los factores que menciona el estudio como detonantes de la contaminación y sus consecuencias son la pobreza, gobiernos con políticas y regulaciones muy laxa y la corrupción como factores sociales. El otro factor importante que mencionan los autores es que la población no siempre percibe los síntomas de la contaminación ambiental, ya sea por falta de información, porque esta ocurre a mediano o largo plazo y se van “acostumbrando” o simplemente al ser dispersa no asocian sus enfermedades y muertes con esta causa.

Lo interesante de este estudio es, como bien lo mencionan sus autores, ser de los primeros que se hacen relacionando contaminación-enfermedades/muertes-industria extractiva para tener información científica seria de las causas, consecuencias y culpables.

Esta información es clara; lo que estamos haciendo, el modelo de producción-consumo no solo tiene en jaque a la naturaleza sino tienen en jaque a la civilización entera y desde aquí podemos partir hacia un análisis mucho más amplio sobre lo que no se dice en el estudio pero que de cierta manera queda implícito.

Primero: existe una relación directa entre la industria extractiva, la privatización de los bienes comunes y la pobreza que conlleva enfermedades y muertes en las zonas más vulnerables del Sur Global. Esto sin contar las medidas que usan las empresas transnacionales para entrar a los territorios dentro del sur que son ya de por sí criminales, violentan los Derechos Humanos y en muchas ocasiones dejan presos, desplazados y muertes.

Los otros afluentes perversos son la falta de regulación por parte de los gobiernos cómplices, la corrupción y la cadena lineal de producción que va generando residuos tóxicos en todos sus eslabones contribuyen al deterioro ambiental que da como resultado desplazados socio-ambientales, enfermedades y más muertes.

Segundo: las empresas extractivas que tienen su cuartel general en países del Norte Global manejan un doble discurso, característica del capitalismo y sus representantes. Por un lado manejan el discurso de economía verde,  desarrollo sustentable, responsabilidad empresarial; todo desde un discurso vacío, ficticio.

Por otro lado, dentro de la realidad que viven las comunidades afectadas por la industria extractiva y el modelo de producción-consumo, los impactos en la salud ambiental y humana se perciben desde hace años y estos van en aumento conforme el modelo se posiciona en su hegemonía. A pesar de su discurso vacío, en la realidad no solo nos estamos acabando los bienes comunes que son finitos; sino que estas empresas están acabando con la salud humana.

Hace años una organización en la que colabore tenía como lema la frase: “información para la acción”. Los datos de este estudio, aunque se pueden mejorar, es importante que se retomen con más detalle, como por ejemplo desde una perspectiva de género, etnias, tipo de industria, etc. Sin embargo, con la información que se ha recabado es claro que la era antropocénica está llegando a su fin y esto va generando un colapso civilizatorio del cual no podremos salir de continuar con este modelo de producción-consumo lineal, extractivo y privatizador.

Por: Jorge Tadeo Vargas J.

@primaindie

Más allá del cambio climático está el modelo

Más allá del cambio climático está el modelo

En la India, Nepal y Bangladesh han muerto más de mil personas en los últimos dos años, consecuencia de los monzones (huracanes) que han azotado la región. Se calcula que por el mismo motivo cuarenta millones de personas se han visto afectadas, donde la gran mayoría ha tenido que migrar de forma forzada convirtiéndose en refugiados ambientales.

En Estados Unidos, el Huracán Harvey puso en jaque el sureste de ese país, donde más de treinta personas han perdido la vida y miles se quedaron sin hogar. La única diferencia de lo que ocurre en India, Nepal, Bangladesh y otros países es la cobertura mediática global, por lo que pocas personas ignoraron la gravedad de este desastre. De igual forma la prensa ha puesto en alerta de la llegada del Huracán Irma al Estado de Florida, un huracán mucho más fuerte que Harvey y que puede hacer más daño. Especialistas mencionan que es posiblemente el fenómeno de este tipo más poderoso de los últimos veinte años.

El Huracán Irma en su paso por el Caribe va dejando un daño incalculable; tan solo en Antigua y Barbuda, este huracán ha dejado a más del sesenta por ciento de la superficie está bajo el agua; así como el noventa y cinco por ciento de sus edificios se han perdido, incluidos sus hoteles cercanos a las costas. Esta es el panorama general en este momento de todas las islas del Caribe por donde Irma ha pasado.

Al momento de escribir estas líneas se dirige a Republica Dominicana y Haití; llegando a Cuba y Florida este jueves por la noche o viernes por la madrugada. No se proyecta que su intensidad de categoría cinco, con vientos de hasta 300 kilómetros por hora vaya a disminuir. Los costos de los daños aún son incalculables; así como las posibles reparaciones que se necesitaran para poner en marcha de nuevo a estos países del Sur Global, los cuales ya tienen una deuda ecológica y social bastante grande.

Para Estados Unidos el panorama es aún más complicado pues en menos de un mes golpearán en sus costas dos huracanas de categoría superior a cuatro. El impacto económico es similar o mayor al impacto socio-ambiental que se vive en estos momentos y del cual se necesitarán planes a largo plazo para salir avante. Situación harto complicada si tomamos en cuenta al actual gobierno federal y sus políticas.

Ante los medios de comunicación vuelve aparecer el mismo culpable de los últimos años: el cambio climático. Así, a secas, esa es la causa de que los huracanes hayan aumentado en su intensidad, fuerza y número. Sin embargo, la perspectiva que le dan es como si el cambio climático estuviera desasociado de nuestra forma de vida, del modelo de producción-consumo y del sistema capitalista que fomenta la privatización y extracción de la naturaleza. Estos procesos no solo contribuyen al calentamiento global, sino que son responsables directos de la crisis civilizatoria que vivimos actualmente y el inminente colapso al que estamos entrando en este fin de la era del antropoceno.

Más allá del cambio climático como lo manejan los medios de comunicación masivos, los cuales lo alejan del modelo de producción-consumo y lo acercan más a una problemática intangible, sin relación con nuestra forma de vida, podemos o tenemos que mencionar algunos ejemplos.

En el caso de las Islas del Caribe, que tienen como principal fuente de ingresos en el turismo de sol y playa, se ha ido perdiendo más del ochenta por ciento de sus zonas de manglares y humedales, mismas que son barreras naturales contra este tipo de fenómenos, además de cumplir otra serie de servicios ambientales de los cuales no hablaremos en este momento.

Un caso similar es la India y Bangladesh; ahí ocurre lo mismo,  la tendencia es igual en todo el mundo. Desaparecer zonas naturales para darle paso a espacios artificiales. El caso de Houston es similar. Esta ciudad ha encementado mas del setenta por ciento de sus zonas de humedales por lo que han perdido la capacidad de gestionar adecuadamente quince mil millones de litros de agua (cantidad aproximada de agua que dejó el Huracán Harvey a su paso por la ciudad) con lo que la inundación en la ciudad era de esperarse, así como los impactos socio-ambientales que se generaron y generarán en toda la región metropolitana. Los impactos en las zonas de sacrificio, donde están instalados los polígonos industriales aumentan considerablemente. Al ser una región petroquímica el riesgo es altísimo.

Houston es un ejemplo significativo de un modelo de ciudad imperante que poco a poco ha ido perdiendo su armonía para darle paso a una política del colapso, a un modelo de ciudad que tiene como base y sustento, un modelo de producción-consumo extractivo, destructor, desagregado de la naturaleza y sus dinámica.

Quedarnos con la idea de que los impactos que dejan los huracanes es culpa del cambio climático, sin darle a este las dimensiones de consecuencia de un modelo de producción-consumo, de una forma de vida, sin llegar a la causa-raíz del problema, es no tener el panorama completo. Es dejar fuera de la ecuación a las causas principales que hacen al cambio climático y al modelo de ciudad, consecuencias principales que generan severos impactos en la naturaleza y por añadidura a los seres humanos.

Jorge Tadeo Vargas @primaindie

Director de Campañas en el Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad (Lidecs).

 

Desaladora: cerrando los compromisos del SONORA SI

Desaladora: cerrando los compromisos del SONORA SI

El gran proyecto de la administración de Guillermo Padrés para el Estado de Sonora, cuando fue gobernado, no fue el Acueducto Independencia como se podría pensar. Este era parte de un mega-proyecto que llevaba por nombre SONORA SI (sistema integral) que comprendía una serie de proyectos hidráulicos locales y regionales;  entre los cuales se encontraban dos desaladoras que estarían ubicadas una en Puerto Peñasco y la otra en la zona de Guaymas y Empalme.

Como la mayoría del SONORA SI, estas solo quedaron en papel; el desgaste social que ocasionó el Acueducto Independencia y la Presa Bicentenario en Pilares no permitieron avance en las demás obras planificadas; incluso muchas de ellas quedaron con la licitación a medias y tanto Guillermo Padrés en particular, como el gobierno del Estado en general se quedaron con una serie de compromisos que de una forma u otra tenían que cumplir.

De Padrés es de sobra conocido lo que ha pasado con su vida en los últimos meses; donde los grupos de poder han cobrado caro su falta de responsabilidad para cumplir sus compromisos. Mientras, el gobierno actual hace lo necesario para cubrir alguno de ellos y aquí se vale preguntar: ¿Cuáles eran los más fáciles y rápidos? Las desaladoras; principalmente la proyectada para los municipios de Guaymas y Empalme. ¿Por qué motivos? El primero es que cumple con las condiciones históricas de un reclamo por parte de las comunidades que ven afectado su acceso al agua principalmente por la competencia desleal contra la industria del turismo en esa zona. Esta industria es la que en estos momentos está siendo afectada por la situación agravante de crisis hídrica que va en aumento, causada principalmente por el trasvase de la cuenca del Río Yaqui; a la cual pertenecen estas dos poblaciones y que dicho trasvase es parte del Acueducto Independencia que lleva agua hacia la ciudad de Hermosillo.

Es decir, el trasvase generó un impacto directo en la cantidad y calidad de agua de una de las cuencas más afectadas, si no de todo el país, al menos si del Noroeste; donde la actividad minera, las hidroeléctricas y la agro-industria; así como el turismo de sol y playa han contribuido para la crisis hídrica que se vive en esa cuenca; que sumado al Acueducto tenemos una cuenca dañada de manera sistémica e integral y que al parecer no se está buscando una solución que permita recuperarla, sino todo lo contrario.

Es así como la nueva administración estatal con Claudia Pavlovich a la cabeza anuncia con bombo y platillo la construcción de esta desaladora, así como la licitación para la misma. Esta noticia no nos debe tomar por sorpresa, es solo la continuidad de una política hidráulica, pensada en generar ganancias económicas para ciertos grupos de poder, sin tener un cuenta, ni poner en marcha soluciones reales, sustentables y sostenibles para darle batalla a la crisis hídrica que se vive en todo el Estado. Es el capitalismo funcionando a lo que da; aprovechando las crisis que ellos mismos ocasionan para generar negocios para su provecho.

Esta desaladora que en un inicio pretende proveer de 72,000 litros de agua tratada al día, no es suficiente para las necesidades de estas dos ciudades; por lo  que se tendría que priorizar entre el consumo humano y la industria del turismo: ¿a quién cree usted que se le dará prioridad? Si entendemos que es un proyecto donde participan tanto el gobierno del estado como la iniciativa privada; pero como en este tipo de proyectos la mayor inversión viene de fondos públicos –se tiene destinado 350 millones de pesos del gobierno federal a fondo perdido, la mejor manera de llevar a cabo cualquier proyecto donde la corrupción es fácil de llegar – generando una deuda pública; además de acrecentar los impactos ambientales que ya se viven en toda la región.

Claramente este es un proyecto de final de tubería; que parte de una política hidráulica, misma que sigue siendo el modelo imperante para la gestión del agua y las cuencas hídricas, sin importar quien esté tomando las decisiones en ese momento, una política hidráulica que beneficia a ciertos grupos con poder económico, externalizando los impactos socio-ambientales con las poblaciones cercanas y con la naturaleza e internalizando las ganancias económicas.

Los impactos que generan las desaladoras están ampliamente documentados y estos son principalmente en las zonas costeras de los océanos, pues se necesita “limpiar” territorios naturales para la construcción de la infraestructura necesaria dañando sitios de anidación de distintas especies de aves marinas.

El cambio en el pH por la desalación y extracción de agua genera un cambio en la zonas de reproducción de la mayoría de las especies comerciales de peces e invertebrados pelágicos, desplazando también a los pescadores primero por la ocupación de sus territorios para la construcción de la infraestructura de la planta desaladora y segundo por la pérdida de especies marinas, con lo que tienen que buscar nuevas formas de ganarse la vida. Con suerte algunos de ellos terminan trabajando en la industria del turismo ya sea de manera informal o formal; de una forma muy precaria.

Esto genera una serie de injusticias socio-ambientales que no se ven solucionadas con la construcción de la desaladora; al contrario, el proyecto mismo es el responsable directo de ellas; pues no se construye para solucionar problemas de la población en general, su lógica es darle fuerza y continuidad, ya sea a la industria del turismo, como en este caso en particular o a la industria en general si vemos la construcción de desaladoras como la solución a los problemas de agua.

El anuncio de este proyecto trajo de vuelta a la mesa, al menos de forma mediática, la discusión de la planta desaladora para la ciudad de Hermosillo. Ese es un proyecto que ha sido rechazado por la sociedad en un par de ocasiones y que no es parte del antiguo mega-proyecto SONORA SI, pero si es plan que por mucho tiempo algunos empresarios hermosillenses tienen en la mira.

Con esto las “voces críticas” se han dejado escuchar; si esas voces de investigadores, académicos que desde la visión tecnócrata, capitalista, con muy poco o nada enfoque ecosistémico, declaran que no se necesita un proyecto de este tipo, pues Hermosillo tiene solucionado el problema de abastecimiento de agua por los próximos veinte años, gracias al Acueducto Independencia. Si estos investigadores no ven la incongruencia de sus declaraciones; entonces es entendible por qué se vive una crisis hídrica tan profunda.

Primero, la razón de la desaladora en Guaymas-Empalme se instala bajo la premisa de un problema de escasez de agua, escasez ocasionada por el trasvase, sin él es probable que no fuera necesaria la desaladora y se tendrían que buscar opciones para el abastecimiento en la capital del Estado. ¿La desaladora? Es posible que fuera la propuesta del gobierno estatal antes de buscar una verdadera gestión integral de cuencas. La segunda incongruencia es pensar que veinte años es tiempo suficiente para declarar que no se necesitan políticas hídricas sustentables y sostenibles –las desaladoras no son ni lo uno, ni lo otro- Si estos son los investigadores académicos que dictan la línea a seguir; se ve claramente que esta línea va de la mano del sistema neoliberal capitalista y no de los enfoques ecosistémicos y de justicia socio-ambiental.

La falta de una política pública integral para la gestión de cuencas hidrográficas, basada en enfoques ecosistémicos, es la que ha venido generando la crisis hídrica que se vive en el Estado, el país, el mundo y de la cual no se saldrá mediante políticas hidráulicas de final de tubería.

Jorge Tadeo VargasCoordinador de campañas en el Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, LIDECS

Trump y las farsas del Acuerdo de París

Trump y las farsas del Acuerdo de París

El pasado primero de junio; el gobierno de los Estados Unidos que encabeza Donald Trump, inicio la salida de este país del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, un acuerdo histórico por ser el que más países han firmado, en todos los años que llevan las Conferencias de las Partes sobre Cambio Climático de la ONU, conocidas como COP.

Este inicio de la salida oficial es más una estrategia mediática que una salida real, pues los mecanismos para dejar este acuerdo (igual que los otros acuerdos alcanzados en las distintas COPs)  dicen que esto no es posible hasta noviembre del 2019, cuando Estados Unidos puede presentar su carta de salida, la cual se ratifica hasta un año después, es decir en noviembre del 2020.

Aunque este procedimiento es mucho más largo de lo previsto, el mismo acuerdo plantea que los países firmantes no tienen ningún compromiso vinculante que los obligue a cumplir con nada de lo firmado, así que mientras Trump deja claro que el país que representa saldrá del acuerdo de París o mínimo renegociará algunos de los puntos del acuerdo, cosa que no existe dentro de lo firmado; nada de esto se puede dar y sigue siendo una estrategia mediática, como lo han sido cada una de las promesas de campaña que en papel ha cumplido, pero que en teoría no son más que placebos para ir ganando tiempo y mantener dentro de sus políticas ambientales el uso de los combustibles fósiles como la forma hegemónica de producir energía.

Veamos en realidad que significa la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París; cuales son los impactos negativos que pueden resultar tanto a nivel global como a nivel regional. Primero tenemos que dejar muy claro que en ninguna de las 21 COPs que se han celebrado a lo largo de los años se ha logrado un compromiso real de reducción de los Gases de Efecto Invernadero, causantes primarios de la crisis climática. A lo mucho han servido como cartas de buenas intenciones, sin mecanismos vinculantes que vayan encaminados a lograr un digamos mediano éxito en lo que se proponen.

Tan es así que en los últimos 21 años, mismo años que tiene la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático, el aumento ha sido tan agresivo que ya tenemos por lo menos un par de año de haber llegado al punto del NO retorno.

Ningún acuerdo firmado, ningún compromiso adquirido ha servido para reducir y/o mitigar los efectos, principalmente porque estos efectos pocas veces se interrelacionan en estas reuniones con el modelo de producción-consumo y, las otras crisis que el capitalismo está causando en el mundo; crisis económicas, sociales, ecológicas que van de la mano de la crisis climática y no pueden ser vistas de manera aislada; al contrario, el colapso inminente al que estamos llegando como civilización es mucho más complejo y se tiene que ver como un colapso sistémico ocasionado por un modelo de producción-consumo insustentable e insostenible.

Sin embargo, en lo que las COPs han tenido un éxito mayor es en convertir la crisis climática en una oportunidad de negocios para las corporaciones transnacionales y los gobiernos del Norte Global; cada una de estas reuniones a fortalecido los Mercados de Carbono, convirtiendo las medidas de mitigación y adaptación de las que tanto hablan, en negocios internacionales, que van causando una serie de injusticias socio-ambientales alrededor del Sur Global; claro, con una complicidad implícita por parte de los gobiernos de estos países.

Desde los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), a el programa de Reducción de Emisiones causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD, REDD+, REDD plus) hasta las  acciones de mitigación apropiadas a cada país (NAMAs) solo han servido para fortalecer la economía capitalista y aumentar los costos socio-ambientales a nivel local, regional y global. Por lo tanto hablar del Acuerdo de París o de cualquier otro acuerdo, protocolo, mandato que haya salido de estas reuniones, es hablar de fracasos para el planeta y de éxitos para el modelo de producción-consumo y el capitalismo.

Regresando a la pregunta del párrafo anterior. ¿Qué significa la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París? Haciendo un poco de historia, en 1992; George W. Bush firmo la adhesión de este país a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) lo que le permite participar en las COPs pero no lo obliga a firmar ningún acuerdo alcanzado en estas conferencias. Lo cual no lo han hecho, ni en el Mandato de Berlín (1995), ni en el Protocolo de Kioto (1997), dos de los acuerdos más representativos de estas reuniones.

En 21 años hay consecuencias visibles de la crisis ecológica y climática que se vive en el mundo, donde se calcula que más de 25 millones de personas han sido desplazados de sus territorios por problemáticas socio-ambientales, donde el cambio climático es un factor importante para este desplazamiento.

Con este panorama por primera vez Estados Unidos y China, los dos mayores responsables de emisiones de GEI a la atmósfera firmaron un acuerdo climático. Acuerdo que ha tomado más de dos años lograr poner en papel; después de muchas negociaciones, es decir que por dos años ni Estados Unidos, ni China, ni Australia, ni la Unión Europea han hecho nada por mitigar su contribución a la crisis climática; mucho menos los demás países que no están en el top cinco de los grandes contaminantes. Con esto en la mesa, la salida de Estados Unidos no significa nada para alcanzar verdaderos compromisos vinculantes, que busquen mitigar las emisiones de GEI, mucho menos en aquellas medidas de adaptación para que los daños socio-ambientales que se están produciendo se reduzcan al mínimo.

En teoría, para un sistema capitalista que busca aprovechar las oportunidades que le brinda el pintarse de verde, esta salida es una excelente estrategia de seguir culpando a un SOLO país por todo lo que el modelo está produciendo; criticar a Estados Unidos por dejar este acuerdo es tratar de borrar 21 años de fracasos con acuerdos que no han llegado a poner un alto, aunque sea mínimo al cambio climático.

Trump es un ser nefasto, oscuro, un ejemplo de lo que es el capitalismo de Estado, pero también es un estratega inteligente; ¿Qué más da cargar con la culpa? Es algo que lo sabe hacer muy bien, siempre y cuando las ganancias aumenten; de nuevo un acuerdo de este tipo tendrá nombre y apellido a quien culpar, mientras que el modelo de producción-consumo, el sistema capitalista, seguirá jugando con nuestras vidas y con la naturaleza.

Jorge Tadeo Vargas; coordinador del Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, LIDECS

@primaindie

 

Los pepenadores: cerrando el círculo de los residuos

Los pepenadores: cerrando el círculo de los residuos

El pasado 18 de marzo; en la ciudad de Addis Abeba, Etiopia, murieron más de 100 pepenadores sepultados por un derrumbe ocurrido por la construcción de un nuevo incinerador justo en el relleno sanitario donde ellos trabajaban. Esta construcción que además los dejaría sin empleo, pues una incineradora utiliza para producir energía, la materia prima que ellos recuperan para subsistir; más del 80 por ciento de los residuos que ellos recuperaban, irán a parar a la incineradora. En resumen el trabajo que los pepenadores hacían en recuperar materiales que regresaban a cerrar el círculo de los residuos pasaría al olvido dando paso a una de las formas más sucias de producir energía.

Un derrumbe como este no es la primera vez que ocurre; son varios los que se registran en todo el mundo; por mencionar dos ejemplos citados del Huffington Post [1] en la ciudad de Payatas, Filipinas, en el año 2000, un derrumbe similar enterró, matando a más de 500 pepenadores. Cinco años después en la ciudad de Guatemala, un derrumbe asesinó a 220. Tanto el derrumbe de Filipinas, como el de Guatemala fueron pasados por alto por los medios de comunicación a nivel global, al igual que el ocurrido este año, la mención que tuvieron en las noticias globales y/o regionales no solo fue muy poca, sino tratada a la ligera, sin profundidad, sin la investigación que un desastre de esta magnitud se merece. Al final los que murieron son el final de la línea de este modelo de producción-consumo que utiliza a los humanos y a la naturaleza como recurso desechable; renovable dirían algunos especialistas, estudiosos del capitalismo.

Es importante tener claro que a pesar de ser invisibles, no solo para la sociedad, sino en muchos de los casos para las mismas autoridades, el trabajo que hacen los pepenadores en el Sur Global principalmente, es un trabajo vital para reducir la extracción de bienes naturales, su proceso de recuperación de materiales descartables es de suma importancia ambiental; sin embargo, esta labor no es reconocida ni por las autoridades, mucho menos por una sociedad acostumbrada a la práctica de consumir y tirar, fundamentos básicos del modelo de producción-consumo actual.

No solamente no es reconocida, sino en muchos de los casos, no es valorada e incluso en países como México está entrando en competencia desleal con la inminente privatización de los residuos sólidos urbanos, ya sea por medio de la privatización de los Rellenos Sanitarios, donde los empresas que los administran no permiten la entrada a los pepenadores, como es el caso de Silao, Guanajuato, donde más de 30 familias se han quedado sin trabajo, expulsados por los administrados privados del Relleno Sanitario [2], o en otros espacios tienen que pagar cuotas por trabajar en ellos, cuotas impagables muchas veces, como es el caso de El Huixmi, en Hidalgo donde algunas autoridades cobran un pago para permitirles la entrada al Relleno Sanitario, donde el trato que se les da es similar a la esclavitud [3].

Mención aparte se merecen las 1500 familias que vivían en el Bordo Poniente, el más grande Relleno Sanitario de Latinoamérica y que fue cerrado por el Gobierno de la Ciudad de México e instancias federales en el 2011; de las 14 mil toneladas de RSU que recibía al día, 7 mil han ido a parar a los hornos de CEMEX en Hidalgo y Puebla [4], las restantes, en este momento están quedando a disposición de una empresa privada que pondrá una incineradora, con lo que los impactos atmosféricos, ya de por si altos a la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, aumentarán considerablemente, así como los impactos negativos en la salud de sus habitantes. Es decir que con la expulsión de los pepenadores, no solo estamos afectando a las familias que viven de eso, sino que de cierta manera, los impactos los absorbemos todas.

El trabajo de un pepenador, a pesar de las condiciones de riesgo, de vulnerabilidad, de condiciones infrahumanas, es vital para dar ese salto hacía una sociedad mucho más incluyente; las casi cinco toneladas que puede recuperar a la semana; puede que en dinero para ellas no sea mucho, no lo es, debería ser más, pero en términos socio-ambientales el peso es grande. Un pepenador es un pocas palabras un agente de cambio, su trabajo contribuye a las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático, cierra el círculo de los residuos, permitiendo que el modelo extractivo sea obsoleto y nos encamina hacia una sociedad más justa e incluyente [5].

Tanto los gobiernos locales, como los gobiernos nacionales deben de ir buscando los mecanismos para que el trabajo su trabajo sea dignificado y con esto me refiero a que sea reconocido, que se den las condiciones para acabar con los riesgos y la vulnerabilidad que tienen en la actualidad; para esto deben priorizar programas de manejo donde los pepenadores esté realmente incluidos, que se respete su trabajo y se valore su aportación tanto social como ambiental; ningún proyecto que vaya en contra de los principios rectores del reciclaje, la recuperación, el compostaje, principios que de manera informal están en el trabajo diario de estas personas, puede están por encima de ellos, es decir, ningún proyecto waste to energy” puede estar por encima del trabajo de recuperación, tampoco los Rellenos Sanitarios pueden ser espacios sin la participación de las pepenadores; al contrario se deben de ir implementando políticas que vayan terminando con el enterramiento de los residuos, con la incineración de los mismos y dignificando el trabajo de recuperación.

Programas de Basura Cero son un ejemplo a seguir de lo que se puede hacer con la inclusión de todos los participantes en el manejo de los residuos, gobierno, sociedad y por supuesto los pepenadores.

Por: Jorge Tadeo Vargas.

[1] http://www.huffingtonpost.com/entry/addis-ababa-landfill-tragedy-is-just-the-tip-of-the_us_58ef7666e4b0156697224cb3

[2] http://kuali.com.mx/gobierno-de-silao-deja-sin-empleo-a-30-familias-de-pepenadores/

[3] http://www.elindependientedehidalgo.com.mx/exige-comisariado-cuotas-a-pepenadores-huixmi/

[4] http://www.cesta-foe.org.sv/areas-de-trabajo/Pubs/doc%20jorge.pdf

[5] http://www.gaialibrary.org/system/files/Respeto%20a%20los%20Recicladores.pdf

De la America Profunda a las resistencias globales: una mirada a trump y los republicanos en el poder

De la America Profunda a las resistencias globales: una mirada a trump y los republicanos en el poder

Entrevistamos al compañero Jorge Tadeo Vargas, del Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, para que nos comparta su perspectiva sobre los recientes cambios en la coyuntura de EEUU y los impactos en nuestras región, específicamente en México, esto a la luz de las diversas y graves problemáticas que se viven en el hermano país.

¡Una mirada más allá de aparente!

Jubileo Sur Américas: ¿La perspectiva desde las organizaciones sociales, en este caso el sector que representa, sobre esta coyuntura que tiene por un lado a Trump, y como lo viven ustedes; Y por el otro lado, los diferentes estallidos sociales acontecimientos en México?

Jorge Tadeo Vargas: Primero que nada tenemos que hacer un diferencia entre lo que significa la llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos y el retorno del partido republicano al poder. Por un lado Trump significa el regreso a un capitalismo de Estado, un nacionalismo al más puro estilo de la Doctrina Monroe; donde salen a relucir todas esas fobias y odios, que se encuentran insertos en lo que algunos académicos les da por llamar la América Profunda; es decir entre toda la clase baja que el neoliberalismo no les ha traído ningún beneficio; por lo tanto han buscado en los otros, en los que ellos no consideran sus iguales, los culpables de su crisis. De este modo dejan fuera al capitalismo y lo que ha significado para las clases más bajas de los Estados Unidos. Aquí no hablo de las minorías; sino de aquellos que se consideran a sí mismo nativos puros (olvidando que ellos también son migrantes de algún modo) a esa clase baja, blanca, orgullosa de llamarse norteamericano. Trump les ha servido para dejar salir todo eso que han tenido guardado por años. Aquella frase que acompaño a la doctrina Monroe de “América para los Americanos” comienza a volverse un mantra silencioso; pero muy presente.

Por el otro lado tenemos un partido republicano que regresa al poder con un objetivo muy claro: retomar el poder económico que perdieron en la última admiración de Bush Jr. y las dos siguientes de Obama. Los republicanos de la mano del discurso racista de Trump comienzan a renegociar sus tratados comerciales a vista de las nuevas alianzas globales, de los nuevos actores dentro de los países con el control de la economía y la necesidad de retomar el camino perdido. Esto es claro cuando se observa como dan por terminado el TPP y el TTIP; no por que consideren dejar las alianzas comerciales, sino porque consideran que estos tratados no les permiten tener toda el ámbito de acción que necesitan para tomar el control de los mismos. Es por eso que a la par de la cancelación de estos tratados, comienzan a renegociar algunos como el TLCAN; con lo que buscan recuperar lo perdido al paso de los años. Para los republicanos detrás del poder presidencial; el discurso de Trump les viene como anillo al dedo. Ahora pueden hablar de una “América para los Americanos” siempre y cuando las corporaciones lo quieran.

En México esta situación se está viviendo de dos maneras; por un lado el grueso de la población que se ha vuelto dependiente del trabajo mal pagado, de esa esclavitud disfrazada de “trabajo formal” están con el temor que las amenazas de Trump se cumplan y las empresas transnacionales se vayan del país; con lo que el desempleo aumentaría. Esto sumado a la ausencia de Estado hace que el grueso de la población viva en un estado de incertidumbre; una incertidumbre que le viene bien al gobierno de Estados Unidos para las negociaciones del TLCAN. La amenaza más latente no es que las corporaciones se vayan del país, sino que las leyes mexicanas ya de por si insuficientes y laxas se vuelvan aún más, bajo el discurso de esta negociación del tratado de libre comercio; con lo que podremos ver un aumento en los mega proyectos extractivos; una industria maquiladora aún más esclavizante para las trabajadoras y un gobierno mexicano aún más cómplice de esta situación. Lo mismo ocurre para el campo mexicano.

Las negociaciones no irán encaminadas a recuperar la soberanía de los pueblos, sino todo lo contrario. Por otro lado esto ocurre en un momento en el que el país se encuentra en una resistencia nacional contra muchos mega proyectos extractivos y una lucha por el reconocimiento de la autodeterminación de los pueblos, por recuperar sus autonomías; los que nos da todo un panorama distinto de lo que los gobiernos mexicanos y estadunidense quieren. Estas resistencias que tienen un eco global con las demás resistencias que se están dando en todo el mundo, no pueden ser ignoradas, el capitalismo y su cara más salvaje como lo es el neoliberalismo tienen una fuerte resistencia por parte de las comunidades.

JS/A: ¿Según tu criterio será verdad que Trump se constituye como el principal enemigo de México, quien gana, quien pierde con el hecho de ser ahora presidente de los Estados Unidos?

JTV: Aunque lo parezca y en el papel Trump pueda constituir el principal enemigo de México; no lo es. Seguimos en una lucha contra las reformas estructurales que ha impuesto el gobierno de Peña Nieto; que tienen un claro objetivo de privatizar tanto los bienes naturales, como los bienes estratégicos del país; por lo que Trump es solo una parte de los enemigos del país. Desde su capitalismo de estado Trump está haciendo lo necesario para “amigarse” hacia adentro con esa “américa profunda” que mencionaba anteriormente, por lo que el tema más importante o de mayor riesgo con las políticas de Trump; son los migrantes indocumentados, los cuales tienen un riesgo muy grande de ser deportados y de que las persecuciones se pongan mucho más intensas que incluso con Obama que es el presidente que más deportaciones tienen en su historial. Vale la pena hacer mención que fue precisamente el TLCAN el principal factor para que la migración forzada tuviera un repunte en las últimas décadas; por lo que las renegociaciones de este tratado y las nuevas políticas migratorias ponen en riesgo a miles de mexicanos que se vieron forzados a migrar. ¿Quién gana? Los mismos de siempre; las corporaciones, las empresas transnacionales, el uno por ciento de la población en la que se concentra la mayor cantidad de riqueza en el mundo. ¿Quién pierde? También los mismos de siempre; el 99 por ciento de la población que vive en un grado de vulnerabilidad.

JS/A: ¿Para las personas que no están familiarizadas con el contexto de México, que ha pasado con tres temas: Desapariciones forzadas, la Lucha por los bienes comunes y TLCs?

JTV: A – México en los últimos años ha logrado alcanzar a Siria y Pakistán en lo que a desapariciones forzadas se refiere; este no es un dato para presumir; al contrario, si lo sumamos a los miles de asesinados, por la guerra contra el narco en el periodo de Felipe Calderón como presidente y los miles de asesinados que van en el periodo de Peña Nieto, nos hablan claramente de la ausencia de Estado para las poblaciones más vulnerables y una presencia del Estado para proteger a las corporaciones transnacionales y sus mega proyectos de muerte. Si además sumamos a los cientos de activistas comunitarios, defensores de derechos humanos, líderes indígenas; a los miles de desplazados de manera forzada, a los refugiados ambientales; tenemos una situación de mucho riesgo.

B – Ante la embestida de las corporaciones transnacionales con la complicidad del gobierno mexicano en los tres niveles; la respuesta es una resistencia por los bienes comunes que tiene como un inicio el levantamiento armado del EZLN en 1994; esto es un inicio un poco chapucero pues las resistencias se venían dando desde antes; pero es importante mencionar que los zapatistas  marcan un antes y un después en las resistencias por la defensa de los bienes comunes y los territorios. Claro que existe una mayor represión por parte del Estado, pero también existe una mayor articulación en las luchas a nivel nacional, que permiten también una mayor articulación a nivel global. Desde la Red Mexicana contra la Minería, hasta el Frente de Comunidades en Contra de la Incineración, los pueblos, las comunidades se van articulando para defender sus territorios y para de cierta manera protegerse de las acciones del Estado.

C – Recordemos que en el Sur Global México es pionero en los nuevos tratados comerciales internacionales y que el TLCAN fue de cierta manera un experimento que dio como resultado cientos de tratados comerciales, acuerdos de cooperación…entre muchos otros países. Cada uno de estos tratados ha generado una deuda económica, social, ecológica que tienen a México en particular y al mundo en general en una crisis civilizatoria donde el capitalismo es el culpable directo de ella y los TLCs son la forma más común y despiadada de darle poder a las corporaciones, convirtiendo a los gobiernos en simples gestores y/o promotores de la privatización de los bienes comunes. La posible cancelación del TPP aunque parezca una victoria no lo es, pues continúan negociaciones para otros tratados con países del Norte Global y las reformas estructurales están pensadas precisamente para eso.

JS/A: ¿Perspectivas de futuro y el rol de las luchas populares en este contexto?

JTV: La perspectiva no es del todo alentadora; la llegada de Trump; junto con la victorias en el plano electoral de la derecha a nivel mundial, son una clara tendencia de hacia dónde se dirige el capitalismo –llamase de estado o neoliberal- las corporaciones transnacionales, los tratados comerciales, van tomando fuerza, cada vez son más las señales de cómo estamos entrando en una de las etapas más críticas de la civilización industrial; sin embargo las resistencias locales a nivel global son un ejemplo de lo que tenemos que hacer para recuperar nuestros territorios; debemos apostar por revitalizar los espacios autónomos, por recuperar la autodeterminación de los pueblos, de recuperar esa cosmovisión que nos enseña a estar en contacto con nuestro entorno ecológico y social y desde ahí nuestro futuro se ve, sino alentador al menos que tenemos una idea clara de cuáles son las alternativas a poner en marcha ante el inminente colapso de la civilización industrial.

Jorge Tadeo Vargas; investigador/activista comunitario que colabora en el Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, miembro de la red Jubileo Sur Américas.

Fuente: Jubileo Sur Américas

Más allá del gasolinazo: Impactos socio-ambientales de la Reforma Energética

Más allá del gasolinazo: Impactos socio-ambientales de la Reforma Energética

El regreso del PRI al poder federal ha traído consigo una serie de consecuencias que si bien es cierto son producto de un reacomodo global de la derecha y del capitalismo propiamente hablando; también es cierto que este gobierno ha venido haciendo una serie de reformas estructurales para la privatización de los bienes naturales y estratégicos del país. Estas reformas que van desde una reforma económica hasta una reforma en la educación pasando por reformas en telecomunicaciones, energética, entre otras; comienzan a tener serios impactos en la vida diaria de las comunidades más vulnerables del país, comunidades que son la mayoría. Todo esto ha dado como resultado una falta de justicia socio-ambiental, donde más del 95 por ciento de la población en México paga los costos socio-ambientales y la riqueza se concentra en menos de un uno por ciento. Este uno por ciento qué es quien se beneficia de estas reformas estructurales.

Sería difícil o muy largo tratar de abarcar los impactos, sociales, ambientales y económicos de  estas reformas estructurales, sin embargo aprovechando la coyuntura que se ha abierto con el aumento al precio de las gasolinas, mediante una serie de impuestos chapuceros, sin fundamento real, mismo aumento que ha hecho que cientos de miles de personas salgan a la calle a protestar, me parece importante centrarnos en la reforma energética y sus impactos socio-ambientales.

La reforma energética se ha hecho por tres motivos fundamentales: el primero es el desmantelamiento de la paraestatal PEMEX  e ir privatizando algunos de sus activos como son la extracción de hidrocarburos, principalmente hidrocarburos no convencionales como son el gas y el petróleo de esquisto, mejor conocido como fracking; aunque también se han abierto para la extracción de hidrocarburos convencionales, como el gas y el petróleo en aguas profundas. El segundo motivo es la apertura a corporaciones petroleras trasnacionales en la venta de gasolina, diésel y gas en nuestro país; es decir, en términos neoliberales, se abren a la competencia, bajo la excusa de que así podremos tener gasolina más barata y mayores opciones de compra. Una excusa un tanto tramposa, y desde donde el gobierno pone a funcionar estos nuevos impuestos a la gasolina. Antes de abrirse al mercado, sacaran la mayor ganancia posible.

El tercer motivo, que a mí me parece el más preocupante y está relacionado con las modificaciones que se han hecho a la ley de energía desde tiempos de Vicente Fox, cuando la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pierde el control de la producción de energía, permitiendo que corporaciones transnacionales lleguen al país, con todas las de ganar, es decir, empresas como Unión Fenosa se instalan en México con todas las facilidades e incluso violando sistemáticamente los Derechos Humanos de las comunidades afectadas directamente por sus mega-proyectos, produciendo energía, en teoría renovable, para venderla a la CFE, quien está obligada a comprarla. Este punto que quiero recalcar es muy importante:

Con la reforma energética se abre la posibilidad de que las corporaciones transnacionales controlen en su totalidad la producción de energía en el país, con lo que la privatización de uno de los mayores bienes estratégicos no solo es inminente, sino que generara un control total de las corporaciones en la vida diaria de las comunidades.

No en balde podemos ver que el aumento en el gas natural es mucho mayor al de la gasolina, por una simple razón, para el gas natural hace ya algunos años que se abrió el mercado, el cual es controlado en su mayoría por corporaciones transnacionales. Tanto en su producción como en su distribución. Incluso se espera que para fines del 2017, el aumento de este energético sea mayor del 50 por ciento.

Ahora; después de esta necesaria y larga introducción para tratar de entender que las reformas estructurales, no es algo que haya salido en este periodo de gobierno federal, sino que son la construcción de años de neoliberalismo; podemos tratar de ver cuáles son los impactos tanto inmediatos como a largo plazo que se resentirá. Habrá que aclarar que los impactos de esta y todas las reformas estructurales son integrales, es decir, todos los impactos están relaciones entre sí y entre las reformas.

Los impactos inmediatos son aquellos que ya estamos resintiendo, como es la subida de los precios de la canasta básica, el hundimiento del peso frente al dólar, el encarecimiento de la vida diaria. Es importante entender estos impactos inmediatos irán aumentando dependiendo de la estabilización del precio de la gasolina; una vez que llegue marzo y se abra el mercado para las empresas transnacionales; lo que nos lleva a los impactos a mediano plazo; al privatizar un recurso que es vital para los programas de desarrollo social, como lo es PEMEX, el presupuesto a los Estados también ira en bajada, a menor presupuesto mayor impacto económico y social, pues el recorte presupuestal comienza a sentirse primeramente en rubros como educación, salud, y si vemos la tendencia de ir privatizando los organismos de agua potable, precisamente bajo el discurso del recorte presupuestal, pues estamos ante una situación complicada y de mucho riesgo.

Los impactos a largo plazo se ven afectados en la pérdida de la soberanía y el riesgo de que el Estado de convierta en un gestor de las corporaciones transnacionales aumenta. El ejemplo de España donde la producción y distribución de energía es totalmente privado,  lo que ha dejado  miles de muertos al año por lo que ellos llaman pobreza energética, es significativo.

La pérdida de la autodeterminación de los pueblos, el verdadero derecho a la consulta,  también se verá impactados. Lo vemos claro con la construcción de la Gendarmería, la cual en palabras del propio gobierno es para proteger la inversión privada. Dos derechos fundamentales de las comunidades para conseguir una verdadera autogestión y autonomía.

Con el solo hecho de que el gobierno federal declare un territorio de “utilidad pública” cualquier territorio puede ser expropiado. Esto se hará bajo dos conceptos. Servidumbre legal y/o ocupación temporal. Esto se podrá hacer sin una rendición de cuentas por parte del Estado o un verdadero acceso a la justicia para las comunidades afectadas.

Aquí vale la pena mencionar que la perdida de territorios tiene como afectación directa también a la naturaleza. Se pierden ecosistemas y todo lo que esto conlleva.

El aumento de proyectos extractivos, principalmente de hidrocarburos no convencionales, dejara una serie de impactos en la naturaleza, así como el aumento de proyectos dentro de la matriz energética que sobrepone la ganancia económica a los costos socio-ambientales, los parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec son un ejemplo de como el sistema puede convertir una energía limpia en algo sucio, socialmente y ambientalmente de mucho riesgo.

La reforma energética es contradictoria a los compromisos del gobierno federal para la reducción y mitigación de los impactos del cambio climático. Con lo que esta reforma propone no solo no se puede cumplir con los compromisos adquiridos en las COP 21 y 22, celebradas en Paris y Marakesh, sino que además de no cumplirlos el aumento de los Gases de Efecto Invernadero aumentaran considerablemente. De nuevo generando una serie de impactos en las comunidades. Las consecuencias ya las conocemos de sobra. Inundaciones, sequias, entre otras.

En un escenario global donde estamos en riesgo de perder todas las luchas ganadas en el Siglo XX, como lo son los derechos laborales, sexuales, ambientales, en fin, muchos derechos civiles, es importante comenzar a buscar las alternativas, las propuestas de acción en otra forma de relacionarnos. El buen vivir, la comunalidad, el decrecimiento,  los municipios libertarios son algunas de las propuestas por las que podemos apostar.

Por: Jorge Tadeo Vargas: activista por la justicia socio-ambiental; coordinador del Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad.

Resumen del conversatorio presentado el 28 de enero en San Juan del Río, Querétaro.