Author Archives: Isabel Dorado Auz

Participación ciudadana

Participación ciudadana

Tomando como base un artículo que escribió Azucena Serrano Rodríguez, en la revista SciELO, cuando era estudiante de noveno semestre de la Licenciatura de Ciencia Política y Administración Pública de la UNAM, me voy a permitir hablar del tema de la participación ciudadana.

Dice la autora de este artículo que la democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. Sin embargo, para que el pueblo ejerza verdaderamente este poder que se le ha otorgado, es necesario que los ciudadanos tomen parte en las cuestiones públicas.

No importa, dice, que sea una democracia directa, representativa, deliberativa o participativa. Cualquiera que sea el tipo de democracia necesita de la participación de la gente. En efecto, en la primera, para tomar decisiones y llegar a acuerdos; en la segunda, para formar los órganos de gobierno y elegir a nuestros representantes; en la democracia deliberativa, porque es la forma en que los ciudadanos se hacen escuchar en la toma de decisiones públicas; y en la última, para concurrir con el gobierno en la elaboración y evaluación de políticas públicas. Esta última, desde mi punto de vista, debiéramos desarrollarla a mayor escala, dado que la participación de los ciudadanos podría moderar y controlar el poder de los políticos si la sociedad se hace escuchar en la toma de decisiones.

Me queda claro que la participación ciudadana no debe limitarse al voto como muchas personas piensan, y mientras no se apliquen los mecanismos de democracia directa (iniciativa de ley, referéndum, plebiscito y consultas ciudadanas), debemos luchar porque se supere esa etapa de violación de las garantías individuales por parte de las autoridades, como una práctica regular en los sistemas políticos autoritarios. Hasta hace muy poco tiempo, ha sido un lugar común que todas aquellas personas que se oponían al régimen o que manifestaban su inconformidad en contra de las decisiones políticas tomadas por los dirigentes, sufrían maltrato físico, invasión a su propiedad, torturas psicológicas, o simplemente se les asesinaba. Por eso, para que la ciudadanía pueda tener injerencia sobre el Estado, el gobierno debe de respetar las garantías individuales, como son: la libertad, la seguridad, la igualdad y la propiedad y la estabilidad laboral. Pues si esta condición no se cumple y las autoridades violan los derechos fundamentales del ser humano, entonces lo que prevalece es miedo, lo que provoca que la sociedad se abstenga de interferir en los asuntos públicos.

La información, entendida como transparencia y rendición de cuentas, también es un elemento fundamental porque conocemos los programas de gobierno, y la sociedad ejerce sus derechos de escrutinio y evaluación del desempeño de los servicios públicos y sus resultados. Da la pauta para evaluar si tal o cual política pública es viable o no.

Si logramos superar la práctica del linchamiento mediático en contra de quienes fijan posturas políticas contrarias a los funcionarios públicos y, en lugar de ello, se establecen canales de comunicación entre las partes en conflicto será posible encontrar soluciones consensuadas o, en un extremo indeseable, dentro del contexto de la libre expresión de las ideas, quedarán evidenciados aquellos que no tuvieron un buen nivel de argumentación.

Podemos y debemos soñar con una participación ciudadana más activa en las funciones públicas y para ello no se requiere pertenecer a un partido político. Solo se necesita que quien gobierna tenga el tacto y la sensibilidad de atender la inconformidad social.

Isabel Dorado Auz

auz3@correom.uson.mx

 

Cambios en el gabinete estatal

Cambios en el gabinete estatal

Después de los desastrosos resultados electorales de los priistas en el estado de Sonora, Claudia Pavlovich anunció que hará cambios en su gabinete de gobierno y se augura que será en el mes de agosto cuando se darán a conocer tales cambios.

Parece razonable que se asuma una nueva actitud ante el nuevo panorama político; sin embargo, queda la duda de si se tomará una buena decisión. Hasta ahora, lo que se denominan gobierno estatal se ha caracterizado por una especie de nula autocrítica y pareciera que los funcionarios de gobierno, junto con su gobernadora, viven en un estado muy distinto al del resto de los sonorenses.

Lista que circuló por WhatsApp.

Ellos dicen, por ejemplo, que a casi tres años de Gobierno, Claudia Pavlovich Arellano ha cumplido con 67 de 100 compromisos, establecidos durante su campaña electoral. Si es así, por qué hacer cambios si se lleva un buen ritmo. No hace mucho tiempo, en plena campaña electoral, Natalia Rivera declaró que se había avanzado 9 lugares en términos de percepción ciudadana. Luego entonces, cómo explicar el tsunami López Obrador que les arrebató 20 diputaciones locales y 80 % de población que será gobernada por alcaldes de la coalición Juntos Haremos Historia.

La principal falla del equipo de gobierno es que se alimentan de las mentiras de su propio ejército mediático y prefieren poner atención a las zalamerías de sus incondicionales comentócratas en lugar de atender los justos reclamos de los sonorenses. No sé si en forma de burla, pero empiezan a circular listas de los nombres de las personas que se integrarían al nuevo gabinete estatal. La mayoría de los mencionados son los candidatos perdedores en la pasada contienda electoral y sobresalen, por supuestos, los nombres del Pato Lucas y el Mal Oro Acosta, quienes perdieron precisamente por haber sido malos funcionarios públicos. Parece un exceso que se llegue a mencionar que el Mal Oro estaría al frente de la Comisión de Bienes y Concesiones, dependencia que ha sido señalada reiteradamente como uno de los orígenes de los famosos moches.

Hay otra lista, que hicieron circular María Elena Carrera y Sheila Hernández, a la que hacen llamar el gabinete Plural que se nutre con gente muy identificada con el Partido Movimiento Ciudadano y personajes académicos de la localidad. La mayoría de los propuestos no cuentan con experiencia previa en funciones de gobierno, aunque es notorio que han sido parte de la comunidad académica que ha mostrado interés por los conflictos sociales, lo cual podría ayudar a tener un gobierno con mayor sensibilidad social. Obviamente, es una especie de buenos deseos, ya que tengo la impresión de que quien gobierna el estado de Sonora no es precisamente Claudia Pavlovich razón por la cual no descartaría la primera lista, aunque sería como darse un balazo en el pie.

La lista propuesta por María Elena Carrera y Sheila Hernández Alcaraz.

Si la política priista no estuviese tan contaminada, podría esperarse una reflexión profunda y, sobre todo, que se buscara incorporar al gabinete a personajes que garanticen una relación tersa con el nuevo gobierno federal que tomará protesta el próximo 1 de diciembre.

Sería bueno, en consecuencia, ir avanzando en la solución de algunos conflictos sociales. Por ejemplo, la reinstalación de los profesores cesados a causa de la mal llamada Reforma Educativa; clarificar ese asunto del tío incómodo que trae en conflicto a un grupo de ejidatarios por rumbos de Pitiquito; retomar el problema de la contaminación del Río Sonora y darle viabilidad económica a los municipios aledaños al cauce del río; cancelar el desarrollo inmobiliario de los Coppel en el vaso de la presa Abelardo L. Rodriguez; entre otros.

Definir un nuevo rumbo para el estado de Sonora fue el mensaje que envió el electorado sonorense. Fue claro y contundente, pero aun así estoy convencido de que todo se facilita si se buscan puntos de confluencia entre los diversos actores políticos y la Reconciliación Nacional que promueve Andrés Manuel puede ser el punto de partida para que lleguen mejores tiempos a Sonora y al país entero.

Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

Liga de Interés: http://www.elimparcial.com/Columnas/DetalleColumnas/1198012-Espacio-Publico-Juan-Carlos-Zuniga.html

Foto principal tomada de hermosillolife.com

La reconciliación nacional

La reconciliación nacional

Ese será, sin duda, el mayor reto que enfrentará el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador y solo después podrá hacer un combate efectivo a la corrupción y, por ende, acabar con la impunidad. No resultará nada sencillo, pero si quiere realmente pasar a la historia como un buen presidente tendrá que poner todo su empeño para conciliar intereses y darle rumbo a este hermoso y rico país.

Se requiere también que sus adversarios políticos, tanto los que participaron en la contienda electoral como aquellos que decidieron hacerse a un lado, puedan llevar a cabo una profunda reflexión y vean los puntos de confluencia para no regatearle al candidato electo todo ese apoyo popular que obtuvo en esta histórica jornada electoral.

Cómo lograr, por ejemplo, que pueda darse reversa a la “Reforma Educativa” y hacer partícipes de la nueva propuesta a esos actores que enfrentaron al movimiento magisterial con tanta rudeza. Para empezar, se debe reintegrar a los profesores cesados con todos sus derechos laborales a salvo, antes de iniciar el proceso de reconstrucción del tejido educativo. Que efectivamente se deje de ver al profesor como el culpable y se le convoque a que sea parte de la construcción del nuevo modelo educativo.

Cómo lograr que se haga Justicia a los deudos de la tragedia en la guardería ABC, donde paguen sus faltas quienes se vieron involucrados por acción o por omisión, sin que se resquebraje la buena intención de aportar todos juntos a la solución de la problemática social.

Más difícil será el lograr combatir la desigualdad social, lo cual conllevaría el compromiso de los empresarios mexicanos de ofrecer mejores salarios a sus trabajadores y que no les escamoteen el reparto de utilidades a que tienen derecho cada año. Que se respete el derecho de asociación sindical y que dejen de proliferar los sindicatos blancos que abundan en muchas empresas. Si bien es cierto que los programas de ayuda que se han establecido, como el apoyo económico a los adultos mayores, son actos de gobierno que le hacen justicia a los beneficiados, no logran, por sí solos, un combate efectivo a la desigualdad social. Como lo dijo Andrés Manuel, el Pueblo mexicano es muy trabajador y, digo yo, no requiere de programas asistencialistas, sino de ofertas de trabajo que sean bien remuneradas

Ahora, si se piensa en modificar la actual política de seguridad interior, se debe pensar muy seriamente en la legalización de algunos tipos de droga, tal y como lo están haciendo nuestros vecinos del norte, específicamente en el caso de la mariguana. La legalización podría hacer realidad la frase del candidato de “becarios no sicarios”. Esto es, al convertir en legal el negocio no habría necesidad de que nuestros jóvenes arriesgaran sus vidas y si, en cambio, podría abrírseles una esperanza de superación si el hoy presidente electo abre las puertas de las universidades públicas a todos los miles de rechazados que se presentan cada año. Claro está, se requiere de un gran liderazgo presidencial para fomentar un debate profundo sobre ese tema y que sea el Pueblo el que decida, en un proceso electoral, si es factible dar ese gran paso.

Parece hasta un contrasentido, pero si se establece un verdadero sistema de justicia podrían desaparecer las actuales Comisiones de Derechos Humanos, que solo han servido, en la mayoría de los casos, como tapaderas de las corruptelas tanto locales como federales.

Una verdadera Reconciliación Nacional nos haría iguales a Todos a pesar de nuestras diferencias. Sería transitar del uso abusivo de los medios de comunicación para imponer visiones políticas a un uso utilitario de los mismos donde las diversas fuerzas políticas puedan expresar libremente sus puntos de vista sin que reciban denostaciones de las plumas al servicio del poder político en turno.

Pareciera un sueño, pero la Reconciliación Nacional, que podría ir acompañada de la Amnistía, podría cambiar radicalmente la forma de gobernar al país entero. De ser así, Todos deberíamos aportar nuestro granito de arena, sin renunciar jamás a dejar de ser críticos de lo que no nos parece incorrecto.

Bien que mal, este 1 de Julio, los mexicanos nos dimos la oportunidad de soñar, de Nosotros depende que ese sueño no se vuelva una pesadilla.

Por: Isabel Dorado Auz

auz3@correom.uson.mx

Cuando gobernar no es lo importante

Cuando gobernar no es lo importante

Tenemos, al menos, dos administraciones municipales, la primera panista y la de hoy priista, que no han tenido oficio gobernante y, por lo mismo, eso se ve reflejado en el estado de abandono en que se encuentra inmersa la ciudad capital del estado, Hermosillo.

A tal grado hemos llegado que la otrora eficiente labor de los tirabichis se ha visto mermada por los ataques constantes, desde la administración municipal teniendo como aliado a un ejército mediático, para denostar al sindicato que dirige Salvador Díaz Holguín. Consecuencia, la ciudadanía hermosillense se ha visto afectada por la carencia del servicio en varias ocasiones. Hay quienes afirman que el grado de abandono es la primera etapa que requiere el proceso de privatización del servicio, que dejaría muy buenos moches para quienes estén al frente del municipio y se espera, obviamente, que gane el Pato Lucas la alcaldía para que sea el mismo grupo político, al cual se ha adherido López Caballero, el beneficiario directo.

“Nunca habíamos tenido un gobierno tan jodido”: Salvador Díaz.

Por otro lado, podemos decir que la ciudadanía hermosillense se ha visto expuesta a constantes robos a casas habitación, pero la novedad es que ahora se ha vuelto repetitivo el robo de las cuatro llantas, rines incluidos, de carros estacionados en la vía pública. De hecho, se presentó un caso más en el interior de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad de Sonora, donde se supone que hay un cuerpo de seguridad interna que garantizaría un mejor resguardo. Ante esto, el secretario del Ayuntamiento, lejos de anunciar medidas efectivas prefirió echarles la culpa a otros y asumir que tales robos tienen tintes políticos.

También es novedad lo que acaba de ocurrir en la tienda departamental Liverpool, donde parece evidente un asalto coordinado por un grupo del crimen organizado, donde se presume la participación de al menos 6 maleantes, que no necesitaron disparar un solo tiro para robar joyas y otros enseres de dicho establecimiento.

López Caballero. Por el estilo.

Además, regresaron los homicidios e intentos de asesinatos. Tal es el caso de un joven asesinado en una plaza comercial de la colonia Libertad, al norte de Hermosillo y también el intento de asesinato en la colonia Misión, donde otro joven recibió tres impactos de bala. Se nos vienen a la mente aquellos episodios ocurridos detrás del Hospital privado San José y los asesinatos ocurridos en Walmart Quiroga y otros tantos que pusieron en el mapa delictivo a Hermosillo junto con Nogales y Ciudad Obregón.

Según se ve, para los “políticos” quien viva y quien muera no tiene mayor importancia, ya que eso no reditúa económicamente, al menos que la situación se salga de control. Lo que no saben o no quieren entender es que más temprano que tarde llegaremos a esa situación y el mazazo llegará en el momento menos esperado para ellos que han demostrado vivir en un mundo distinto al de sus representados.

Ya vamos a dejar de preocuparnos, a eso parecieran pretender llevarnos, por el incremento escandaloso a las tarifas del servicio agua potable y de transporte, del riesgo que se corre de que en un futuro cercano el ayuntamiento se deslinde de hacerse cargo de cualquier servicio público que se oferte en la ciudad. Ya tenemos concesionado el transporte, el servicio de alumbrado público y se espera que pronto se pueda concesionar el servicio de agua potable y el de recolección de basura.

Esto es, quien llegue a la alcaldía no tendrá que preocuparse por gobernar, habrá otros encargados de hacer esa chamba. Los “políticos” se dedicarán a incrementar multas e impuestos para mantener sus jugosos sueldos y hacer negocio con las licitaciones que lleve a cabo eventualmente la autoridad municipal. Y a ese paso, la policía municipal se transformará en una agencia de seguridad privada que brindará el servicio al ayuntamiento.

Solo si pierden el poder, los “políticos” que actualmente están al frente del poder público, notarán la diferencia entre ser autoridad o padecerla y de eso pueden dar nota los indiciados panistas que hoy reciben como pago la cárcel después de haber sido comparsas de los priistas que hoy les pagan con esa moneda.

Por: Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

 

La candidatura inexistente

La candidatura inexistente

Llegó el tiempo de las candidaturas locales y se percibe claramente que no llegó la candidatura que necesita la capital del estado. Esto es, ninguna de las candidaturas que se nos están ofertando reúne los requisitos mínimos que debiera tener la persona que cubra el puesto de Alcalde o Alcaldesa de Hermosillo.

De los cinco candidatos, sólo Guadalupe Curiel ha ejercido como alcalde, pero del municipio de Navojoa que presenta características muy distintas a la capital sonorense. Además, es el candidato con menor intención del voto, según las encuestas publicadas, cuchareadas o no. Norberto Barraza, el Independiente, fue funcionario municipal, pero tiene el perfil del personaje que sabe hacer muy bien las cosas que le mandan hacer, pero en toda su carrera política no ha figurado como el líder que propone y que confronta ideas con sus contrapartes políticas. A Mirna Rea se le identifica como parte de un equipo panista de larga tradición en el municipio, pero no se le conocen liderazgos de tipo político en su ir y venir a la arena política. Célida López tiene un poco más de enjundia, pero en los momentos claves ha demostrado ser una buena defensora de causas no muy nobles que digamos. No solo es la defensa a ultranza que hacía de Guillermo Padrés, sino también el no saber acomodarse de parte del Pueblo Hermosillense cuando se llevó al Congreso del Estado la Privatización, disfrazada de Concesión, del Servicio de Alumbrado Público. El Pato Lucas, el rey en las encuestas (no lo puedo creer) ha dado muestras sobradas de su incapacidad como político, desde que fue Secretario de Seguridad Pública, con Eduardo Bours, hasta su paso por Pro México y recientemente en su nefasto papel como Secretario de Educación y Cultura en el actual gobierno estatal.

Podríamos decir que de Todos no se hace uno; sin embargo, esas son las ofertas que tenemos, a menos que quiéranos recurrir, nuevamente, al Voto Nulo. Siendo autocríticos, volvimos a fallar como sociedad civil y mostramos, también, nuestras propias incapacidades al no lograr lanzar una candidatura con otro perfil que fuese garantía de un verdadero cambio.

Esa candidatura inexistente estaría hoy poniendo el dedo sobre la llaga. Cuestionaría, por ejemplo, la demagogia de varios de los candidatos que prometen cosas que no fueron capaces de cumplir cuándo ejercieron alguna función pública. Pero sobre todo, podría delinearnos un verdadero plan de gobierno que abarcaría necesariamente los siguientes puntos:

  1. Una revisión del saqueo que pretenden continuar los Coppel con los terrenos de la presa Abelardo L. Rodríguez.
  2. Una revisión del “negocio”, disfrazado de retenes de antialcohol, que han implementado las últimas administraciones y que ha propiciado la generación de un verdadero grupo mafioso que involucra a Autoridades policiacas, médicos legistas, jueces calificadores y, por supuesto, al titular de la alcaldía. Lo digo con conocimiento de causa a raíz del conflicto que permanece vigente entre el Ayuntamiento y un servidor, a pesar de que hay una Recomendación de la CNDH emitida en Mayo de 2016, razón por la cual esa mafia pretende cobrarme mi osadía reteniendo en prenda mi carro.
  3. Una revisión de todo tipo de contratos que resultaría, seguramente, en la detección de los moches que tanto se han denunciado. Podríamos saber, por ejemplo, cuanto ganó el Mal Oro Acosta por la Privatización del Alumbrado Público, quiénes son los beneficiarios de los contratos de bacheo que se multiplican cada vez que llueve en la ciudad capital.
  4. Una revisión de ese programa implementado, que podría llamarse “Primero matas después viriguas”, para combatir a los macheteros, o cualquier individuo que porte un arma blanca y tenga un enfrentamiento con la policía local.
  5. Una revisión del grado de contaminación que ha alcanzado el municipio a raíz de esa cultura permanente de acabar con nuestras áreas verdes.

Si toman nota, Ustedes que se toman la molestia de leerme, se fijarán que usé la expresión “Una revisión” y no marqué propuestas concretas que debieran tener el candidato o candidata que no se presentó a esta contienda electoral. La razón es muy sencilla, cualquier líder para ser coherente con sus propuestas debe tener información precisa del quehacer político, pero eso de la transparencia es algo que no se les da a quienes reciben actualmente el mote de políticos.

Así es que, si decido votar, buscaré en las opciones que se me presentan, algo de coherencia entre el decir y su pasado político. Veré, sobre todo, la capacidad para tomar sus propias decisiones y no sean títeres de los grupos económicos locales o nacionales.

Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

El Populismo

El Populismo

“El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir”.

José Saramago

Mario Vargas Llosa, para apoyar la difusión de un libro de su hijo Álvaro, nos dice que “El populismo es un tipo de enfermedad que afecta al sistema democrático. Sacrifica el futuro de un país por un presente transitorio. A veces se pone la máscara de la derecha, a veces la de izquierda. Puede afectar democracias jóvenes y democracias establecidas”.

Sabina Berman nos decía, en el 2015, “Los mexicanos no confiamos en que las instituciones de justicia hacen justicia, ni en que las instituciones que debieran buscar la verdad la buscan, ni creemos que las de seguridad nos aseguran contra el crimen, ni que las hacendarias administran sabia y eficazmente nuestra economía, y menos que la institución que vigila y sanciona la corrupción hace otra cosa que lamer sorbetes de nieve de limón mientras de cierto la corrupción es la enfermedad mayor de las instituciones.”

“La pregunta relevante aquí es por qué tendríamos los mexicanos que confiar en esas instituciones que tan claramente nos están fallando. Y por qué deberíamos defenderlas si parecen haber dejado de servirnos a nosotros, los ciudadanos, para servir únicamente a la bonanza personal de los políticos. Cierto, el populismo siempre es peligroso. Igual lleva al poder a Nelson Mandela que a Hitler. Igual lleva al poder a Corazón Aquino que a Hugo Chávez. Pero la política convertida en una mera administración del deterioro también es peligrosa”.

La socióloga argentina Ana Soledad Montero plantea que “el discurso populista se caracteriza por una forma particular de interpelar al pueblo con el fin de construirle una identidad. Si bien todo discurso político apela al pueblo, en este caso se trata de crear identidad conforme a una relación de antagonismo que se asienta en una distinción entre “nosotros” y “ellos”. Así, el discurso considerado como populista tiende a distinguir a los de abajo contra los de arriba, es decir, al pueblo explotado contra los que le explotan. De esta forma, este tipo de retórica tiende a configurar a un antagonista, a una suerte de enemigo al que sitúa en oposición al pueblo”.

Si atendemos esta definición, nuestro país ha contado al menos con dos presidentes populistas: Benito Juárez que le confiscó sus bienes a la Iglesia y Lázaro Cárdenas del Río que nacionalizó el petróleo y repartió tierras a los campesinos. Ese es el miedo que está expresando la derecha mexicana cuando Andrés Manuel López Obrador toma como punto de referencia a esos dos grandes personajes y les agrega a Francisco I. Madero, como ejemplo de demócrata, para lanzar el mensaje de la cuarta transformación. Esto es, un populista que pretende asemejarse a esos tres personajes, por ello su frase de campaña en el nombre de su coalición “Juntos Haremos Historia”.

Dicen los que critican, personeros de la derecha mexicana, que el populista necesita tres ingredientes fundamentales: pobreza, ignorancia y fanatismo. No reparan en estos hechos: la pobreza se ha ido incrementando en lugar de disminuir en el transcurrir de estos 35 años de neoliberalismo, esto es, ha sido la propia derecha, en el poder, quien ha creado esa condición; la ignorancia podría ser combatida mediante la educación, pero la derecha mexicana le ha cerrado la puerta a miles y miles de estudiantes aspirantes a una carrera universitaria a través de los exámenes de admisión; el fanatismo requiere del control de los medios de comunicación y se ve, en consecuencia, que la derecha mexicana ya no puede fomentar el culto a la figura presidencial como un mecanismo de control del pueblo mexicano.

Al final, es muy posible que este 1 de Julio, aquéllos que han sido ignorados en la toma de decisiones para darle rumbo político al país, decidan dar su voto a un líder “populista”, quien definirá con sus acciones si será un López de Santa Ana o la mezcla de esos tres ilustre mexicanos Juárez, Madero y Cárdenas.

Isabel Dorado Auz

Cambiar para que todo siga igual

Cambiar para que todo siga igual

Conozco a muchos amigos que tienen una Fe exacerbada en que se transformará radicalmente el país con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México. Yo, contrario a ello, pienso que tal cambio de timón representa solo una oportunidad para que el actual sistema de partidos políticos sobreviva tal y como lo conocemos hoy en día.

Obviamente, no comparto la visión de algunos columnistas de derecha que ven en AMLO a un Hugo Chávez, dado que el venezolano tenía formación militar e intentó, primeramente, un golpe de estado para hacerse del poder político, antes de ser electo presidente de ese país sudamericano. Andrés Manuel, por su parte, siempre ha sido institucional, aunque en su discurso haya mandado al diablo a las instituciones. De no haber sido institucional, otro hubiese sido el camino por seguir después de las elecciones fraudulentas de 2006, pero al igual que Cárdenas, en 1988, decidió dar la lucha pacífica dentro del marco legal vigente en nuestro país.

Durante el mandato de AMLO como Jefe de Gobierno, del entonces Distrito Federal, dio muestras de que sabe acoplarse al sistema vigente, aunque impulsó algunas iniciativas que llevaban como objetivo una mayor justicia social. Podría decirse, en palabras de Noam Chomsky, que no implementó el “capitalismo gansteril” que nos ha recetado el prianismo en los últimos años, por órdenes del FMI, y que lo sufren varios pueblos de América Latina. Esto es, a pesar de que negoció con los hombres más ricos del país para que se invirtiera a gran escala en la Ciudad de México, también logró impulsar programas sociales para beneficiar a los adultos mayores y creó la Universidad Autónoma de la Ciudad de México para abrirles espacios a los miles de estudiantes rechazados por la UNAM y el IPN, solo por mencionar dos ejemplos muy representativos.

Digamos, pues, que en el mejor de los casos, Andrés Manuel representa a la vieja corriente priista del Nacionalismo Revolucionario y pretende retomar precisamente esa ideología que dejó atrás el PRI cuando ese partido tomó como suyas las políticas de derecha de su contraparte panista. En tal sentido, no es tan irresponsable decir que hay una vuelta al pasado, pero no al extremo de compararlo con Echeverría como mañosamente lo recomienda Jorge Castañeda a su pupilo Anaya.

Muy lejos está, pues, el Peje, de una ideología socialista. Aunque, sus detractores, asocian al socialismo a personajes admirados por él como Morelos, Juárez, Zapata y Cárdenas del Río. Lo cierto es que tales personajes surgieron desde las raíces del Pueblo Mexicano y actuaron acorde a los tiempos que les tocó vivir.

Diré, finalmente, que el Peje representa un cambio que permitirá a los Partidos Políticos mantener sus privilegios. Eso es de notarse cuando parece ser que cualquiera puede cambiar de bando y ser aceptado en las filas de Morena. Ese es el mejor indicio de que la Política seguirá siendo igual. Por esa razón a los políticos mexicanos, de cualquier signo partidista, les conviene el triunfo de AMLO, ya que es la única posibilidad de que permanezca quieto, al menos por un tiempo, ese Tigre llamado descontento social.

Isabel Dorado Auz.

auz3@correom.uson.mx

Foto principal: politico.mx

 

El diálogo necesario

El diálogo necesario

Decía el gran Saramago que las cosas siempre parecen fáciles de resolver vistas desde lejos, pero que quienes están en el terreno, quienes tienen que salvar de hecho los escollos, a ésos hay que escucharlos con atención antes de tomar ninguna decisión.

A veces, decía el gran escritor, somos como un pez enganchado al anzuelo, nos agitamos, tratamos de desprendernos, damos tirones del hilo, pero no conseguimos comprender por qué un simple pedazo de alambre curvado ha sido capaz de prendernos y mantenernos presos, quizá nos soltemos, no digo que no, pero nos arriesgamos a que el anzuelo se nos quede atravesado, nos decía.

Si reflexionamos un poco sobre tales premisas, entenderemos la importancia de fomentar el diálogo entre quienes tienen la obligación de resolver un problema. Ha sido precisamente el DIÁLOGO el gran ausente en los conflictos sociales en que me ha tocado participar. De hecho, siempre fui un promotor entusiasta de abrir puertas de participación ciudadana. Estoy convencido que a las personas las conocerás por sus hechos y no por las intrigas que se profesan cuando logras llamar la atención de un gobernante.

Recuerdo que cuando Javier Gándara quería construir un lago artificial en el Parque Madero, fue necesaria una sola plática entre quienes nos oponíamos al proyecto y las autoridades municipales, para dejarle claro al entonces alcalde de la inviabilidad de su propuesta. No lo aceptaría públicamente, aunque ese gesto lo hubiera enaltecido, y en su lugar decidió darle el crédito de su cambio de parecer, a una organización de vecinos

También se han presentado DIÁLOGOS ENGAÑOSOS como los que propició Manlio Fabio Beltrones cuando impuso la Ley 4 en la Unison. Sanchez Cereso, su brazo derecho, se haría famoso por engañar a través de la palabra y engatusar de esa manera a líderes de cualquier índole. Eduardo Bours, por su parte, al carecer de una formación política sólida, evitaba cualquier tipo de diálogo con sus verdaderos adversarios. Nunca accedió el cajemense a sentarse en una mesa de negociación con quienes nos oponíamos a la destrucción del Parque de Villa de Seris.

¿Será capaz Claudia Pavlovich de entablar un verdadero DIÁLOGO con trabajadores y autoridades de la Universidad de Sonora para evitar el estallamiento de Huelga, o por el contrario seguirán cometiéndose torpezas como la que puso en jaque a nuestra Universidad cuando el ahora secretario de salud pretendió imponer a chaleco la armonización, con la Ley 38, del importante rubro de cotizaciones al ISSSTESON para la jubilación de los profesores?

Aunque no es su papel, el STAUS decidió ofrecer una propuesta de solución. Eso originó que la dirigencia sindical sometiera a PLEBISCITO su propuesta y durante esta semana se conocerá el sentir del profesor universitario. Sea cual sea el resultado, el gobierno tendrá la oportunidad de demostrar si es capaz de entender el sentir universitario. Por ejemplo, si se avala la propuesta sindical, deberá garantizar un aumento salarial por encima del tope impuesto a nivel nacional, para que el impacto del aumento del uno por ciento en la cotización no repercuta en el bolsillo de los profesores. Esto es, deben proporcionarse recursos a la Universidad para amortiguar el golpe de la nueva cotización. En caso de que no se acepte la propuesta, mal haría el gobierno en ningunear al trabajador universitario.

Queriendo o no, a empujones, dentro de la Universidad se está buscando la COHESIÓN a pesar de muchas desconfianzas. Cualquier nuevo error de la autoridad podría ser muy costoso para la universidad y para la autoridad misma. Veremos, entonces, si quienes están al frente tienen capacidad de gobernar o sólo la intención de burlarse de las peticiones sindicales.

Por Isabel Dorado Auz.

Foto principal: http://zetatijuana.com/2015/09/beltrones-nuevamente-gobierna-sonora/

Un pato antiterrorista

Un pato antiterrorista

Al Pato de Lucas le he seguido la pista desde que fue parte de la sub 17 que se incorporó al equipo de Eduardo Bours, cuando juntos desgobernaron al estado de Sonora. Le recuerdo muchas facetas, pero honestamente no la de antiterrorista.

Recuerdo, por ejemplo, aquel vergonzoso episodio ocurrido en el 2008, cuando fungía  como presidente del PRI SONORA y muy solícito acudió al Juzgado Tercero Penal contiguo al CERESO y logró, a eso de las 22:00 horas, que el juzgado se abriera para que un juez, viniera a su fuente de trabajo en ese horario y elaborara los acuerdos y los autos necesarios para que Adriana González, quien fue encarcelada por oponerse a la destrucción del Parque de Villa de Seris, pudiera salir libre ya que el Pato pagó la fianza que se resistía a cubrir la procesada y casi a empujones la pusieron en libertad.

Del 2006 al 2008 había sido Secretario de Seguridad Pública, durante ese periodo se presentó una detonación de granadas en las instalaciones del periódico Cambio-Sonora, el cual finalmente cerraría sus ediciones; en mayo de 2007 ocurriría una masacre por rumbos de Arizpe donde el saldo final fue de 22 muertos. Desde entonces, la inseguridad llegó para quedarse en Sonora.

De su paso por Pro México, justo cuando arribó al poder político Peña Nieto, Eduardo Torreblanca, columnista de El Financiero, diría: “Cierto o no, lo evidente es que el Pato Lucas no está más en un puesto clave de la promoción económica nacional y que ningún ‘animal político’ como el nacido en Magdalena de Quino (sic) habría de aceptar un puesto para luego renunciar a él por “proyectos personales” que presumiblemente estarían ligados a su partido en su estado”. Claramente, diría el columnista, no sólo no era su vocación la promoción externa de México, sino que además se dio el lujo de dejar esperando en antesala, mucho más de lo prudente, a un director de prominente marca automotriz de 2 letras en México.

Que les puedo decir, mis estimados lectores, del paso del Pato por rumbos de la Secretaría de Educación y Cultura, a la que casi convertía en la Secretaría de Promoción Deportiva, Michael Jordan incluido. Podría aplicársele quizá el dicho de que “el que nada sabe nada teme”, pero creo que no lo entenderían las 5 decenas de profesores que han sido despojados de su fuente de trabajo por negarse a validar la mal llamada Reforma Educativa. Incluso, me pregunto, qué cartas credenciales le presentaría el Pato de Lucas, en caso de llegar a la alcaldía, al que, según las encuestas, será el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien ha repetido una y mil veces que la Reforma Educativa será lo primero que echará abajo.

Pero qué tiene que ver todo lo anterior con el pato antiterrorista, tal y como se titula mi colaboración. Pues para sorpresa mía, el personaje en cuestión tuvo como invitado nada más y nada menos que a John Pistole, “Juan Pistolas”, dirían los columnistas locales. Pistole fue quien dirigió el programa antiterrorista después de los atentados de septiembre de 2001, en la administración de George Bush hijo. Durante el gobierno de Barack Obama, Pistole asumió la jefatura de la agencia de seguridad en los transportes implementando una serie de medidas extremas para evitar posibles actos terroristas. Estas medidas provocaron una serie de protestas tras numerosas quejas, entre las que se incluían el retiro de una prótesis mamaria a un mujer “sospechosa” o la de un sobreviviente de cáncer de vejiga, a quien le pincharon la bolsa de su orina, como medida de precaución, por si ocultaba “algo” ilegal.

Me sorprende la audacia del Pato de Lucas, pero más me sorprendería que los hermosillenses lo convirtieran en alcalde a pesar de no haber dado resultados en todos los puestos que ha ocupado. Hoy en día, por ejemplo, los policías locales tienen permiso para matar y lo han venido ejerciendo, principalmente en contra de los “macheteros”, imagínense lo que ocurrirá con los consejos del zar antiterrorista.

Pura leyenda.

 

Isabel Dorado Auz

 

El STAUS y el ISSSTESON

El STAUS y el ISSSTESON

Empieza a comentarse en pasillos universitarios que la actual dirigencia del STAUS le hará el trabajo sucio a la administración priista y eso abrirá la puerta para encajarle, a chaleco, el nuevo convenio a los trabajadores universitarios. Me niego a creerlo, pero los siguientes días nos darán señales más claras.

Por lo pronto, el exdirigente sindical, Jorge Rountree Cons, circuló una especie de reflexiones que deben ser tomadas en cuenta. Entre otras, nos dice que “El Convenio ISSSTESON-UNISON vigente tiene carácter de obligatoriedad, y no tiene fecha de caducidad, sino una intención explícita de que pudiera modificarse”. Luego entonces, ¿cuál es el apuro por negociar con un gobierno que seguramente tendrá características distintas una vez que ocurra el proceso electoral. Nos advierte que la ley 38 del ISSSTESON no rige las condiciones, ya que eso le corresponde al Convenio, tal y como ocurrió entre 1990 y 2005 cuando el convenio vigente establecía que pagáramos 2% más que lo establecido en la entonces ley vigente, ya que el convenio establecía 26% global entre universidad y trabajadores, y la ley establecía 24%.  Rountree nos informa, también, que la ley federal del trabajo obliga al Estado a otorgar seguridad social.

Un dato nada despreciable que nos aporta Jorge es que el abogado del STAUS fue asesor jurídico del ISSSTESON, cuando el director era Carlos Millán Félix, en tiempos de Manlio Fabio Beltrones. Se supone que este individuo cuenta con información privilegiada que podría utilizar en beneficio de los trabajadores y detener este segundo atraco que se pretende asestar a nuestro sindicato después del desfalco de más de seis mil millones de pesos. Después de lo anterior, uno se pregunta, ¿qué interés puede tener la actual dirección sindical para acelerar la firma de un Convenio que, a todas luces, es lesivo para los trabajadores universitarios?

Otto Claussen

La pregunta anterior, toma mayor sentido cuando empieza a circular información en torno a un presunto beneficio que está recibiendo Otto Claussen, hermano del anterior director del ISSSTESON, a través de las farmacias YZY, antes Farmacón, propiedad del hermano incómodo del ahora secretario de salud. Recordar que Otto fue director del ISSSTESON en el sexenio de Eduardo Bours, mismo en el que se aprobó la actual Ley 38. Luego entonces, surge otra pregunta, ¿qué relación tienen los hermanos Claussen Iberri con el DESFALCO de los seis mil millones de pesos?

No les parece extraño, por lo menos, mis queridos lectores, que nuestro sindicato tenga apuro por “resolver” este problema. Son tiempos de unir fuerzas y si dos de las planillas contendientes en el pasado proceso electoral interno, que juntas son mayoría, están cuestionando al actual Comité Ejecutivo, parece natural invitarlos a que se unan para frenar la embestida que proviene precisamente de parte de quienes no han hecho nada por recuperar los seis mil millones de pesos desfalcados.

Por lo pronto, este lunes 19 de febrero, los integrantes de lo que fuera la Planilla Negra vamos a reunirnos y propondré que hagamos una estrategia conjunta con los Platinos y con liderazgos sindicales muy bien identificados, para que mostremos un mayor grado de organización todas las fuerzas internas que nos oponemos a este nuevo atraco.

Isabel Dorado Auz