Author Archives: Dias del Futuro Pasado

Rebelión o extinción, esa es la pregunta

Rebelión o extinción, esa es la pregunta

#DíasdelFuturoPasado Volumen Trece

“La ciencia nos lleva advirtiendo desde hace treinta años: estamos llevando al planeta a una espiral destructiva”.

Grail Bradbook

Es muy claro que el movimiento ecologista en el mundo ha caído en un impasse desde hace algunos años, del cual el modelo de producción-consumo se ha aprovechado para ir construyendo una serie de trampas a las cuales nos hemos ido acercando peligrosamente sin la menor resistencia.

La que mejor les ha funcionado en los últimos años, es la que se refiere al plástico. Grandes cantidades de dinero se mueven a ONGs transnacionales, y algunas ONGs pequeñas que reciben –como siempre- lo que escurre de las grandes para “concientizar” con respecto al uso del plástico.

Foto: diariodemorelos.com

Pero ocurre que ni las trasnacionales, ni las locales/nacionales cuestionan realmente el modelo, mucho menos cuestionan el capitalismo y su idea de crecimiento ilimitado; a lo mucho buscan incidir en modificar la producción para así reducir o dejar de usar plásticos sin un cambio en el consumo con lo que se mantiene la filosofía actual del “consume hasta morir”, ahora aderezado con la prohibición de los plásticos. Ya vemos que en muchos países –incluido México– se cabildea para la prohibición de bolsas de supermercado, popotes, vasos desechables, unicel entre otros demonios que ponen en el consumidor, es decir en la ciudadanía, la mayor responsabilidad, con muy poca o nula responsabilidad al modelo.

Claro que se habla de esto en los reportes e informes que las redes internacionales (formadas por las ONGs grandes y las pequeñas), se cuestiona, se pide la reducción del consumo, incluso las más “radicales” exigen a las marcas (si a las marcas, no a los gobiernos) que asuman su responsabilidad con su forma de producción. Pero esto solo queda como una lista de buenos deseos, porque es difícil que vaya a pasar algo si se exige sin el cabildeo necesario que logre modificar las formas de producción. Lo mismo sucede con el boicot a las marcas. Son soluciones que para satisfacer el ego personal y nada más. Estas soluciones propuestas por investigadores, ONGs y/o legisladores son placebos para ocultar la realidad.

La realidad es que estamos ante una situación sin precedentes en toda la historia de la humanidad. Más del 60 por ciento de los vertebrados están en peligro (o van) de desaparecer para mediados de siglo. La sexta gran extinción (en la quinta perdimos a los grandes mamíferos) está a la vuelta de la esquina. La inestabilidad climática ha roto con la historia del planeta como nunca. Este año tuvimos inviernos de menos 45 grados en el cono norte y veranos de más de 50 grados en el cono sur. Se espera una situación similar, pero a la inversa en este verano-invierno. Esto se da con todas las consecuencias socio-ambientales que trae consigo que van desde la pérdida de ecosistemas hasta el desplazamiento de miles de personas y animales.

La nueva modalidad del capitalismo que se pinta de verde y sustentable se ha ido apoderando de muchos espacios de lucha y ante el impasse de gran parte del movimiento ecologista, donde muchas veces esto resulta en una complicidad de las ONGs, tienen secuestrado los espacios de resistencia y han incluido en la obsolescencia percibida el “ser verde”, ecofriendly y desde donde se tienen que cumplir ciertas reglas para serlo, de no hacerlo serás criticado, señalado, estigmatizado, eso sí, esto no cuestiona los problemas o las causas de raíz.

La pérdida de biodiversidad, el cambio climático, la contaminación de los océanos se resuelven siendo “ecofriendly” aunque para eso necesites estar en una posición privilegiada, tener una solvencia económica, ser verde cuesta, pero es un sacrificio por el planeta que lo vale, dirían aquellos que creen que comprar en mercados certificados como orgánicos, andar en bicicleta, no tener hijos los convierte en seres superiores, iluminados que están salvando al planeta. Nada más falso, a lo mucho son cómplices del modelo de producción-consumo y sus nuevas trampas que va preparando para la entrada del neo-feudalismo, sus muros, sus ciudades definidas para ricos y sus sirvientes y por fuera las marginadas, las que no tienen derechos.

El problema de raíz es el modelo, el plástico es un síntoma.

Hemos llegado al punto del NO retorno. La ciencia no se equivoca, aunque el sistema lo pretenda ocultar. Lo que se viene con el cambio climático –como la causa-consecuencia más obvia del colapso- no se puede revertir y menos desde la lógica del consume hasta morir que es catastrófica para los más vulnerables, tanto para los seres humanos como para la naturaleza misma. Solo queda adaptarnos a las nuevas condiciones tanto geográficas como geopolíticas.

Sin embargo, no tiene caso quedarnos en el alarmismo que no permita movilizarnos; al contrario, el modelo de producción-consumo nunca se había visto en un riesgo como el que hoy se presenta, es por eso que es el momento de la rebelión, las acciones de desobediencia cobran mayor fuerza, es justo ahora que no podemos seguir ocultando verdades por más incomodas que sean, no podemos quedarnos estáticos sin hacer nada. Es simple: estamos ante la extinción y no queda más salida que la rebelión.

Ex – Distrito Federal, abril del 2019

Por: Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

Tw: @primaindie

Rumbo al colapso

Rumbo al colapso

Días del Futuro Pasado vol. 12

“ni paz entre clases, ni guerra entre pueblos…”

Barrionalistas, Los Chikos del Maíz

Dentro de las presentaciones del libro “Contándolo desde adentro: una crítica a las COPs desde la justicia climática” es inevitable el tema del colapso civilizatorio al que nos acercamos peligrosamente y al parecer sin notarlo por lo ocupado que estamos en practicar la filosofía capitalista del “consume hasta morir”. En estas presentaciones salen algunos comentarios que me toca reflexionar sobre ellos y plasmarlos por acá.

Podemos iniciar con un comentario que me hizo una compañera, donde me plantea que el tema del cambio climático no es tan fuerte en las comunidades de nuestro país porque aquí estamos muy ocupados defendiendo los territorios como para ocuparnos de algo que de pronto es tan intangible.  Yo hablé de como las compas en Centroamérica dentro de las defensas de sus territorios –que también tienen una defensa férrea- tienen muy clara la justicia climática como una de sus peticiones. ¿Por qué? Bueno, saben que el modelo de producción-consumo que privatiza y extrae la naturaleza es el responsable directo del cambio climático, por la tanto este es una causa más del capitalismo salvaje neo-feudal que vivimos actualmente. Hacerlo parte de nuestra resistencia es vital para ir derrotando al sistema.

¿Qué pasa en México? Es simple; la discusión está secuestrada por los centros de investigación, universidades, dependencias gubernamentales, ONGs transnacionales y/o corporativas, sin permitir que esta discusión baje a las comunidades. Por eso es tan intangible, tan poco vinculante con sus luchas que salvo honrosas excepciones son capaces de apropiarse de él y hacerlo parte de la resistencia.

Otra pregunta común es cuando hablo del panorama un tanto oscuro que nos espera, especialmente cuando hablo de la falta de agua, de espacios para cultivar alimentos, de refugiados ambientales, el comentario siempre es que, en los países del Sur, México incluido, ya vivimos esas problemáticas desde hace años, las vivimos día a día y los pobres estamos acostumbrados a ellas.

Tienen razón; en nuestros países hace mucho tiempo que vivimos en el límite del colapso, nuestros barrios son dignos barrios de Elysium, tanto los pobres donde vivimos la mayoría, así como los ricos a los cuales nos niegan la entrada, ya sea con fronteras físicas o imaginarias. El impacto mayor del colapso se está dando en los países del Norte hacia donde se mueven miles de refugiados ambientales al año, donde poco a poco la naturaleza esta forzada a cederle el paso al cemento, y donde sus habitantes acostumbrados al consume el día, al día no saben muy bien que hacer.

Sin embargo, que en el Sur estemos viviendo en el límite no quiere decir que estemos preparados para lo que se viene, principalmente por el cambio climático. Este colapso es histórico y no solo cambiará la geopolítica global entre los países, sino también los ecosistemas y la naturaleza en general. Esto nos llevara a una nueva forma de gobierno mucho más agresiva, sectaria, criminal –sí, lo siento, pero aún no hemos visto hasta dónde pueden llegar los gobiernos y las corporaciones por mantener su hegemonía- más cercano al feudalismo que al propio liberalismo.

Un amigo siempre que hablamos de esto, que lo hacemos muy seguido, rodeados de libros en el espacio de la Biblioteca Social Reconstruir, me dice que el capitalismo necesita de los pobres para sobrevivir, no puedo estar en desacuerdo con él, nos necesita, pero no en el mismo lugar o espacio geográfico; los muros son tanto reales como imaginarios, la segregación cada vez es más fuertes. Los últimos suspiros de la clase aspiricionista sin conciencia de clase (sic) está poniendo clavos de nuestro ataúd.

La proyección de lo que se viene, a pesar de todos los inventos del capitalismo verde que no hacen sino agravar y acelerar el colapso, es muy oscura, las fuerzas que tienen el sartén por el mango e intentan por todos los medios mejorar sus ganancias, mantener el crecimiento económico ilimitado a costa de la naturaleza y de las poblaciones humanas más vulnerables continúa su ataque y no parece detenerse; al contrario, estamos ante un punto de inflexión donde es todo o nada, donde nos toca entender que las resistencias por la defensa de los territorios son también por la vida.

Pero no todo está perdido diría la Yayo Herrero, eco-feminista que entiende muy bien de que va el colapso, a veces lo entiende mejor que muchos otros teóricos colapsistas catastrofistas. Ella sabe que es inevitable y por lo tanto debemos de prepararnos para él. ¿Cómo? Recuperando viejos hábitos de solidaridad, colectividad, comunalidad, dejando fuera de nuestras vidas la filosofía del consume hasta morir, cambiándola por el amor, pero no el amor individual, egoísta producto de las enseñanzas del capitalismo/patriarcado, sino del verdadero amor por nosotras y por la naturaleza. Sin eso estamos perdidos como humanidad.

Hablar del colapso no tiene que ser catastrófico ni mucho menos, es solo una cuestión de visiones. Podemos aceptar lo que nos espera con el camino neo-feudal por el que nos llevan los gobiernos actuales junto a las corporaciones o podemos avanzar hacia una transición justa, equitativa, horizontal, plural. Nos toca a nosotras decidir.

Zinacantepec, abril 2019

Por: Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

Tw: @primaindie

Deudas historias, sociales, económicas, ecologías. Deudas Actuales

Deudas historias, sociales, económicas, ecologías. Deudas Actuales

#DíasdelFuturoPasado Volumen 11

“Pensaban que nos habíamos rendido, no sabían que solo estábamos preparando el contraataque”

Wolverine, Días del Futuro-Pasado

Hace unos días, el flamante líder de la IV transformación lanzó una declaración provocadora con el claro objetivo de polarizar opiniones, principalmente en las redes sociales que en estos meses le han servido como termómetro para medir su popularidad entre la ciudadanía. El señor lópez obrador (en minúsculas) que si algo le ha aprendido a Donald Trump –entre muchas otras cosas– es a mantener a los medios con “beefs” aburridos, declaró que le mandó una carta al pariente de francisco franco, es decir al rey de España para pedirle que ahora que se cumplen 500 años de la caída de Tenochtitlán se disculpara por la invasión de España en 1492 que trajo consigo genocidio, despojo y desplazamiento de los pobladores de este continente.

Obviamente la respuesta del gobierno español y del Borbón (ladrón) fue un categórico NO HAY DISCULPAS DE NUESTRA PARTE, además de muchos comentarios, insultos, defensas de personas de ambos países.

Esta declaración de lópez obrador (siempre en minúsculas) tuvo uno daño colateral o al menos apagó un poco, tal vez sin proponérselo, las voces de cientos de mujeres que piden justicia ante el acoso que viven día a día en distintos ámbitos. Es así, vivimos en un país donde el entretenimiento vacío y superfluo es más importante que una exigencia justa. Afortunadamente esta exigencia ha trascendido más allá de la presidencia y se mantiene la denuncia.

Pero no quiero detenerme más en esto. Es claro que cualquier disculpa, perdón o lo que se inventen desde el poder político no tiene relación alguna con la petición de justicia que los pueblos vienen haciendo desde hace muchos años. Entre cómplices del capital no puede, no habrá disculpas, ni perdones honestos, solo simulación (de cuarta), sin embargo, esto me permite escribir sobre lo que desde abajo y desde hace casi veinte años se viene trabajando sobre el perdón y la justicia; dónde los pueblos del Sur Global en colectivo con los del Norte se organizan para pedir algo más que una disculpa.

A inicios del nuevo siglo, el ala más radical de la iglesia católica que comenzaba los preparativos del Jubileo de inicios del siglo XXI invitaba a los países del Norte Global a “perdonar” las deudas económicas que los países del Sur tienen con ellos; esto como un símbolo de un nuevo comienzo en armonía para así lograr la tan anhelada y utópica paz mundial. Como era de esperarse tanto los países involucrados y las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) dijeron que eso no era posible, pues se corría el riesgo de que la economía global colapsara –me pregunto: ¿eso sería algo malo?–, nada que nos sorprenda sabiendo que en el capitalismo las deudas son tan importantes como el comercio y el crecimiento ilimitado, aunque esto nos lleve a un verdadero colapso civilizatorio.

Jubileo Sur Américas, 20 años de luchas contra el Colonialismo. https://twitter.com/jubileosur

Lo que si fue sorprendente es que muchos clérigos, monjas, organizaciones religiosas de base que vieron en esta petición una oportunidad de ir más allá y no solo pedir el perdón de la deuda económica, sino que se reconociera a los países del Sur Global como acreedores de una deuda histórica, social, económica y ecológica en la cual se sostiene el poder de los países del Norte y que va en aumento con el nuevo feudalismo dominado por las corporaciones transnacionales.

Esta red que tiene por nombre Jubileo Sur y que este año 2019 está cumpliendo veinte años de denunciar y exigir a los países del Norte Global, a las IFIs y las empresas transnacionales, además de los gobiernos cómplices del Sur que reconozcan, reparan y resarzan los daños causados por todos los años de extracción, privatización, despojo de los bienes naturales, así como de violencia hacia las comunidades. Jubileo Sur ha logrado en estos veinte años evidenciar que la riqueza, el poder, la hegemonía de la que gozan los países del Norte y toda su estructura que fortalece al modelo de producción-consumo se basan en la devastación, la extracción, la violencia que continua hasta nuestros días.

“Sin memoria y sin Justica es imposible un cambio” canta Tony Mejía de Los Chikos del Maíz en una maravillosa colaboración con los Habeas Corpus en la canción “¡Ay de los vencidos!”; podemos ir más allá, debemos ir más allá, el verdadero perdón tiene que ir acompañado de la justicia en todos los sentidos. Pedir o exigir una disculpa cuando se es cómplice del capital es cinismo.

El reconocimiento a los pueblos como acreedores de una deuda histórica, social, económica y ecológica se tiene que dar con una reparación de los daños, con un resarcimiento de todo el despojo y la violencia que han sufrido por siglos de dominación. Una disculpa entre cómplices del capital solo sirve para simular y mantener el modelo de producción-consumo. Pedir, ofrecer y dar disculpas solo es posible cambiando de sistema, cambiando de modelo, es la única vía posible.

Zinacantepec, Estado de México, marzo, 2019

Por: Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

Tw: @primaindie

 

¿Incineradoras? No es necesario, tenemos cementeras

¿Incineradoras? No es necesario, tenemos cementeras

#DiasdelFuturoPasado Volumen 10

A finales del 2011, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) decide clausurar el Bordo Poniente que hasta ese momento era considerado el mayor relleno sanitario de toda Latinoamérica, el cual recibía 13 mil toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU) provenientes de la Ciudad de México y parte del área metropolitana. Esta clausura se hizo sin contar con un plan específico para la disposición final de las siete mil toneladas de residuos inorgánicos: lo orgánico se dispondría en el mismo Bordo Poniente para en un primer momento hacer composta y después armar una planta de gas de relleno mal llamado biogás.

Al final el plan fue hacer un convenio con la empresa cementera Cementos de México (CEMEX) para que cuatro mil de estas toneladas fueran incineradas en los hornos de esta empresa cobrándole a la ciudad la friolera de 600 pesos por tonelada. Las plantas seleccionadas fueron Tepeaca en el Estado de Puebla, Huichapan y Atotonilco en el Estado de Hidalgo. Con esto se abrió la puerta para que otras cementeras vieran en la incineración de RSU otra alternativa para subsanar la crisis que están viviendo.

La primera intentona fue mediante los Mercados de Carbono en donde Holcim y CEMEX intentaron acceder a los Mecanismos de Desarrollo Limpio. Afortunadamente una buena movilización nacional e internacional lograron detener estos dos proyectos. Para el 2015 con la asesoría técnica de la agencia de cooperación GIZ por sus siglas en alemán, la Cámara Nacional del Cemento (CANACEM) en bloque decide meter un proyecto en los mismos Mercados de Carbono, pero esta vez en el mecanismo de Acciones Nacionales Apropiadas de Mitigación (NAMAS por sus siglas en inglés) asegurando que la quema de residuos contribuía a la reducción de CO2 en la atmosfera.

Una mentira, no solo porque no logran cumplir con esto, sino que no ven el problema de la basura de forma global. También mienten en la disposición final pues el ese mecanismo no permite un cierre en el círculo de los residuos con lo que la reducción de CO2 no es tal, al contrario, aumenta considerablemente, así como otros contaminantes que afectan a las comunidades locales.

Hay algo que las NAMAS no contemplan. Este proyecto fue aprobado por los Mercados de Carbono internacionales con lo que la industria cementera tenía otro argumento más para continuar con su intención de incluirlo en su coctel químico (que ya enlista a los residuos industriales y de manejo industrial), así que se dieron a la tarea de buscar convenios directamente con los Ayuntamientos para incinerar la basura de los mismos. Claro cobrándoles a los Ayuntamientos por el “servicio”. Esto ha generado un retroceso hacia la gestión sustentable de los RSU, fortaleciendo la incineración como una salida de final de tubería que no fomenta, ni el reciclado, ni la reutilización, mucho menos la reducción o la prevención de residuos.

En México, como en toda Latinoamérica no hay incineradoras en la modalidad de termovalorización o waste to energy y ante la posibilidad de que la nueva ley de gestión de residuos, mal llamada “Visión Nacional Hacia Una Gestión Sustentable: Cero Residuos” contemple la termovalorización con todo un apartado de permisividad y operatividad manejado por GIZ, la situación se convierte en un serio problema para las comunidades que viven cerca de una planta cementera donde no se necesita infraestructura para la incineración; ya la tienen los hornos cementeros.

La negociación con los ayuntamientos no solo es mucho más fácil, sino que tiene la aprobación del Gobierno Federal. Con esto tenemos que cualquier proyecto de Basura Cero (partiendo del concepto real y no de lo que 4T dice que es) se verá en riesgo de desaparecer. Además de un aumento en los riesgos de contaminación generando impactos mayores en la salud ambiental y humana de las poblaciones cercanas. Sumado a que los grupos pepenadores se quedarían sin trabajo al no poder competir con la incineración de residuos por obvias razones. No importa que la 4T hable de darles becas, esto no es más que asistencialismo que no ayuda en nada. Necesitan ser incluidos en un programa de Basura Cero con centros de reciclaje que les permita salir de los rellenos sanitarios y hacer su trabajo en mejores condiciones.

Hay que entender que las incineradoras son un negocio que funciona con basura y estas necesitan un flujo constante que vaya en aumento, de lo contrario tienen perdidas económicas, lo cual ningún negocio puede darse el lujo de tener. Una visión de gestión de residuos que contemple la incineración no es una visión enfocada en planes de Basura Cero o Economía Circular. Habrá que entender que si la Unión Europea plantea una cancelación gradual de la incineración es por su propia dependencia a ese tipo de energía no por otra razón, por lo tanto, eso no se aplica a México que ya tiene que ir pensando en una transición de su matriz energética, no solo hacia energía supuestamente limpia, sino en toda su forma, una transición justa en todos sentidos.

La visión tecnócrata, cerrada, que no considera los argumentos científicos mostrada hasta ahora por la 4T se expresa claramente en su visión del manejo de residuos. No solo no consultó a expertos, exceptuando aquellos que se ponían a modo de lo que ellos necesitan, tampoco participan los verdaderos involucrados y/o afectados, pero sí la industria cementera e incineradora en la construcción de su plan. El resultado es una solución de final de tubería que deja al Gobierno Federal y los Ayuntamientos con una deuda ecológica, social y económica con las poblaciones humanas y la naturaleza.

 Zinacantepec, marzo del 2019

Por: Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

Tw: @primaindie





GIZ, residuos y su influencia en la IV Transformación

GIZ, residuos y su influencia en la IV Transformación

#DiasdelFuturoPasado Volumen Nueve

“…se avecinan tormentas, no creo que haya falta darle muchas más vueltas, nos traen del cuello y fingen no darse cuenta, sonríen y nos matan contentas…al planeta le queda menos vida que un gramo de speed en una rave…”

Apocalipsis Memo, Planeta DEF

El 20 de febrero se publicó en el periódico español La Vanguardia un artículo firmado por José Luis Gallego. El texto hace una crítica a los países de la Unión Europea (UE) que se presentan como los más avanzados y respetuosos de los Derechos Humanos y del medio ambiente siendo que en realidad no lo son. Sus políticas ambientales van en otro sentido, especialmente en materia de gestión de residuos donde no solo continúan con la incineración de basura para la producción de energía, sino que además han decidido no seguir los lineamientos de economía circular que son la base regulatoria de la UE para un cambio en la gestión de residuos e ir evolucionando hacia planes de Basura Cero.

Tremendo problema. Y más si seguimos con las mismas políticas.

Entre las naciones a las que se dirige la crítica esta Alemania, un país que manda incinerar más del 40 por ciento de su basura. Y es que un país que tiene un centenar de plantas incineradoras, es imposible que piense en programas de economía circular y Basura Cero, por el contrario, no tienen planes para fomentar la reducción, el reciclaje o la separación de la basura.

Está de más hablar de porque es malo continuar incinerando basura, creo que eso lo hemos hecho hasta el cansancio, de lo que significa se ha escrito mucho al respecto. Incluso la UE está buscando desde hace unos años cómo lograr que la quema de basura quede en el pasado y que se considere como lo que es: una solución de final de tubería que no resuelve en nada el problema de la basura, por el contrario, causa mayores impactos negativos en la salud ambiental y humana de las poblaciones donde estas incineradoras/hornos de cemento se instalan.

Sede en Bonn.

En este momento continuar con la discusión de si las incineradoras son o no la mejor forma para el manejo de la basura es estéril, pues vemos que tanto la UE como los Estados Unidos están en un proceso de transición hacia soluciones sustentables y sostenibles como lo son los planes de Basura Cero. Continuar con esta discusión es pueril y solo sirve para seguir alimentando un modelo de producción-consumo extractivo, privatizador y criminal, que nos está llevando directamente al colapso civilizatorio.

Por si no fuera poco lo que el gobierno alemán hace en su país, desde hace décadas “asesora” a países del Sur Global en temas ambientales, incluido el manejo de residuos. Esto lo hace disfrazado de Agencias de Cooperación y básicamente lo que hace es buscar cómo administrar los bienes comunes estratégicos de los países. En México a esta agencia se le llama Corporación Alemana para la Cooperación Internacional, GIZ por sus siglas en alemán, y es quién dicta desde hace años las políticas en materia forestal, agroindustrial, de residuos entre muchas. Con el pretexto de asesoría técnica y financiera, el Estado le abre la puerta para que se pongan en marcha proyectos de monocultivo forestal, incineración de residuos en hornos cementeros con todos los impactos. Las comunidades que viven en la región Atotonilco-Apaxco los conocen muy bien.

Están en todos lados.

En el sexenio pasado, GIZ logró tomar una posición muy fuerte en la agenda del Gobierno Federal fortaleciendo la incineración en hornos cementeros, mismos que pasaron de incinerar residuos peligrosos y de manejo especial a sumarle también la basura urbana con lo que los riesgos y los daños aumentan.

Ahora para la nueva administración GIZ es el asesor técnico y financiero en la iniciativa federal que pomposamente se llama: “Visión de Gestión Sustentable de Residuos”. Viendo la forma de gestionar que tienen en su país de origen, eso solo puede significar que estaríamos entrando de lleno en la incineración de residuos o “waste to energy” como le llaman. Un tema que muchas organizaciones y comunidades han estado evitado con años de lucha y resistencia; una lucha difícil que han logrado parar incineradoras, aunque lamentablemente no se ha logrado en hornos cementeros. Con esta nuevas reglas y teniendo a GIZ de asesor se aumentará los riesgos, haciendo que las comunidades estén mucho más vulnerables en todo sentido.

Es importante recalcar dos cosas. Primero: en muchos temas, pero hablando de manera específica en lo que se refiere al manejo de residuos, es irresponsable y hasta criminal que el gobierno que asesore a México sea uno de los peores en la UE en el manejo de sus propios residuos. El gobierno alemán no es un gobierno confiable en ese sentido. Es muy claro que esto nos mantendrá en un atraso que no podemos permitirnos, menos en este momento de crisis socio-ambiental. La incineración nos cuesta mucho, social, ambiental y económicamente hablando. Alemania no es el mejor ejemplo a seguir, al contrario, es el peor.

En todos lados

La segunda es que no podemos darnos el lujo de transitar el camino ya recorrido por el Norte Global para que dentro de 30 años comencemos a pensar en prohibir la incineración y considerarle hasta entonces como algo transitorio. No, tenemos que ver lo que están haciendo en este momento y mejorarlos –no incineración en hornos cementeros por ejemplo, algo que a ellos les falta─ adaptarlos a nuestras ciudades, nuestra visión del mundo y desde ahí comenzar a poner en marcha verdaderas soluciones para la gestión de residuos, de lo contrario continuaremos perpetuando un modelo de producción-consumo en decadencia.

Tristemente lo que vemos es que la influencia de GIZ en las decisiones del gobierno federal siguen siendo fundamentales para ellos y esto es muy peligroso. De seguir por este camino no habrá 4T.

Como dirían los Planeta DEF: “al planeta le queda un telediario y nadie parece tomarlo en serio…”

Por: Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

Tw: @primaindie

De simulación y apropiación de conceptos: una visión corporativa para el manejo de residuos

De simulación y apropiación de conceptos: una visión corporativa para el manejo de residuos

#DiasdelFuturoPasado Volumen ocho

El primero de febrero en Minatitlán. Veracruz, el Gobierno Federal que encabeza el señor andrés manuel lopez obrador (en minúsculas) presentó su “Visión integral hacia una gestión sustentable: Cero residuos”. De entrada, al ver el título de esta iniciativa se lee como una buena idea; incluso si se leen solo los ejes rectores de este plan sigue pareciendo una buena idea.

Hablan de residuo (basura) cero, de economía circular, de minería urbana entre otros conceptos que desde las comunidades y las ONGs hemos venido trabajando en los últimos años. Es decir, visto de manera somera el gobierno parece caminar hacia una verdadera gestión de los residuos. Ni como poder estar en contra de una iniciativa de este tipo. Por encima, parece ser una iniciativa que surge del conocimiento y de las investigaciones que se vienen haciendo desde hace décadas en materia del manejo de los residuos.

Sin embargo, al comenzar a leer el documento de una forma mucho más profunda, documento que esta para su descarga en la página de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT): https://www.gob.mx/semarnat/documentos/vision-nacional-hacia-una-gestion-sustentable-189541?idiom=es), las inconsistencias de la iniciativa comienzan aparecer. Desde los ejes rectores que se contradicen entre sí, el objetivo general que no es la reducción sino la disposición final, el alcance que no es vinculante con nada, hasta la hoja de ruta que no va de acuerdo a las necesidades de los municipios sino a los compromisos corporativos de la federación.

El gran problema de la generación de residuos.

Desde aquí va quedando muy claro el uso de conceptos, pues otra vez solo son utilizados como enunciados vacíos, en un intento de legitimar una iniciativa que no es de Basura (o residuo) Cero, que no es sustentable, ni mucho menos es un proyecto que busque solucionar la crisis de la basura que viven actualmente los municipios en el país. Es simplemente un proyecto que busca darle continuidad a las agendas ambientales de los gobiernos pasados sin modificar nada más que el discurso.

Vale la pena hacer un análisis sobre esto, lamentablemente por el espacio no se puede hacer un análisis amplio y profundo, aunque tampoco es necesario dado lo superficial de la “visión” del gobierno para el manejo de residuos. Aun así podemos tratar de ir viendo porque este proyecto no es una iniciativa de residuo cero como ya lo mencionaron algunas organizaciones ambientalistas. En un comunicado hecho público a cinco días de la presentación oficial del proyecto (http://www.lidecs.org/la-vision-nacional-para-gestionar-los-residuos-no-resuelve-el-problema-de-raiz/), claramente dejan ver que esta “visión” gubernamental no busca la reducción de los residuos desde su origen, sino que nuevamente ve en las salidas de final de tubería la forma de gestión, contradiciendo con esto el esquema de economía circular, uno de los ejes rectores del concepto.

 Vamos haciendo un análisis a bote-pronto de algunos de los puntos que considero más importantes de esta iniciativa y que se contradicen entre sí y con cualquier plan de Basura Cero que abogue por soluciones de origen y no de final de tubería:

Primero. Los datos que usaron para crear su “visión” son del 2013 (INEGI), es decir que tienen más de cinco años de haberse recogido por lo que tienen un atraso considerable; cuanto más si pensamos en que el aumento de residuos en los últimos años ha sido evidente, así como el cierre de rellenos sanitarios y la privatización de muchos de ellos. La información que usaron no es la mejor, ni la que nos da el escenario ideal para hacer una iniciativa de manejo de residuos, con lo que tenemos un trabajo incompleto.

Segundo. Plantean impulsar el “desarrollo de una industria de reciclaje electrónico”, lo que podíamos traducir en fomentar la minería urbana. Estamos de acuerdo en que esto es una alternativa sostenible al modelo minero extractivo, pero se contrapone directamente a la Responsabilidad Extendida al Productor (REP), concepto básico para que un plan de Basura Cero funcione de manera adecuada. El desarrollo de la industria del reciclaje debe de ir de la mano de una ley de REP funcional. Por si esto no fuera poco dentro de este concepto no son claros en lo que se hará con los plásticos de los agrotóxicos que ahora terminan en hornos cementeros causando emisiones tóxicas que dañan a las poblaciones cercanas. Tampoco se plantea una ley o un artículo de ley para el empaque y embalaje de materiales, uno de los mayores problemas con el plástico de un solo uso, incluso mayor que los popotes o cualquier uso doméstico de plástico.

En pocas palabras la Responsabilidad extendida al Productor no se toca en lo más mínimo. De nuevo la responsabilidad de la disposición queda en manos de los municipios, eso sí, con un “eje rector” dado desde la federación.

Lo más preocupante de esta iniciativa es que abre las puertas para que los municipios puedan elegir, aunque esto es muy subjetivo, pues desde el proyecto mismo se van obligados a ver en la termovalorización, es decir la incineración de residuos como la alternativa para la gestión de su basura. Está de más hablar de nuevo de los impactos que genera la incineración de residuos en cualquiera de sus formas (Véase: http://www.no-burn.org/incineracion/) lo cual se contrapone fuertemente a la filosofía de Basura Cero que aboga por la disminución de la basura desde el origen con un programa mucho más incluyente.

Otro punto importante analizar aquí mismo es la participación de GIZ (agencia de cooperación alemana con oficinas en SEMARNAT) promotora del “waste to energy” en todas sus variantes y que será el asesor técnico y financiero de los nuevos proyectos de gestión de residuos, quitando la oportunidad a que los municipios busquen sus propias alternativas con lo que se pierde cierta autonomía municipal.

Quema de residuos en plantas cementeras, otra amenaza.

Finalmente, aunque en el papel aparece la inclusión de los pepenadores en esta “visión” en la realidad, lo que vemos es que estos serán cooptados por los recicladores formales. Los grupos de pepenadores, tanto los que realizan su trabajo en los rellenos sanitarios y basureros a cielo abierto como los de calle, serán meros empleados de las empresas recicladoras, sin darles la oportunidad de armar cooperativas ni asociaciones que les permitan hacer su trabajo de una manera más digna y segura. Lo que se fomenta aquí es que las grandes empresas recicladoras tomen mayor fuerza, esclavizando aún más a los pepenadores.

De nuevo, lo que vemos con este gobierno que presume de ser diferente y de un cambio es que sigue beneficiando a un modelo de producción-consumo extractivo, privatizador e injusto. La distinción con los gobiernos anteriores es que este va apropiando ─por no decir robando y pervirtiendo─ conceptos que las comunidades vienen construyendo desde hace años, convirtiéndolos en conceptos vacíos, sin sentido y que solo sirven para legitimar las acciones contrarias al bien común, sirviendo al capital de las corporaciones.

 El discurso de la IV transformación no es más que eso: un discurso que no tiene nada que ver con la realidad que se vive en todo el país, todo lo contrario, lo que hace es continuar con el mismo proceso hegemónico del capital de los gobiernos anteriores.

Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

tw: @primaindie

De vórtices polares: un jaque continuo

De vórtices polares: un jaque continuo

#DíasdelFuturoPasado Volumen Siete

La semana pasada las bajas temperaturas de hasta menos 55 grados Celsius que se dieron en el norte de los Estados Unidos y el sur de Canadá puso de nuevo al cambio climático en la mira de los medios de comunicación masiva.

Como siempre, plantearon el fenómeno como si fuera un hecho aislado del modelo de producción-consumo, desde un análisis poco serio donde le dieron más importancia a los chistes y comentarios vacíos, provocativos y sin sentido de Donald Trump que a la realidad que tenemos encima: una realidad climática que ya nos alcanzó y por la que debemos aprender adaptarnos a las nuevas condiciones modificando muchas de nuestras actitudes al día de hoy.

Pero vamos por el principio: ¿Qué es un vórtice polar? Bien. Los vórtices polares son fenómenos naturales que ocurren en nuestro planeta desde hace millones de años; han sido partícipes directos de las otras glaciaciones que han ocurrido y se dan por una baja presión en las corrientes de aire. Estas corrientes forman remolinos de aires fríos que, dependiendo de las condiciones climáticas de las zonas donde ocurran, pueden alcanzar muy bajas temperaturas congelando toda la naturaleza a su alrededor.

Digamos que los vórtices polares son huracanes de aire frío. Estos ocurren de forma regular, no es un fenómeno anormal y no son necesariamente malos. Al contrario, en un planeta en equilibrio son parte de ese equilibrio. Sin embargo, al igual que los huracanes en el antropoceno (época en la que vivimos actualmente) estos se han vuelto mucho más duros e intensos.

Esto se da por dos razones principalmente: la primera tiene una relación directa con el cambio climático: el aumento de las emisiones de los Gases de Efecto Invernadero producto de la actividad industrial de esta época. Esta acción ha generado un comportamiento desordenado de las corrientes de aire que dan como resultado una mayor intensidad en las presiones de las corrientes, tanto en las temperaturas como en la fuerza que se presentan. En el caso de los vórtices polares se da una baja de temperatura tal que en las ciudades que están dentro de su zona de influencia se genera un riesgo mayor. La vida humana de forma natural no puede sobrevivir a temperaturas menos de los menos 15 grados Celsius. No es necesario decir más sobre esto.

La segunda es que –al igual que con los huracanes- la devastación ambiental, el desmedido crecimiento de las ciudades (urbanización salvaje) la pérdida de las barreras naturales que nos protegían de estos fenómenos nos ponen en gran peligro. Al no tener como protegernos de estos fenómenos de forma natural, la desigualdad, la inequidad, la división de clases hace que estos costos ambientales lo paguen las poblaciones más vulnerables, naturaleza incluida.

A la par de este fenómeno, al sur del Ecuador las altas temperaturas alcanzaban hasta los 50 grados Celsius. Esto tampoco es algo anormal o no debería serlo si pensamos que por ejemplo el Desierto de Sonora alcanza esta temperatura cualquier día de verano. Lo que sorprende en que se dio en zonas donde éstas temperaturas no se presentaban desde la última glaciación, lo que es un indicador directo de que el clima está totalmente desordenado y sin control.

La simple razón es que vamos perdiendo nuestros “controladores del clima” naturales como son los océanos que entre la acidificación, los deshielos de los polos y el calentamiento de las aguas están desubicados, sin poder hacer su trabajo de mantener el clima en equilibrio.

Más allá de lo rescatado por los medios de comunicación o de los comentarios sin sentido, ignorantes, provocativos del demonio anaranjado, es importante tener claridad en los aumentos de estos fenómenos y su significado. Negar el cambio climático no solo es irresponsable, es criminal, lo es igual seguir fomentando el modelo de producción-consumo hegemónico que nos tiene en un jaque continuo.

Necesitamos con urgencia medidas de adaptación que partan de una visión ecosistémica, comunitaria y no mercantil, antropocéntrica. Estamos al borde del colapso civilizatorio, donde la única alternativa real que tenemos es decir: No más a este modelo de producción-consumo, no más de este sistema.

Ante la inminente extinción lo que se nos presenta como alternativa es la rebelión, pero no una violenta, sino que parta de una transición justa, ecosistémica, comunal o los vértices polares son de lo que menos tenemos que preocuparnos.

Ex – Distrito Federal, febrero del 2019

Por Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

Tw: @primaindie

Hacia una transición justa

Hacia una transición justa

#DiasdelFuturoPasado Volumen seis

Las acciones que decidió tomar el gobierno contra el robo de gasolina (si, ellos dicen que esa es la razón) saco a relucir algunos puntos interesantes de nuestra relación con los combustibles fósiles. Esto es un indicador de nuestras reacciones ante el inminente colapso civilizatorio.

Huachicol o robo y venta de combustible en México. BBC.

Primero, existe una falta de conciencia de clase o de empatía entre las personas que viven su fantasía ecofriendly sin entender en realidad nuestra dependencia y/o adicción a los combustibles fósiles. Hablan de que esto es una oportunidad para avanzar hacia una movilidad sustentable desde una ignorancia aspiracionista, desde su propia superioridad moral.

Movilidad sustentable es mucho más que usar bicicleta y/o transporte público, es más que caminar para ir de un sitio a otro, es un cambio mucho más profundo en el modelo de ciudades, mismas que en este momento están hechas en función del uso de los carros: son totalmente inhumanas. Solo desde la lógica aspiracionista es que se puede pensar que la solución al problema de la falta de gasolina es usar la bicicleta o el transporte público, mismo que ya esta colapsado en las grandes ciudades.

Otro punto interesante que mencionar es nuestra adicción al petróleo, el cual esta en manos de los poderosos que lo pueden usar como rehén en el momento que lo deseen causando caos, confusión y una paranoia mediática llena de verdades a medias. El desabasto, la demanda son indicadores de que el gobierno puede poner en jaque a cualquier ciudad. Un colapso energético en verdad, si nos lleva a un futuro distópico al mero estilo de Mad Max.

Esta adicción al petróleo, de la cual no nos salvamos nadie, nos ha sido metida con calzador, somos víctimas de ella, pues parte del modelo de producción-consumo se basa en la distribución de la mercancía, de los residuos, de la misma gente para consumir y ser parte de la cadena. El uso de los combustibles fósiles es lo que permitió que este modelo se reforzara y mantuviera como el modelo hegemónico.

No podemos negar que el uso del petróleo es el culpable de todos los beneficios y de los malos de nuestra civilización actual, esa que algunos investigadores llaman el Antropoceno para identificarlos como nuestra era, más allá del Holoceno.

El uso desmedido de los combustibles fósiles fue lo que permitió la hegemonía del modelo de producción-consumo, sin esto el capitalismo (de izquierda y de derecha) no habría logrado su poder, gracias a esto es que actividades tan viejas como la minería ha logrado extraer en veinte años mucho más minerales que en toda la época de la invasión europea hacia el Sur Global.

Queda claro que para salir de esta adicción tenemos que cambiar muchos patrones de conducta, incluida nuestra forma de producir y distribuir nuestra energía. Buscar una transición justa, no de la que hablan los especialistas tecnócratas, donde proponen que los combustibles fósiles sigan siendo hasta la mitad de siglo la forma primera de producción energética.

Campo eólico en Oaxaca. www.acciona.com

Los llaman “combustibles de transición” y según sus estudios estos deben de usarse hasta mediados de siglo y luego dejar de usarlos definitivamente, curiosamente esto es justo cuando el cenit del petróleo entra en la parte más baja, con lo que ya no es redituable continuar extrayéndolos.  Una teoría tan absurda, tan capitalista, tan fuera de la realidad por la urgencia climática que vivimos que no vale la pena ni analizarla, mucho menos entrar en un debate serio.

En estos momentos debemos de buscar una transición justa en todo sentido. El colapso socioambiental al cual nos enfrentamos nos obliga a repensar muchas de nuestras actividades. Desde la producción, el consumo, la forma de relacionarnos con la naturaleza y nosotras mismas. Necesitamos una transición justa antes de que el colapso cobre una factura mayor. Y dentro de esto, la transición energética es vital; la cual no puede darse dentro de la matriz energética actual. Necesitamos modificarla por completo.

Las energías renovables no son limpias per se. Si estas se insertan dentro del modelo de megaproyectos se convierten en una herramienta de despojo y privatización de territorios. Ejemplos de esto hay muchos, solo basta ver la resistencia en Oaxaca contra los proyectos eólicos de la transnacional Endesa para entender que esa no es una transición a una energía limpia, sino un acto de despojo y de privatización.

Necesitamos modificar la matriz energética hacia una matriz comunitaria, ciudadana, descentralizada, que no viole los Derechos Humanos de las comunidades, ni de los derechos de la naturaleza, con un enfoque ecosistémico. Pasar a los modelos cooperativos de energía que tan buenos resultados han dado en países como España e Italia.

Ahora que el sistema comienza a hablar de transición nos tenemos que ir con mucho cuidado. Desde el modelo de producción-consumo no podemos avanzar hacia una verdadera transición.

Jorge Tadeo Vargas, director de LIDECS.

tw: @primaindie

La IV transformación sin agenda ambiental: más de lo mismo

La IV transformación sin agenda ambiental: más de lo mismo

#DiasdelFuturoPasado Volumen 5

La acumulación por desposesión es permanente en la historia del capitalismo

Franz Fanon, Piel negra, máscaras blancas

Previo a las elecciones presidenciales, Andrés Manuel López Obrador presentó una serie de documentos-base sobre algunas agendas prioritarias –en palabras de él– para el “desarrollo del país”. Entre estos documentos el de la agenda ambiental que lleva el absurdo nombre de “NaturAMLO” presentaba seis ejes rectores de la política ambiental del nuevo gobierno. Son: agua, biodiversidad, cambio climático, ciudades sustentables, justicia ambiental y costas-mares-islas. El documento está lleno de buenos deseos, pero sin ningún compromiso real, no es vinculante con las otras agendas de gobierno, no presenta planes de acción, ni criticas reales, deja mucho que desear en especial si revisamos las acciones de gobierno que ha ido implementando en las pocas semanas que lleva su administración, pero de las cuales ya nos iba dejando claro cuál era el camino que tomarían: Neo-extractivismo y capitalismo neo-feudal, donde claramente la agenda ambiental es lo que menos les importa.

Veamos: para plantear verdaderas acciones contra el cambio climático –por iniciar con uno de sus ejes, posiblemente el más importante– se debe de disponer de toda la información científica disponible –como en cualquier otro tema- ¿Cuál es la acción que toma el gobierno actual? La de recortar en un 32 por ciento el presupuesto a SEMARNAT con lo que toda la agenda ambiental se ve en riesgo, pero si hablamos de la crisis climática, el programa nacional de adaptación al cambio climático se ve seriamente afectado con una reducción de más del 50 por ciento del presupuesto. Si a esto le sumamos que el proyecto energético de López Obrador se basa en mantener los combustibles fósiles como el modelo energético hegemónico, pues construir y reactivar refinerías es justamente eso al igual que aumentar el uso del carbón; además de la reactivación de hidroeléctricas que al final solo aumentan el porcentaje de los gases de efecto invernadero y no permiten verdaderas medidas de adaptación. Mucho menos de mitigación. Las llamadas “energías limpias” que dentro de la matriz energética actual no son tan limpias, seguirán siendo un negocio para las empresas transnacionales, las cuales con sus megaproyectos no han producido más que despojo, desplazados, y privatización de territorios.

El nuevo gobierno no propone una nueva matriz energética, por lo tanto, no hay ninguna posibilidad de que el programa nacional de adaptación al cambio climático puede ser exitoso. Al contrario, ya en este momento es un fracaso contundente.

El tren maya, que seguirá apareciendo como el peor ejemplo de la política ambiental de la IV Transformación, tiene demasiados puntos sin aclarar, falta de transparencia, se ha echado a andar sin consulta previa como lo exige el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y del cual ya se ha hablado hasta el cansancio y que el Gobierno ha decidido hacer oídos sordos a los expertos y las comunidades. Este proyecto pone en riesgo a dos de los ejes de su política ambiental. El primero es la biodiversidad. A pesar de que se ha dicho que el tren usará en su mayoría el tramado de rieles de la antigua vía ferroviaria, estos ya han sido ocupados de nuevo por la flora y fauna de la zona, muchas de ellas están dentro de la lista de especies amenazadas o en peligro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) por lo que el proyecto aumenta el riesgo.

Es prioritario, mucho más que el tren maya, un programa de conservación donde las propias comunidades participen activamente en la elaboración e implementación de dicho programa, el cual tiene que estar basado en enfoques ecosistémicos y de bioregión. Aquí es importante abrir un paréntesis. Cualquier programa que se implemente desde las comunidades con enfoques ecosistémicos y bioregionales, es una medida de adaptación al cambio climático, con lo que la protección a la naturaleza no se puede ver por ejes separados, sino por acciones conjuntas, horizontales e incluyentes. De no ser así solo son políticas sin contenido real.

El otro eje que se ve afectado por el Tren Maya es el de costas-mares-islas, pues lo que busca es ampliar el turismo en gran escala, el cual específicamente en esa región ha sido devastador para las poblaciones humanas (Cancún tiene el mayor índice de suicidios de jóvenes entre los 18 y 25 años). Es injusto pues destruye ecosistemas y poblaciones humanas enteras para el desarrollo de un grupo de empresas transnacionales, incluidas aquellas que se disfrazan de eco-turismo.

Este ejercicio es solo con uno de los mega-proyectos de este nuevo gobierno y nos da una clara idea de cómo su idea del desarrollo es contrario a la naturaleza y las comunidades humanas más vulnerables, por lo tanto es imposible pensar que desde esa lógica se puede lograr la justicia ambiental –la cual no puede ir desarticulada de la justicia social– otro de sus ejes que se ve superado, por lo tanto su plan sustentable México 2024 no es una verdadera agenda ambiental, sino un Green Washing muy similar, sino es que igual que el de las administraciones pasadas con un discurso vacío, sin sentido y sin una verdadera critica al modelo de producción-consumo.

MORENA en general y López Obrador en particular lograron la presidencia con un discurso de que serían un gobierno distinto, preocupado por la gente; sin embargo, sus políticas se mantienen en el neo-extractivismo donde los que realmente mandan son las corporaciones transnacionales, con la naturaleza y los seres humanos como mercancía al mejor postor. No existe un cambio verdadero, pues este no se puede dar en base a simulaciones, se necesita una verdadera transformación de raíz, donde el capitalismo, el neo-extractivismo que poco a poco se transforma en un nuevo feudalismo sea derrotado de raíz.

Zinacantepec, Estado de México, enero del 2019

Jorge Tadeo Vargas J., Director de LIDECS.

t: @primaindie

¡Olvídate de París! Katowice sin acuerdos

¡Olvídate de París! Katowice sin acuerdos

“Pensamos que este sentimiento de paranoia histérica pasaría, pero no fue así”

Kitty Pride, Días del Futuro Pasado

#DíasdelFuturoPasado Volumen 4

Después de catorce días de negociaciones la COP24 termina peor de como inicio. El tristemente fracaso del Acuerdo de París es ya una realidad.

En Katowice debían de haberse logrado los acuerdos que permitieran crear una ruta crítica en base al documento que se elaboró en la COP21 en París, el 2015. Se trataba de que tuviéramos mecanismos claros y vinculantes para que esta ruta se adaptara al panorama actual que exige –políticamente hablando- mantenernos por debajo de los 1,5 grados, tal como lo dice el último informe del IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático por sus siglas en inglés) presentado en octubre de este año. La presión del Clan del Petróleo de NO reconocer la evidencia científica pospone –de nuevo- la construcción de dicha ruta hasta la próxima cumbre. Otro año de espera más.

El mayor debate se centró precisamente en esta parte: el informe del IPCC y la presión de la industria petrolera, con el apoyo del Clan del Petróleo (Estados Unidos, Rusia, Kuwait y Arabia Saudí) para eliminar del documento final cualquier mención del informe o de cualquier otra evidencia científica que ponga a este sector como una de las mayores causas de la crisis climática. En la redacción final, se dejó el reporte como una mera recomendación que los países pueden o no tomar en cuenta para sus políticas de desarrollo y sin mencionar en ninguna parte los riesgos de alcanzar el 1, 5 o peor aún los 2 grados. Es decir, seguimos en las mismas.

Por otro lado, la financiación para implementar medidas de mitigación y/o adaptación se mantiene dentro de los Mercados de Carbono, sin hablar de justicia socio-ambiental, equidad de género, vulnerabilidad social o cualquier otro Derecho Humano relacionado con los mecanismos que implementan estos mercados. Otro signo de que los Acuerdos de París no están presentes en el acuerdo de Katowice. La ruta marcada por el modelo de producción-consumo se mantiene sin ningún cambio estructural.

La COP24 termina con un mal sabor de boca para todas, incluidos los gobiernos participantes: después de veinticuatro años de cumbres climáticas, es la primera vez que no se festeja el documento final con bombo y platillo.

“Es un acuerdo que no satisface a nadie” fueron las declaraciones de la presidencia de la reunión. De nuevo las voces de los países más afectados por la crisis climática fueron calladas por el cabildeo de las corporaciones transnacionales y por los países del Norte Global. Las obligaciones (no vinculantes) que los más de ciento noventa países firmaron en el 2015 en París y ratificaron en el 2016 en New York, ahora se convierte solo en sugerencias que los países pueden considerar dependiendo de lo que esperen de sus compromisos para el desarrollo y crecimiento económico.

De nuevo el modelo antes que la justicia. El sistema antes que los derechos humanos. Sin esperar mucho de esta o de cualquier otra Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de la ONU y a sabiendas que las posibles soluciones no se darán en estos espacios, Katowice logra retroceder bastante las posibilidades de que se lleguen acuerdos mínimos para la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero tal como la evidencia científica lo exige.

El acuerdo más interesante por los retos que significa para la región fue la sede para la COP25 del próximo año. Esta será en Chile, compartiendo presidencia con Costa Rica, misma que será sede de la reunión previa en octubre del 2019. Los dos retos inmediatos, en lo que ésta presidencia conjunta debe ir trabajando están en lograr un verdadero acuerdo con mecanismos a cumplir en fechas y acciones para mantener al planeta por debajo del 1, 5 grados.

Más allá de todo el cabildeo de la industria y el Clan de Petróleo esta parte es fundamental. El IPCC debe ser un verdadero eje rector de estos acuerdos y sus informes deben de tratarse con la seriedad que implican. El segundo reto, el cual creo que es el más importante es poner de forma prioritaria para todos los participantes el tema de la adaptación al cambio climático, donde se dejen fuera a los Mercados de Carbono como el único mecanismo para poner el financiamiento de estas medidas. Un reto harto complicado si tenemos en cuenta que las corporaciones transnacionales tienen secuestrada la Conferencia de las Partes desde su inicio. Veinticuatro años de negociar, cabildear a su favor.

Afuera, en las comunidades tenemos un reto mayor. Mucho por hacer. Las resistencias contra el modelo de producción-consumo deben de radicalizarse aún más. Dejar el ecofriendly y convertirse en una amenaza mucho más fuerte para el sistema. Las alternativas hacia la construcción de ese OTRO MUNDO POSIBLE que al final no son sino medidas de adaptación al colapso climático y que por lo tanto se convierten en medidas de mitigación deben de mantenerse como soluciones reales, factibles, comunitarias, desde la lógica del decrecimiento, de la comunalidad, del quehacer colectivo. Si Katowicw no fue nuestro, si en Copenhague no se escucho el grito de ¡Cambiemos el Sistema no el Clima!, que desde Costa Rica hasta Chile se escuchen nuestras voces.

Que les quede claro que es ahora o nunca.

Toluca, Estado de México, 2018

Jorge Tadeo Vargas Juvera, director de LIDECS.

tw: @primaindie